viernes, 16 de febrero de 2018

Jamás

El pasado jamás regresa. Una de las vivencias más difíciles de comprender, y con la que más golpes nos damos a lo largo de la vida, es el hecho de que hay cosas que, por mucho que deseemos que permanezcan, tienen que quedar atrás. El confuso presente puede no dejar lugar a dudas, y aun así ese es el momento de aferrarse a un clavo ardiendo solo para no soltar aquello que es hora de abandonar en el recóndito pasado. ¡Y vaya si termina quemando!

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He vuelto. Más libre, más fuerte, más segura que nunca. Los años, los golpes y todos y cada uno de los minutos pasados desde la última vez que miré dentro de mí misma me han convertido en alguien distinto; alguien que sabe quién es al cien por cien, que asume sus fallos como una edificante manera de empezar de nuevo.
Ahora sí soy yo, con mis mil defectos, y así es como me quiero. Sin dudas y con la cabeza alta a pesar de las veces que he fallado. Y nunca me he sentido tan fuerte, tan capaz de clamar al mundo entero que estoy aquí para quedarme, para luchar. Siempre para luchar.
A día de hoy sigo preguntándome si todo lo vivido ha sido real, como si los años que han pasado en un breve suspiro sin permitirme pararme a pensar se hubieran esfumado, como si los recuerdos borrosos que anidan en mi cabeza fueran producto de mi imaginación. Las enseñanzas recolectadas por el camino son las que corroboran que todo ha sido real, que es cierto que me basto y me sobro para abrirme camino en este mundo de locos y que lo he demostrado a pesar de quienes no lo creían posible.
Así que, sí. He vuelto para quedarme.

martes, 3 de enero de 2017

It hurts to be near you, it's worse to be anywhere else

"-He leído lo que has escrito.
Lo miré sorprendida. Me esperaba cualquier cosa, excepto que me dijera eso.
-Ya sabes que siempre me has inspirado.-Le dije, y no mentía.
-Me enteré ayer.
-Entonces, ¿no lo has terminado?
Él asintió enseguida.
-Por supuesto que sí. Me he pasado la noche en vela leyendo y pensando. Y, por supuesto, llorando con cada palabra porque sabía que todas habían salido de tus hermosas manos, y me preguntaba cómo algo tan precioso y delicado podría clavarme unos puñales tan afilados.-Masculló, acariciando con suavidad mi mano derecha.
-No pretendía... Yo solo quería volver a sentir que lo nuestro había sido real. Ya casi no quedaba rastro de ti en mi vida, salvo los sueños de cada noche. Fue por eso por lo que decidí escribir, para no olvidar jamás.
Él me miró con nostalgia.
-No era consciente de lo bien que solías conocerme hasta que lo leí.
Quise decirle que eso era porque no había nadie en el mundo que lo quisiera como lo hacía yo, que las noches sin él eran una tortura y que incluso cuando mi colchón lo ocupaba alguien más siempre me parecía demasiado lleno de su ausencia.
Pero me contuve.
-Lo nuestro fue algo insólito. Un día pensé que el amor tan grande que habíamos compartido era aquel del que se escribían novelas, y me pregunté si yo sería capaz de hacerlo. Me refiero a ser capaz de plasmar con fidelidad lo que tú y yo fuimos.
Él parecíó abrumado. Por primera vez me mantuvo la mirada, y me sumergí en sus ojos.
¿Cómo era posible que aquello fuera lo correcto? El estar separados, el dolor, tener que contenerme las ganas de correr a sus brazos.
-Anoche no pegué ojo. Leyéndote me sentí de nuevo como en aquel tiempo, y al terminarlo me percaté de que no era real, que tú estabas quién sabe dónde compartiendo tu vida con otro afortunado que no era yo. Fue como perderte de nuevo.
-Lo siento.-Murmuré.
Él negó con la cabeza.
-Ha sido como tenerte un ratito más. Te lo agradezco.
Mi punto débil. Su sonrisa hizo acto de presencia y yo solo deseaba parar el mundo. No quería esta vida si no era con él."

miércoles, 8 de junio de 2016

Y se van las dudas

Solía estar tan perdida que en las pesadillas que me atormentaban cada noche solo venían a verme mis demonios, esos que me confirmaban que jamás hallaría yo un lugar que me otorgara paz. Y, por supuesto, me lo llegué a creer. 
Quién me hubiera dicho a mí en momentos de mi vida más confusos que tendría que irme para encontrarme. A día de hoy sigo gritando improperios al maldito destino por no haberme permitido partir antes, cuando todo me superaba pero aún tenía el valor para buscar desesperadamente un ápice de luz que encendiera la mecha de la ilusión.
Ahora supongo que nada es tan malo, pero en compañía de quienes ahora me rodean soy mucho más yo de lo que jamás pensé que fuera posible.

lunes, 25 de abril de 2016

You're the sun and I'm the moon

Puede que ya no sea la misma, pero, ¿a quién demonios le importa? La luna me acompaña, cambia de fase y trae consigo recuerdos que parecen tan reales pero que resultan no serlo. Tal vez es mi culpa, pues me dedico a hacerle preguntas a la parte más melancólica de mí misma, a sabiendas de que todas ellas tienen la misma respuesta.
Y qué bonitas estas noches de luna en cuarto menguante, con el frío calando hasta los huesos y la certeza de no querer estar en otro sitio del mundo que no sea bajo estas sábanas y en esta compañía.

sábado, 26 de marzo de 2016

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"You once said that loving me is like constantly struggling to come up for air without ever being underwater."

Malditas sean las musas

Las estrellas del cielo, mi única compañía en esta noche de primavera, se alzan majestuosas sobre mí, permitiéndome divisarlas de una manera tan nítida que casi parece irreal. Y yo, que me dejo guiar por el silencio devastador que hay a mi alrededor, me dedico a pensar. Dicen que las madrugadas son para eso, pero tal vez se equivoquen. Algo en mí sigue recordándome que, desde que tengo uso de razón, estas horas intempestivas las he malgastado escondida tras la abrumadora sensación de haber vivido cien vidas paralelas. Quizás el problema de la mente es que es traicionera. Siempre fue mi peor enemiga, ¿para qué mentir? Si hace muchos años me percaté de que repetirme a mí misma una y otra vez las mentiras no iba a hacer que me las creyera.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El laberinto de tu piel

"Unas horas, diez minutos, e incluso un instante a tu lado me saben mejor que una eternidad agridulce en compañía de otros. Por supuesto que no supone ninguna novedad, pero, ¡ay, cuando vuelve a asaltarme la certeza! Me vanagloriaba de poseer el control, mas es quizás la parte menos racional de mí quien me domina de un tiempo a esta parte. Y mírame ahora, con la madrugada derramándose tras estas cuatro paredes y la melancolía que me causa no contar con tu calidez bajo las sábanas."

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Que todo eso que desprendes no lo tiene nadie más

Debe de ser cierto eso de que hay una historia detrás de cada escalofrío, de esos que nos asaltan de tanto recordar, como si regresar a determinados lugares nos hiciera transportarnos a momentos que se han quedado grabados en la memoria.
Reconozco que ahora no cambiaría el sitio, la compañía ni las circunstancias en las que estoy, ni la forma en la que las musas me visitan cuando estamos piel con piel. Qué bonito es eso de saber que eres la fuente de inspiración de alguien, y que sea esa misma persona en quien te inspiras, quien logra sacar de ti las palabras más hermosas que jamás hayan existido.

viernes, 4 de septiembre de 2015

Basta un paso en falso para arder en llamas

-Echo de menos esto.-Susurré, acariciando su brazo desnudo.-Tu piel. La adoraba, ¿recuerdas?
Ella trató de apartarse, pero mi mano ya había agarrado la suya, así que no le fue posible.
-Me ha sorprendido tu llamada.-Musitó.-Has estado meses sin dar señales de vida.
Suspiré y bajé la mirada, algo aturdido.
-Tenía miedo.-Confesé, mientras acariciaba la cicatriz de su antebrazo.-Sabía que al verte o incluso al escuchar tu voz se me nublarían las ideas.
Nos sumimos en un silencio sepulcral, tanto que podía oír su respiración entrecortada, y casi los latidos desbocados de su corazón.
-¿Ves? Lo notas, ¿verdad? Siempre hubo una conexión especial entre tú y yo.
Ella se había quedado muda, con sus ojos clavados en los míos.
-Entonces, ¿por qué siempre es todo tan complicado entre nosotros? ¿Por qué no pueden ser las cosas más sencillas?
Por supuesto, ninguno de los dos tenía la posible respuesta a esa icógnita, a pesar de lo mucho que nos la planteábamos.
-Quizás es que siempre fue un todo o nada entre nosotros. Supongo que los amores de tales dimensiones son difíciles de manejar, incluso para dos personas que solían conocerse tan bien como tú y yo.
Hablar en pasado me dolió más de lo que tenía planeado, y me vi obligado a hacer una pausa en mi alegato. A ella pareció afectarle del mismo modo, y bajó la mirada, como queriendo huir de todo lo que nos había sucedido.
-Lo nuestro era algo difícil de explicar.-Continué.-Diría que era como el fuego: se podía manejar, obtener cobijo de su calidez, pero bastaba un paso en falso para arder en llamas.