viernes, 30 de diciembre de 2011

La última madrugada de este año

La última madrugada de este año no sería tan especial como unos la ponen si no fuera por las infinitas singularidades que tiene, y la facilidad con la que los recuerdos de estos días llegan en tropel a mi mente. No ha sido un año malo en absoluto. La sensación mas significativa que recuerdo de estos trescientos sesenta y cinco días es la de saberme esperando algo. Aún recuerdo cómo comenzaba, con las expectativas tan altas que derrumbarlas poco a poco ha sido un duro golpe. Al final no he cambiado nada de lo que me propuse, y sigo siendo la misma tonta asustadiza y con miles de objetivos por cumplir. Y sigo esperando algo que no llega. Sin embargo, este año lleno de altibajos me ha servido para experimentar sentimientos tan intensos como el amor o la desesperanza en su parte más cruda e insensible, y he aprendido tantísimas cosas de él que por nada del mundo volvería el tiempo atrás.
Reconozco que cuando pienso en estos últimos doce meses que se me escapan tan pronto de las manos, existe un diferenciado punto de inflexión que lo divide en dos etapas. Aun así, aunque temo no lograr mis cometidos, sé que este será el año en el que se produzcan todos esos cambios que tanto tiempo llevo posponiendo.

martes, 27 de diciembre de 2011

No soy heroína de nadie

Las paredes ya no me transmiten esa sensación de estrecharse a mi paso cuando caen las luces y la tan rebuscada soledad aparece de nuevo como pura rutina. No soy heroína de nadie; mis actos comunes se caracterizan más por la cobardía que por la astucia y la bravura, y por ello me apoyo en la parsimonia o deposito mi confianza en lo que acarree el destino. No pretendo cambiar lo que soy, ni mucho menos actuar de una manera que vaya en contra de mis principios solo por no sentirme extraña o poco común. Solo le temo al conformismo vital que hace tantas veces acto de presencia en los retales de una vida soñada y más que oculta bajo diez llaves. Le temo a no ser capaz de contar las veces que tu presencia me deja sin habla por estar demasiado ocupada tratando de contarte miles de cosas que van contra mi naturaleza silenciosa, pues sabes que no soy así, que conmigo la confianza viene despacio y se va en un mero suspiro. Solo pido que me entiendan, que comprendan que las apariencias son traicioneras aliadas del odio y la pura envidia. A veces me pregunto qué sé yo de amar, si realmente tengo una ínfima idea de lo que significa, y aunque no sea así, conozco cada uno de mis rincones mejor que nadie en este mundo. Poseo escasa experiencia y menos sentido común para afrontar los problemas, y odio fingir que sé algo de lo que no tengo ni idea, pues la pretenciosidad hace tiempo que dejó de formar parte de mi personalidad estancada en un punto fijo. No busco la gloria ni el fracaso, solo un punto en el medio que me de algo de respiro en este alborotado mundo de amores y rencores.

domingo, 25 de diciembre de 2011

Subconsciente traicionero

Dicen del ser humano que cuanto más le das más demanda este. Yo no logro hallar los límites, te busco a todas horas en inimaginables lugares y situaciones, y el vacío siempre me aguarda con expresión impertérrita anunciando tu inminente ausencia. Solo quiero un poco de sosiego, esa calma que me ayude a ordenar tantos sentimientos aglomerados en las partes más absurdas de mi cuerpo. No sé qué más puedo hacer, si no he cambiado ya bastante en los últimos meses. Me siento entre la espada y la pared, y es que lo último que deseo es renegar de mi esencia para lograr mi cometido. Si desde hace un tiempo siento que la suerte no está de mi lado, será porque no es ella la aliada adecuada para mí...

sábado, 24 de diciembre de 2011

Solo vuelves si te vas un día.

No me gusta apostar sobre superficies irregulares si en ello arriesgo mi bienestar en un futuro próximo, y todas esas pequeñas alegrías que tanto esfuerzo me ha costado construir. Tengo más que claras mis asignaturas pendientes, aunque a veces pienso que no es así, y que solo hago méritos para descender aun más en la escala de importancia ajena. Siempre he pensado que la irreversibilidad es una utopía, que todo lo que se hace se puede enmendar, y he arriesgado miles de cosas por ello. Ojalá pudiera cambiar un poco las consecuencias de esto, pues en los últimos tiempos los absurdos han comenzado a pasarme factura...

miércoles, 21 de diciembre de 2011

Siempre evitándonos a oscuras, y al final se ve la luz...

Ayúdame a salir de mi escondite, de esas gruesas paredes que no hacen más que proyectar la oscuridad sobre mi piel deteriorada. Solo necesito un pequeño empujón que me ayude a librarme de mí misma, de todo lo que he sido y de lo que ahora mismo ansío escapar. Nunca me gustaron los riesgos, y se me haría todo tan sencillo si supiera que hago una apuesta segura... Aunque sé que es imposible, que el destino no nos facilita las cosas y menos a los cobardes como yo. No espero que nadie comprenda mis trabas ni mis miedos, ni siquiera que se interesen por ellos, porque no necesito demostrarle a nadie lo dura que puede ser mi vida ni compararla con las del resto. Conozco en profundidad cada uno de los recovecos de mi ser y mis vivencias, y con eso me vale. No tengo que hablarle a nadie de la electricidad estática que me ocasionan meros roces porque solo yo sé cuál es su fórmula para hacerlo. Y si tengo miedo es de volver a quedar relegada a un segundo plano, al que me había acostumbrado y del que llevo mucho tiempo cansada.

domingo, 18 de diciembre de 2011

Would you save my soul tonight?

Millones de días de sabor agridulce lo inundan todo de un tiempo a esta parte. Sin embargo, esta vez es distinto. Hoy sé que no quiero perder la esperanza, que la he depositado toda como quien se lanza al vacío confiando en que alguien aparezca y lo salve a mitad de la estrepitosa caída. Esto es así, nada cambia de un día para otro y no soy yo la excepción que confirma la regla. Un punto y aparte en mi vida será lo que utilice porque a partir de hoy el mundo va a comenzar a girar en sentido contrario, a mi favor. Dicen que si uno sabe lo que quiere termina logrando su cometido...

martes, 13 de diciembre de 2011

Esperanza

Ya no puedo indagar en busca del consuelo en sus ojos porque están impregnados de esperanza, y siempre duele ver cómo los demás tienen por naturaleza algo que tú llevas tanto tiempo buscando. Ella se esconde de mí como si se tratara de su último propósito en la vida. Cuando no queda nada, la busco a mi alrededor como si fuera la salvadora de mi monotonía, como si ella pudiera arreglar lo que yo solita me he buscado. ¿Es que es tan difícil ver que no quiero nada más que lo que tengo frente a mí y no soy capaz de alcanzar? Debe ser el pesimismo, que nos vuelve pequeños a todos cuando nos dejamos dominar por él, y nos vira el mundo para hacernos las cuestas todavía más encaramadas.

viernes, 9 de diciembre de 2011

No es fácil sobrevivir a base de sueños

No me hables de culpas cuando he sido la única capaz de ver el corazón devastado que intentas esconder a la multitud. Déjate de pamplinas, sabes que sé quién eres, que las barreras no son necesarias. Conozco a la perfección cada uno de tus sueños, y puedo diferenciar uno por uno los que concibes dormida y los que imaginas con anhelo despierta. Ya no puedes ocultarme lo que quieres, lo conozco de sobra por mucho que lo niegues y trates de esconderlo entre los restos devastados de otras decepciones patéticas. A mí no tienes que darme explicaciones de tus triunfos y tus derrotas, las conoceré incluso antes de que puedas reaccionar e intentar enmendarlas.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

Vaivén de euforia y desasosiego

No sé si lo quiero así o no, si esta es mi oportunidad o es una nueva falsa esperanza del destino. A veces lo tengo tan claro, y otras trato de no dejarme llevar por los arraigados sentimientos que crecen a una velocidad de vértigo. No sé si te quiero cerca o si deseo huir para evitar tus consecuencias, porque las millones de dudas permanentes hay veces que incluso no me dejan respirar. El miedo me atrapa en sus sombras devastadas y me hace retroceder de nuevo hacia un lugar del que escapé hace poco, y trato de ponerme miles de máscaras de distintas expresiones que oculten el renacer de los añicos cual ave fénix. Sin embargo, esas tapaderas temporales no sirven ni siquiera para mantenerme oculta entre las sombras de mí misma, y siento como en ocasiones me devuelven a la vida más plena que jamás he tenido, y otras me apartan a un lado como un mero estorbo que no merece más que lo que ya tiene. Supongo que son las desventajas de las duras barreras que llevo toda mi vida trazando. Lo que no soportaré jamás es el constante vaivén de euforia y desasosiego por partes iguales. 

domingo, 4 de diciembre de 2011

Querido corazón desierto

Querido corazón, lo siento. Vengo a que me absuelvas de mis culpas. No es fácil, lo sé, mas cuidar minuciosamente algo tan delicado nunca fue una de mis especialidades. Todo es responsabilidad mía, lo tengo bien asumido, aunque lleve tanto tiempo atribuyéndole mis culpas al destino y las circunstancias. De un tiempo a esta parte tengo la sensación de que las superficies áridas son mi hábitat, que destierro cada atisbo de vida o sentimientos que soy capaz de albergar. Sé que me he convertido en cosas que no soy, y por la fuerza de la costumbre ya no me sale actuar de otra manera. Como si me hubiera encerrado en una burbuja que nadie puede traspasar salvo yo y otras personas hacia las que poseo sentimientos que no temo. Cambiaría todos estos aspectos de mí si la cuesta no fuese tan inclinada, si fuera capaz de dar dos pasos sin preguntarme cuán inútil puede resultar. Y, aunque no lo creas, odio todo esto. Odio que solo se vea el caparazón, y no ser capaz de apartarlo en situaciones determinadas.

sábado, 3 de diciembre de 2011

Un poco de suerte

Necesito un poco de luz que facilite mis próximas decisiones. No sé cuál es el camino correcto para mí. Si no es esta mi oportunidad, ¿cuál será? No sé si seré capaz de identificarla cuando pase inalterable frente a mis ojos ignorantes. No logro encontrar la coartada que me ayude a escapar de la incertidumbre y de estos malditos pensamientos que me persiguen allá donde vaya. Soy feliz así, lo sé, mas, ¿cuánto va a durar esta situación? Solo pido un poco de suerte, solo eso...

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Y descubrir un nuevo porvenir...

Quiero despertarme con las primeras luces del día sin sentirlo como una obligación, que la primera sonrisa del día no tarde ni cinco segundos en aparecer en mi rostro. Hace tanto que esos sentimientos que solían ser hermosos se han convertido en hechos surrealistas en mi vida... He podido cambiar tanto que de un tiempo a esta parte oculto millones de cosas que en otra época hubiese pregonado por el hecho de temer a que todo salga mal, a que mis certezas comiencen a fallar de un momento a otro y me hundan en un nuevo pozo oscuro. No necesito nada más que lo que tengo para sonreír, mas hay tantas cosas que añoro con el propósito de alcanzar una nueva etapa de mi vida que me ayude a salir de donde me encuentro estancada...

martes, 29 de noviembre de 2011

Fearless

Tal día como hoy, la madrugada del treinta de noviembre de hace dos años, comenzaba un nuevo camino, una nueva manera de expresión que millones de veces ha sido mi válvula de escape. Tanto he podido cambiar estos dos años que se me antoja surrealista, como si esas cosas que fui y sentí en ese tiempo no fueran reales.
Mi vida ha llegado a los límites más irracionales de lo absurdo, para volver a descender a esa realidad en calma que siempre me ha gustado mantener. Tuve miles de miedos en aquel tiempo, todos distintos a los que poseo ahora, de distinto carácter y naturaleza, pero no por ello menos trascendentales. He podido ver la manera en la que he ido creciendo, madurando en todos los aspectos vitales, y aunque diecisiete años y cinco meses no signifiquen nada en la vasta inmensidad del universo, hoy siento que la vida me ha entregado esa lucidez que me hace ser como soy. Dicen que cambiar es inevitable, que el tiempo en eso consiste, en una sucesión de cambios concretos que le son dados a cada persona. Yo, en cambio, pienso que la vida es un constante ascenso y descenso de sentimientos, como una bipolaridad constante de la que niguno de nosotros está capacitado para escapar.
¿Han conocido alguna vez una de esas miradas que parece que son capaces de retorcer el alma a cualquiera? Miradas cargadas de esperanzas, teñidas de su color, como si el porvenir te tuviera todo el tiempo observando la vida desde fuera, como mero espectador de esta, hasta que llega el momento de encontrarte con una mirada así, que te despierte del estado de hibernación. Piensas que tu vida gira en torno a alguien y en un momento dado te das cuenta de que no es así, de que hay muy pocas miradas inspiradoras en este mundo, y cuando te topas con una todo parece dar un giro de ciento ochenta grados, y desperdiciarla sería como echar por la borda lo que el destino guarda para nosotros. Quien no se haya sentido así alguna vez jamás será capaz de comprender que la vida en sí se compone de momentos no siempre trascendentales que hay que saber apreciar uno por uno. De lo contrario, complicaremos algo tan simple como es la sucesión de años que dura la existencia de una persona. 

miércoles, 23 de noviembre de 2011

Azar

Y hoy me he dado cuenta de que el mundo no puede estar compuesto de meras casualidades. ¿Qué tendría sentido si así fuera? Ese momento en el que desvías la mirada por caprichos del destino, observas a alguien y parece que todo se derrumbe a tu alrededor. ¿Cómo es posible que creamos que todo se basa en una sucesión aleatoria de acontecimientos que acatamos sin rechistar? Yo ya he llegado a la conclusión de que nada sucede porque sí. Cada paso, cada vivencia, todos los sentimientos que nacen y los que mueren tienen una razón para hacerlo. He visto reducido el azar a lo más ínfimo hasta desaparecer en su propia realidad absurda. ¿No será este una invención que justifica lo que somos y lo que un día llegaremos a ser? Siempre necesita el ser humano algo que respalde cada uno de sus actos, para bien o para mal. Y cuando llevas tanto tiempo a oscuras y de pronto se enciende una ínfima luz al fondo, te das cuenta de que aunque la vida te niegue ciertos privilegios en un momento dado, es el porvenir el que conserva unos mucho mejores para ti, y decides que no los sacrificarás bajo ningún concepto. Siendo sincera, yo hace poco que he dejado de creer en las casualidades.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Feelings I've never known

Ya no era solo simple curiosidad que invadía todo mi cuerpo y me electrizaba sin remedio alguno. La necesidad de formular las miles de preguntas que tenía por hacerle nublaban mi entendimiento, y eran aún peor cuando, de vuelta a la realidad, me percataba de que no podía hacérselas. Estando él ahí, justo enfrente de mí, yo debía reprimir todos mis deseos por la absurda razón de no salirme del patrón. Como si a alguien le importara lo más mínimo. ¿Conocen esa sensación de que una persona en concreto acapara toda tu concentración, y quieres conocer cada mínimo detalle de su presencia, de su pasado, presente y futuro? Era así, algo similar, aunque con una intensidad que solía reprimir sin éxito, negándome a mí misma lo que sucedía por el miedo que me ocasionaba el saberme cayendo de nuevo en el abismo. Poseía tantos sentimientos que quizás todo habría sido perfecto si hubiese sido capaz de actuar en consecuencia.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

I don't feel safe

Ojalá pudiera volver a ese tiempo en que todo eran sueños que nada podía hacer caer, que no existían propósitos invisibles porque el futuro era tan lejano que en él todo era posible, aun sin la necesidad de actuar en consecuencia. Poco a poco las aspiraciones se desvanecen, solo queda el inminente presente en su más extraño auge, anunciando la llegada de una época que poco tiene que ver con lo que un día imaginamos. Hay veces que incluso me olvido de cómo era pasar los días sin aguardar un punto concreto en el tiempo, simples despreocupaciones que nada tenían que ver con el torrente de decepciones que es posible que acarree el porvenir. Y aunque no me es posible conocer lo que el tiempo traerá, ¿quién es capaz de ser indiferente ante esa espera sumida en la total ignorancia?

lunes, 14 de noviembre de 2011

Is that too much that I'm asking for?

¿Dónde estás cuando con mayor impaciencia te aguardo, cuando el orden del universo al completo parece haberse agrupado en el orden correcto para que reaparezcas en mi vida? Cuán contradictorio puede resultar el destino y sus irracionales caprichos. Miles de miedos me empujan hacia atrás. Miedo al rechazo, a no saber actuar, a no ser capaz de hacer frente a la avalancha de absurdos que se me viene encima. No sé controlar lo que soy, una vez más mis manías han podido con la que es mi voluntad real. ¿Qué he de hacer? Si es como librar una batalla contra mí misma, pues pase lo que pase seré yo la que salga perjudicada.

sábado, 12 de noviembre de 2011

Now I leave the mask behind

Es la última vez que quiero perder el rumbo sin hallar tu presencia a mi lado. De un tiempo a esta parte nada es igual, y aunque todo haya tomado un camino que tacharía de absurdo en otro tiempo, sigo negándome a arriesgarme por lo que pueda suceder. Porque se dice que cuanto más alto suben las ilusiones más duro es el golpe que estas reciben al caer. Y es que no logro asegurar nada, y cada día que pasa sumo más minutos a nuestra cuenta particular, y con ellos más dudas que yo sola no sé solventar y que me atormentan como la más lacerante de las sensaciones. Si cada cicatriz visible constituye otro aliciente más para conservar la cobardía que me impide hacer lo que me dicta el corazón, supongo que debo borrarlas de una vez por todas, sin volver a echar la vista atrás a tiempos pasados que ya no forman parte de mí. ¿Y si el miedo ha conseguido cegarme una vez más? Es la única faceta de mí que todavía no alcanzo a controlar...


lunes, 7 de noviembre de 2011

Escapatorias

Hay días que, a pesar de los incansables intentos, sigo sin encontrar escapatoria de mí misma. Las paredes se cierran sobre mí y desconozco mi futuro e incluso mi presente. Lo único que poseo son esos absurdos recuerdos que me anclan en el pasado y no me dejan avanzar hacia delante, y no concibo cuándo me convertí en la sombra de lo que en otro tiempo llegué a ser. Todo parece haberse roto a mi alrededor, como una ciudad en llamas cuya salida no encuentras aunque sacrifiques todos los malditos sentimientos que te sobrepasan. Y llega un día en el que tanto romper y recomponer ilusiones pedacito a pedacito termina pasando la más cara de las facturas que jamás hayas podido pagar.

jueves, 3 de noviembre de 2011

En un mísero instante

Vivir es jugárselo todo en un instante, ese en el que te abandonas a tu suerte y te confiesas lo que sientes, y es como si te lanzaras a una piscina vacía con la esperanza de que se vaya llenando poco a poco y así cure las heridas de la estrepitosa caída. ¿Quién espera prevenir los daños que se puedan recibir antes de que estos den señales de existencia? Jamás funciona, solo sirve para caer desde más alto y obtener heridas aún más graves. Toda una vida, desde su principio más remoto hasta su final incierto, cambia de cabo a rabo cuando se toma la libre decisión de atreverse a amar. Y es como si se escapara la vida en un suspiro, como si todo lo que antes aliviaba tu sed se volviera irrelevante e innecesario. Y es que no hay nada ni nadie sea capaz de suplir lo que miles de grandiosos sentimientos ocasionan cuando aparecen sin previo aviso, y se implantan en una vida sin expectativas de marcharse...

lunes, 31 de octubre de 2011

Los fantasmas de épocas para olvidar

Aún permanece la esencia de tiempos pasados, como si su intención fuera quedarse para siempre, y así conseguir alterar el ritmo con el que mi agua mansa fluye, aunque de un tiempo a esta parte lo haga cuesta abajo por la falicidad que posee. No sé si he estado varios meses sintiendo meros absurdos o si ahora que creo que cada sentimiento se ha marchado con el viento es cuando cometo la insensatez de creer que todo ha terminado así. Los fantasmas de una de las peores épocas de mi vida han vuelto a hacer acto de presencia, esta vez para hacerme ver que ya no significan nada, que son polvo en el viento, que ya puedo comenzar a recomponer las piezas del puzle sin miedo a que alguien pueda venir y destrozarlo de nuevo.

domingo, 30 de octubre de 2011

Avanzar

Así voy a ir arreglando este estropicio poco a poco, el inmenso retroceso que he experimentado en los últimos tiempos. Quiero cambiar, como quien remodela la decoración de una estancia, mas en un sentido más profundo, para lograr dar a mi alma ese merecido respiro que aguarda desde hace tantos meses. La esperanza es mi única aliada tras haber recorrido un largo camino de baches profundos, ahora que el camino parece comenzar a allanarse, y lo único que me queda por hacer es predicar a los cuatro vientos que el fin se acerca, o que el fin llegó... ¿Quién lo sabe? El mundo está en constante movimiento, y no no me pienso quedar atrás a pesar de todas las veces que lo hice en el pasado. ¿Sabes? La clave se encuentra en no dejar jamás de avanzar hacia delante.

sábado, 29 de octubre de 2011

Condiciones

Siento pedir cada día más, aun siendo capaz de darlo todo a cambio, y aunque quizás nunca sea suficiente. Siento cerrar miles de puertas porque no logran convencerme, sé que quizás pude estar equivocada al hacerlo muchísimas veces, sin embargo, ningún sentimiento es peor que aquel que lleva las dudas hasta lo más profundo del alma. Siento preferir las aguas mansas antes que aquellas turbulentas, aunque estas solo sean así en la propia superficie. Siempre elegí la sensatez a los absurdos, y es como intento actuar la mayor parte de mi tiempo, aunque a veces no me sea posible y tenga que recurrir a todo de lo que un día renegué. Siento tener miedo en miles de ocasiones. ¿Quién no lo ha tenido alguna vez? Aunque a veces poseo la sensación de que soy la única en este mundo, o quizás la que más de ellos tiene. Solo deseo la sencillez, evito las complicaciones por encima de todo, y es el único fin por el cual soy capaz de aguantar peso sobre mis hombros sin ni siquiera hacer méritos para ello. Podré sentir tantas y tantas cosas, y a pesar de ello, no  me arrepiento de ninguna, y las intenciones de cambiar se esfumaron a medida que iba pasando el tiempo. Es hora de poner sobre la mesa las condiciones que constituirán los pilares de esta vida que tanto ha cambiado en los últimos tiempos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Let's leave it all behind

Sin miedo a lo que pase ni a lo que pueda traer consigo el destino. Y explorar los más recónditos sitios de tu maldita presencia, que ocupa cada pequeño espacio de la mía sin darme apenas opciones para negarme a ello. Sin escudos, sin fachadas, nunca más.

martes, 18 de octubre de 2011

Mundo bipolar

Y cuando ese mundo bipolar vuelve a alzarse indiscutible ante tus ojos, te percatas de que nada ha cambiado, que la simetría de tu vida se va al traste de nuevo, tan despacio y tan silenciosamente que a muchos toma por sorpresa e incluso asusta. Las racionalidades se tornan absurdas de nuevo, como si nunca hubiese sido de otra manera. Me pregunto por qué nos siguen tomado por sorpresa las reacciones del subconsciente...

lunes, 17 de octubre de 2011

Once meses hasta mi nuevo comienzo

¿Y si yo tampoco esperaba el giro de ciento ochenta grados que ha dado mi vida desde que tomé aquella decisión que tantos dieron por mala? ¿Acaso no es positivo que las riendas de mi vida hayan vuelto a mis manos, de las cuales jamás debieron marcharse? Hubo un tiempo en el que me sentí maniatada, absurdamente ligada a algo o alguien que no me aportaba lo más mínimo en mi vida cotidiana ni en la extraordinaria, pero ya decidí cortar esos hilos. Los compromisos a partes dispares nunca convencieron a nadie, y si tengo que acatar una serie de normas para evitar tantos reproches, creo que prefiero la parte más difícil, esa que después de mucho deliberar logré poner en marcha, y cuyos beneficios hoy recojo lejos de todos aquellos que un día me hicieron caer. Juré que me levataría ante las miradas de todos ustedes, quienes quisieron verme en el suelo y a quienes siempre les fui indiferente. Muy bien, aquí estoy de nuevo, comienzo a poner en marcha mis proyectos vitales para un tiempo mejor lejos de aquí, que estará plagado de gentes buenas y gente que me volverán a hacer caer, eso lo sé. Y aunque así sea, no cambiaría las épocas vividas, pues me ayudaron a aprender. Y aunque a veces añore tantos momentos perdidos, llegará un día en que al volver la vista hacia atrás la indiferencia me abrume de tal manera que solo sea capaz de pensar lo que aprendí de ese tiempo y todo lo que las personas que solían formar parte de mi vida perdieron tras la estela de mi inminente ausencia.

miércoles, 12 de octubre de 2011

The very worst part of you

Existen miles de maneras de cambiar una vida, un enorme abanico de posibilidades por descubrir al alcance de cualquiera. El secreto es dejar esa huella imborrable que ni el paso del tiempo ni su devastadora erosión sean capaces de eliminar.

jueves, 6 de octubre de 2011

Patetismo

Sé que todo cambia, que las personas evolucionan hasta el punto de distorsionar sus ideales y su forma de pensar. Sin embargo, de un tiempo a esta parte todo me parece tan irracional... A veces pienso que no sirvo para sobrevivir aquí, que vivo en el tiempo equivocado. ¿Cuándo empezamos a convertirnos en estos personajillos infantiloides pseudomaduros que creen saberlo todo del sufrimiento de la vida basándose simplemente en su propia filosofía barata? No me explico cómo ha sucedido tal metamorfosis, que me ha hecho plantearme tantas cosas y avergozarme íntegramente de cada persona que me rodea y su modo de pensar y comportarse. Y díganme si no es gracioso que haya personas que se pasen toda su vida luchando por unos determinados ideales para llegar al momento clave y ver como los demás los desprecian como si fuera la cosa más absurda de este mundo. Y es que lo que más me sorprende es que cada día me pregunte dónde están los principios de la gente, si es que los hemos perdido con el paso del tiempo y la erosión de lo que creemos ser. No pretendo cambiar este mundo plagado de déspotas y gentes que no saben siquiera lo que harán el día de mañana, mas, ¿Y si somos esa generación perdida? ¿No sería patético? Es fácil buscar excusas, tales como la ridícula calidad educativa que sufrimos nosotros en primera persona. Sin embargo, los reclamos y lamentos no mueven nuestro melodramático mundo, y ninguno de nosotros parece estar por la labor de actuar para cambiar la vergüenza que estamos construyendo poco a poco con nuestras propias manos.

martes, 4 de octubre de 2011

"You can bandage the damage...

...but you never really can fix a heart."
Aunque hoy todo sea de un color extraño y tan desconocido para mí, supongo que toda agua vuelve a su cauce, y así sucederá. Lo único que necesito es algo de paciencia.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sombras

Y si pienso en lo que he cambiado es como si un vacío abismal cayera bajo mis pies, llevándose tiempos pasados y dejándome lo que soy ahora, después de tantas vivencias agridulces y recuerdos que han quedado atrás.
No soy de esas personas que lo dan todo a la primera de cambio, y quien no se haya percatado de ello supongo que es que no posee el suficiente interés para hacerlo. No me enorgullecen todos mis actos ni todas las decisiones que he tomado a lo largo de todos y cada uno de los años de mi vida, sin embargo, mis principios permanecen por encima de cualquiera que esté dispuesto a pisotear lo que soy en mi más profunda esencia. Hay personas que creen saber lo que me pasa por la cabeza. Pues bien, ninguna de ellas tiene la más mínima idea. Nunca tomo decisiones sin antes preguntarme mil y una veces si realmente estoy haciendo lo correcto, mas cuando finalmente lo hago, no doy marcha atrás jamás. Saco de mi vida a aquellas personas que son perjudiciales para lo que soy e impiden el crecimiento de aquello que seré en un futuro próximo, y aunque alguna vez he estado a punto de rendirme y dejar que destruyeran todo ello, finalmente esa luz de la que suelo hablar a menudo inundó el mundo de penumbra en el que vivía, al que jamás volveré. Suelo hacer caso omiso a los comentarios malintencionados, pues hubo un tiempo en que solía tomarlos en cuenta, y como consecuencia la culpa recaía sobre mí por el simple hecho de no callar como todo el mundo hace. Acepto que haya personas que me saquen de su vida sin avisar, siempre y cuando sea para apaciguar las aguas y no para hacer reproches y demás absurdos desde la lejanía de la total indiferencia. Es así, siempre ha sido así, aunque aún queden personas a las que les sorprenda que haya puesto tierra de por medio entre mi porvenir y el suyo. Sé que comprenden cuál es su culpa, a pesar de que traten de ocultarlo bajo esa coraza de orgullo e indignación. No hay soluciones que valgan para esas personas. Y es que aunque la penumbra cubra gran parte de nuestra existencia, el sol siempre termina saliendo. ¿Quién dijo que las sombras fueran eternas?

viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Y si siempre ha sido así?

Indomable subconsciente que me hace caer de nuevo desde lo más alto. Y es que, mientras más trato de sanear cada centímetro de mi cuerpo ocupado por esos efímeros momentos que significaron toda una vida para mí, más me tambaleo, y caigo en la cuenta del enorme riesgo que corro de caer de nuevo en lo que fue un sentimiento absurdo que lo único que he deseado desde sus comienzos es eliminar de raíz. Y aunque lo intente tantas veces, es la parte de mí que no puedo controlar la que trae a mi mente todo lo que un día creí acabado, mas el tiempo me ha enseñado que no ha sido así, que lo único que sucedió fue que me negué a mí misma la irracional situación. Y cuán traicioneras pueden ser esas noches que se presentan inocentes y terminan por desbaratar los muros que construyes a tu alrededor para evitar locuras como la mía.

martes, 27 de septiembre de 2011

You can keep talking...

Ya no son necesarias esas palabras vacías que se han convertido en habituales con más intensidad de la que me gustaría. Esas sonrisas absurdas tras las cuales se hallan los parajes de lo que fuimos en el pasado y que jamás volveremos a ser ya no hacen falta. Lo creas o no, comencé un camino nuevo y dejé atrás esas vivencias que un día erosionaron todo lo que fui. Quizás no sea visible a ojos de los demás, mas fueron tantos mometos en los que me sentí rebasando el límite, que finalmente todo ha caído, y se ve tan nítido que me sorprende que no sea obvio ya. Y es que no eres más que cenizas de esos recuerdos en parte buenos y en parte malos, pero marcados por todo eso que los destruyó definitivamente. Y por muchos intentos que hagamos, ya jamás podremos devolver el reloj para enmendar los errores que cometimos y desembocaron en esa situación.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

...

Quien tiene aires de grandeza al final es el que más bajo cae...

martes, 20 de septiembre de 2011

It's like tossing your heart to see where it lands

Me levanté del suelo, y sin secarme las lágrimas me recosté a su lado, acurrucándome en su pecho, buscando esa protección que me dijera que todo estaba bien, aunque entonces era imposible, porque él mismo había ocasionado el hecho de que yo necesitara ese refugio que buscaba con ansia en la calidez de su cuerpo. Sabía que al día siguiente, a aquella misma hora, estaría allí sola, dando vueltas, tratando de conciliar el sueño, echando de menos su presencia, y contando las horas que me faltaban para olvidar definitivamente sus besos, sus caricias, y el amor que durante todo ese tiempo me había entregado a cambio de un hecho que comenzaba a venirle pequeño a la grandeza de mis sentimientos.

sábado, 17 de septiembre de 2011

A pesar de todo

¿Cómo escapar de la cárcel sin salida que constituye tu presencia devastadora? No esperaba esto, no ahora que han pasado tantas cosas y todo se ha ido apaciguando. Supongo que me contuve tanto tiempo que todos los sentimientos han vuelto a fluir con una fuerza inesperada.

martes, 13 de septiembre de 2011

Vas bajando escalones poco a poco...

Y cada día que pasa, a medida que voy sabiendo cómo son las cosas poco a poco, te alejas más de la opinión que un día concebí sobre ti, convirtiéndote en todo aquello que siempre traté de mantener fuera de mi vida. Lo reconozco, vas bajando escalones en mi lista de prioridades.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Nada.

Aunque me canse de la situación y se me haga todo cuesta arriba como hoy sé que pasará, nada me va a hacer cambiar de opinión. Todo terminó, después de miles de detalles y cosas que escondí en mí para ocultárselas a los demás, porque no quería ver la realidad y tampoco que nadie intentara abrirme los ojos. Todos los esfuerzos son en vano, aunque parezca en algunas situaciones que las cosas cambiarán de nuevo... No es así. Ya no queda nada, simple y llanamente.

sábado, 10 de septiembre de 2011

Cobardía

Y si me encontrara perdida, ¿Permanecerías ahí, pasara lo que pasara, ante las millones de adversidades que se nos vinieran encima? ¿Serías capaz de quedarte aunque los pilares de tu vida se fueran erosionando con más velocidad de la que esperas, y todo se derrumbara en un segundo? Común cobardía, que de pronto hace acto de presencia, que parece que jamás se marchará. Dicen que aquellas personas que han caído son las que temen volverlo a hacer. No sé si así será, mas reconozco que en algunas ocasiones dudo de tus palabras adornadas de mentiras, esas que salen por tu boca por pura costumbre y ya no eres capaz de detener. ¿Cómo podría no hacerlo? Si todo lo que hago para ti es en vano...

jueves, 1 de septiembre de 2011

No me digas...

No me digas que lo has vivido todo, que has fallado como hicimos muchos de nosotros, no quieras ser más de lo que eres porque entonces solo quedarás por debajo de donde te tenía, y no estás en condiciones de empeorar más la situación. Dices que has experimentado eso que llaman la cruel realidad, y yo me pregunto, ¿Cuándo dejarás de fingir ser mártir para abrir los ojos a la realidad que te rodea, que se te escapa poco a poco de las manos?

miércoles, 31 de agosto de 2011

Un pequeño paso más

Reconozco que, tiempo atrás, perdí la confianza en el destino. Creía que todo seguiría el cauce que había tomado, en el cual las principales perjudicadas seríamos nosotras. Hoy que todo ha vuelto a la normalidad, veo que nunca te has ido, que siempre estarás ahí, que eres una ínfima parte de mi universo y a la vez lo representas todo. ¿Quién sabe lo que nos deparará el futuro? Lo único que sé es que quiero que nada de esto cambie, que poco a poco y dando pequeños pasos iremos construyendo este futuro que nos pone a prueba y que hoy me ha hecho ver cuál es mi lugar en este mundo. No importa cuántos sacrificios hagamos ni cuántas lágrimas derramemos. No me queda más que decir ni más que esperar, porque ya está todo hecho entre nosotras y sobran todas las promesas que pueda hacer.

lunes, 29 de agosto de 2011

Tarde o temprano

Es simple. Todo esto es como una máquina que acarrea sobre sus espaldas varios años de funcionamiento al límite, que hemos ido arreglando a duras penas, tapando agujeros con ese material de tan mala calidad al que llaman mentiras. Tarde o temprano iba a dejar de desempeñar su trabajo, nada funciona eternamente y menos cuando lleva tanto tiempo haciéndolo a duras penas. Y quizás tenga solución, quizás... El problema es que el interés mutuo se ha esfumado silenciosamente con el viento, sin apenas hacer ruido, como las cenizas de los recuerdos de otro tiempo en el cual todo parecía perfecto y prometimos tantas cosas...

viernes, 26 de agosto de 2011

Tiempo

El tiempo durante el cual amas a una persona es irrelevante, el único punto primordial sobre el que el amor se basa es cuánto tiempo de tu vida estás dispuesta a entregar a esa persona en cuestión, no importa cuántos días, meses o años de sentimientos guardes tras tus espaldas.

lunes, 22 de agosto de 2011

No tienes ni idea...

Hablar por hablar siempre es fácil, y dicen que no hay peor ciego que el que no quiere ver...

sábado, 20 de agosto de 2011

Weakness

Y si no soy así, como esperabas, ¿qué importa ya? Si todo terminará tarde o temprano... Ojalá un día lo sucedido fluya cual río, llevándose consigo los recuerdos de un tiempo en que hubo momentos felices y otros no tanto, y sin embargo los recuerdo con tal nitidez que incluso a veces los echo de menos. Aun así, eso no me hace querer cambiar todo lo que hice, pues no quiero estar de nuevo enmendando errores que yo no he cometido. Déjame salir de esta etapa, de este enorme abismo que al final, cuando pase el tiempo, será solo un pequeño punto perdido en la inmensidad de los recuerdos, que nadie recordará de la manera en la que realmente fue. Pude haber tenido mis debilidades, e incluso haber sido insegura en algún momento de mi vida, mas en estos momentos las palabras fáciles no son capaces de afectarme del modo en el que esperas.

domingo, 7 de agosto de 2011

Sin retorno.

Miro al cielo, bajo las estrellas, y bajo este calor que pasada la medianoche sigue haciendo acto de presencia, reflexiono y pienso en todo lo sucedido. De buenas a primeras todo ha caído, como nunca antes, y sin embargo, aún quedan tantas cosas buenas por las que pelear en esta vida, por las que buscarte un pequeño hueco en la vasta inmensidad del universo. Lo que andaba buscando ya lo poseo. Llevaba tanto tiempo viviendo así, que llegué a creer que no existía ninguna oportunidad mejor para mí en este mundo, que tenía todo lo que podía desear, y que yo era la inconformista que deseaba mucho más de lo que el mundo tenía para ofrecerme. Dicen que una persona puede pasar toda su vida bajo la oscuridad, sin embargo, con que observe el resplandor del día una vez en su vida, se le hace imposible acostumbrarse a la eterna oscuridad. Y yo no quiero permanecer ni un solo instante más bajo la penumbra, después de alcanzar ese resplandor que ilumina toda mi vida y que jamás deseo volver a perder. Y, ¿Sabes? No me hizo falta buscar. Lo hallé todo donde menos lo esperaba, cuando menos lo esperaba.

lunes, 1 de agosto de 2011

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"Salí de allí, sin dar portazos, sin hacer apenas ruido. Salí de su vida, él salió de la mía, despacio y en silencio, como quien abandona un lugar donde ha vivido toda su infancia: sin prisas, rememorando cada momento que habíamos pasado juntos, cada uno de los sentimientos totalmente sinceros que le había entregado. Todo ello, junto con los recuerdos, los guardaría en mi corazón, bajo diez llaves, en un lugar que nadie jamás pudiera volver a abrir. Al igual que yo, que al cerrar el portal del majestuoso edificio, me hice a la idea de que jamás volvería a abrirlo con toda facilidad, que jamás caminaría por entre sus muros de nuevo, y lo hice llorando, derrumbándome allí, en el concurrido paseo, plagado de personas ajenas a mi cruda realidad. Y nadie me vio apoyarme en la enorme puerta y deslizarme poco a poco hasta quedar sentada en el suelo, sollozando, con las piernas dobladas pegadas al cuerpo y una sensación de estarme derrumbando en vida poco a poco, y teniendo en lo más hondo de mi corazón esa certeza de que nadie jamás iba a volver a dañarme como él lo había hecho."

viernes, 29 de julio de 2011

The last smile that I fake.

Huir no es la solución, y tarde o temprano lo soltaré todo, aunque tenga que esperar semanas, meses. El tiempo me es indiferente. No creo que sea posible sostener esta situación durante demasiado tiempo...

domingo, 24 de julio de 2011

¿Dudas?

¿Dudas? ¿De qué? Si no me quedó nada más por dar... ¿Cuál es el precio que debía pagar por la plena confianza? Supongo que esperabas cambios de actitud, de forma de pensar, y de muchísimas otras cosas sobre las cuales se asientan los cimientos de todos los problemas. Yo también lo esperaba así, pero al revés. Supongo que el problema es que cedí una y otra vez, y a eso es a lo que todos se acostumbraron que hiciera. Y llegó el momento de dejar de hacerlo.

martes, 19 de julio de 2011

Así es...

Dicen que el amor te cambia la vida. La gente no sabe lo que dice. Quien te cambia la vida es el desamor, la desesperanza, llega, arrasa, se va, y solo quedas tú, con los recuerdos y las lágrimas, comenzando de cero, llena de heridas aún por sanar y la certeza de estar comenzando de cero, de nuevo, y con la obligación de empezar nuevos proyectos de vida que quizás te redireccionen hacia esa persona que solías ser.

lunes, 18 de julio de 2011

5:04

Echo tanto de menos esos lugares inspiradores... Hoy me ha invadido la melancolía, sin previo aviso, sin poder reaccionar, y esto es todo lo que se me ocurre hacer para calmarla en la medida de lo posible.


Y por muy lejos que me vaya, volveré. Siempre.

sábado, 16 de julio de 2011

Tapaderas

Existe un pensamiento que me invade en muchas ocasiones, y me pregunto, si el amor es siempre así, ¿de veras quiero ser partícipe de ello? No todo es tan hermoso como se ve desde el exterior, y es esto lo que más incertidumbre me causa, el hecho de no saber si me he llevado una impresión equivocada de la idea general del amor. Si es así, ¿cuándo es distinto? No lo sé. Se me han agotado las ideas, en el sentido más amplio de la palabra.

martes, 12 de julio de 2011

Se disipó la oscuridad en mi interior.

Hoy que me siento un escalón por encima de donde me encontraba pocos días atrás, hoy que me he dado cuenta de que superé uno de mis más grandes miedos, hoy que mi mente difumina los recuerdos y todas las situaciones adversas que han acontecido los últimos meses, decidí que nadie me hundirá nunca más en mis propios defectos, que nadie cargará sobre mí sus errores sin motivos.
Hoy que me siento dejando atrás tantas cosas, esto es todo lo que me queda por decir.

jueves, 7 de julio de 2011

Altibajos.

¿Quién sabe cuándo llegará el día en que logre dejar atrás el presente que hoy me hace mirar al futuro con insistencia? Han pasado tantas cosas en tan poco tiempo que no sé ni por dónde empezar, y aunque todo comenzara con pequeños detalles que siempre hacen mal, que solo consiguen volverlo todo de color gris, han sido demasiadas cosas las que han ido aconteciendo, tal y como esas bolas de nieve que van rodando y haciéndose más grandes... Así sucedió.
Ha habido tantos altibajos en mi vida y en todas las personas que han sido protagonistas de ella, que a veces me pregunto si esto no será pasajero, si dentro de un mes no estaré como siempre, de esa forma que siempre temo, porque bien sé que una de mis debilidades es la de dar sin recibir nada a cambio, y en ocasiones pienso que quizás sea culpa mía por no dejarme ver, por haber decidido dar de una forma más discreta que como lo suelen hacer los demás. ¿Es ese el problema?
Me pregunto una y mil veces por qué razón sigo negando lo evidente, por qué he de seguir yo inventando las palabras para contentarlos a todos, y hoy me he percatado de que ese es el problema, que cambié con el tiempo, que en muchísimos aspectos se acabó todo lo que solía ser, aunque en muchos otros siga siendo la misma tonta y me muestre descontenta con ello. Siento como poco a poco todo se desmorona, lo puedo ver, todos a mi alrededor lo visualizan ahora, no es una ilusión, no es algo que yo he creado como excusa. Es la pura realidad, esa que es a veces devastadora, y quizás ahora lo sea, pero solo sé que esta etapa de mi vida se acaba, esta absurda etapa en la que no he sabido posicionarme, imponer mis principios, ni he sido capaz de actuar en consecuencia con mi manera de pensar. Incluso aún quedan ciertas ocasiones en las que me pregunto a mí misma por qué actúo de esta manera, pero situaciones como las que yo viví y que aún queda gente que no alcanza a comprender, me hacen recordar cómo he llegado a este punto.
Hoy, he llegado a la conclusión de que el problema no soy yo.

miércoles, 6 de julio de 2011

3:00 am

No sé si los demás serán capaces de ver como lo veo yo lo mucho que hemos perdido así, de esta manera, y solo nos estamos haciendo daño mutuamente. Y lo cambiaría todo si pudiese, todo eso que se lleva el viento por nuestra voluntad propia, sin embargo, no puedo hacerlo, no puedo sostener yo sola unos cimientos deteriorados y a punto de desfallecer bajo la presión del tiempo y todas las otras cosas que han sucedido y que hoy tengo grabadas en mi mente por si algún día me olvido y se me ocurre ofrecer más oportunidades. No obstante, hoy sé que no hay más que me quede por dar. No puedo entregar algo que no poseo, simplemente porque es imposible, y está ocurriendo de una manera tan visible que a veces parece hasta devastadora, pero de todas formas no necesito nada de lo que nadie quiera ofrecerme en ciertos aspectos. Me pregunto por qué demasiadas veces, creo que me preocupo por algo sin solución, algo que está amontonado entre todos esos problemas que jamás serán resueltos que en mi vida he ido amontonando tras de mí. Soy así, ¿qué más he de decir, y de cuántas maneras lo he de justificar?

miércoles, 29 de junio de 2011

Dificultades

Quizás nadie me entienda, quizás sea yo la tonta, la que se ahoga en un vaso de agua. Para todo ello cabe la posibilidad, aunque hay momentos en los que estoy tan segura de las decisiones que he tomado, y otros tantos en los que dudo muchísimo, tanto, que actúo de una manera distinta a como pienso, por el simple miedo a estarme equivocando de nuevo. Corroboro que sigo siendo una estúpida, que sigo dando demasiado, aunque haya abierto los ojos hace mucho.

lunes, 27 de junio de 2011

Una madrugada de junio

Por más que busco, no encuentro mi culpa por ningún sitio. Simplemente decidí que esta vez no quiero limitarme a encontrar mi lugar entre las cenizas. Desearía que nada me afectase, ser inmune a lo que sucede a mi alrededor, pues a veces tengo la sensación de que perjudica mi vida cotidiana más de lo que soy capaz de comprender, y empiezo a preguntarme con demasiada frecuencia cómo debo actuar, a pesar de que lo sé, mas no lo pongo en práctica por puro miedo...

Oasis

Hay determinadas personas en nuestra vida que se quedan, otras que se marchan sin más, sin explicaciones, y no paramos de preguntarnos por qué. Reconozco que me ha sucedido muchas veces, el no saber a dónde van todas esas personas que dejamos por el camino. Hoy no envidio nada de lo que tuve en otro tiempo, porque he encontrado lo que andaba buscando.

No hace mucho tiempo de ello, y aún así, nos compenetramos como si lleváramos toda una vida juntas. Te conocí por caprichos del destino, o quizás por casualidad, aunque reconozco que jamás esperé que las cosas sucedieran así. Pero, poco a poco, has sabido ganarte esa parte de mí que no muestro a todo el mundo, con paciencia, y aquí estamos, contando los meses y los días para comenzar una nueva vida. Hoy sé que cuento contigo, en las buenas y en las malas, tanto en esos momentos de bajonas como en los más felices, y es que reconozco que cambiaste todo a mi alrededor. Sé que no suelo decir estas cosas, por ello aprovecho este pequeño espacio para confesar que, aunque jamás pensé que llegaríamos a este punto, hoy lo veo más que claro, y estoy segura de que nos aguarda un tiempo lleno de alegrías en todos los sentidos. Eres esa clase de persona que nunca añoré porque creí que no existían personas así. Para mí, para mi vida, significas mucho más que la palabra amiga. Te admiro, por tu paciencia, por la entereza que demuestras siempre, aunque haya ocasiones en las que te derrumbas, jamás dejas que te sobrepasen los problemas o las situaciones adversas. Eres capaz de escuchar, aun cuando lo único que deseas es escapar de aquí, y eres capaz de comprenderme sin reproches, sin pegas, sin poner barreras absurdas entre las dos. Por ello, por todo ello, te admiro. Nunca dejes que nadie cambie esa forma de ser tan peculiar, cosa que solo te hace especial. No soy de las que dicen las cosas por compromiso, todo esto es lo que siento, y no te imaginas cuánto has logrado cambiar mi vida para mejor, constituyes esos oasis en pleno desierto árido y vacío de esperanzas.

sábado, 18 de junio de 2011

Nada más que eso...

Todo ha terminado ya...

sábado, 11 de junio de 2011

No sé...

No sé cómo hemos llegado a este punto...

Rebasando los límites.

No es fácil ver como al final cuentan más las fáciles palabras que los hechos, lo que algunos hacemos por los demás y nunca parece ser suficiente, siempre se pide más, y más, como si no hubiera límite, mientras nos bastan las simples y vacías palabras de otras personas. No sé cuál es el criterio a la hora de juzgar, pero está claro que no es ni de lejos similar al mío...

miércoles, 1 de junio de 2011

Irreversibilidad

A veces me pregunto cómo he podido volverme tan loca sin apenas mover un solo dedo. En estos pocos meses que se han ido sucediendo, ha cambiado todo de manera irreversible, de manera que en ocasiones quisiera cambiar mi realidad, y en otras no añoro otro tiempo pasado. Siento que mi vida ha comenzado a avanzar en un solo sentido, por un camino cuyas inmediaciones no quiero recorrer, mas lo hago por pura estupidez, porque no sé cómo he llegado al punto en el que dejo influir a mis sentimientos por encima de lo que sé que es correcto.

viernes, 27 de mayo de 2011

Hechos que no debieron suceder.

El cansancio físico que en estos momentos acarreo sobre mis espaldas no es ni en su tercera parte comparable a lo harta que estoy de esta rutina, siento que todo me sobrepasa, que me iría ahora mismo y con los ojos cerrados a un lugar lejos de aquí, para perderme, para olvidar aunque sea durante pocos días todo lo que sucede, que llevo en mí desde hace tanto tiempo sin querer dejarlo salir.
Siempre afirmo que antes prefiero sufrir que no sentir nada, porque sé lo que es ésto, y por nada del mundo volvería yo a una situación así. Mas, cuando el día a día ha dejado de llenarme como antes, ¿qué puedo hacer? Hay sentimientos bellos, y otros no tanto, y ambos te pueden cambiar la vida para bien o para mal. También es cierto que hay un camino demasiado corto para que el siempre bello amor se pueda convertir en algo cansino, o incluso algo que se te aferra al pecho y parece que en ocasiones no te deja respirar. A veces pienso que he de forzar a la situación para que cambie, pero después lo pienso en frío, y me doy cuenta de que, con respecto a él, no sé lo que quiero. Hace casi cuatro meses, todo sucedió a una velocidad tan vertiginosa que no tuve tiempo de reaccionar para detenerme y pensar que estaba cayendo de lleno en aquello en lo que no deseaba caer. Muchas veces me pregunto qué es esto que me sucede en realidad, si es amor, no lo creo, o qué se yo... Intento dármelas de lista y no tengo la más remota idea de cómo he de actuar, ni qué debo decir.

jueves, 26 de mayo de 2011

Para mí lo es...

Una válvula de escape, otra forma de soñar despierta, tan lógica, tan coherente, y tan real que amedrenta, que cohibe. Y cuando abres los ojos, cierras sus páginas, detienes la imaginación y dejas de teclear, es como si se detuviese en seco un tren de alta velocidad dentro de tu sistema nervioso, como si un torrente de palabras se detuviera y dejase de fluir de pronto, después de una larga travesía, como si estuvieras sumido en un profundo sueño del que te despiertan de sopetón y sin previo aviso.

Medianoche

Me siento como maniatada, hay veces que no sé cómo actuar para cambiar las cosas, y aún así siento que necesito un cambio sustancial en mi vida, que me ayude a cambiar la monótona situación. Y lo único que me llega a fastidiar es que, por más que me doy cuenta de la sarta de estupideces que estoy cometiendo, no logro tomar otro camino, no consigo encontrar el momento para dar el golpe definitivo sobre la mesa. Supongo que en menos de un mes, cuando la monotonía haya terminado, pensaré de otra manera, todo será distinto, mas hay veces que pienso que tampoco quiero esto, que a pesar de que mis sentimientos son en vano, llenan igual, como si mi situación real fuera diferente a como es ahora. Al fin y al cabo, es preferible el dolor antes que no sentir nada.

jueves, 19 de mayo de 2011

Tan solo recuerdos.

Yo no elegí esto, lo creas o no. Y en situaciones como esta, veo desmoronarse poco a poco mi contudente decisión, por añorar aquellos tiempos que vivimos y que no parece que vayan a volver. Necesito las cosas claras, ahora más que nunca, necesito un poco de aire en este ambiente nublado en el que mi vida se ha convertido sin saber cómo ni por qué. Echo de menos tantas cosas, no te imaginas cuántas, pues sin quererlo esto se me escapa de las manos poco a poco y no sé qué hacer para recuperarlo. Tú no sabes, no tienes ni idea de todo lo que yo daría por desaparecer unos segundos, para pensar con claridad, para decidir qué es lo que debo hacer.

martes, 17 de mayo de 2011

2:18

Parecerá absurdo, pero a veces me doy cuenta de lo difícil que es para los demás valorar a todas las personas bajo el mismo patrón.

viernes, 13 de mayo de 2011

Lo que cabía esperar

En el principio de todo esto, hace ya tres meses y poco, esperaba tantas cosas... Supongo que esperaba detalles, sonrisas, lo típico, lo que una siempre espera para ver florecer el día a día cuando sucede lo que a mí. Reconozco que nada aconteció como esperaba, no sé si fruto de la situación o de mi siempre presente impotencia, de todo aquello que cada día me preguntaba por qué no eras capaz de darme a mí también. Así pues, la indiferencia, la obvia indiferencia por tu parte comenzó a florecer cada día, y yo, sumida en el silencio de quien sabe que aguarda un hecho insólito y casi imposible, comencé a preguntarme por qué había llegado a sentir tantas cosas, hasta qué punto había descontrolado mis sentimientos para encontrarme en aquel punto de mi vida en el cual no sabía cómo escapar de ti, y tampoco deseaba hacerlo. Me invadía por momentos esa certeza casi absurda de que, poco a poco, mi vida empezaba a girar en torno a tus movimientos, cosa que yo traté de evitar desde los primeros instantes durante los cuales despertaste en mí todas estas sensaciones. Esto no era lo que yo buscaba, por supuesto que no. Y, de pronto, de buenas a primeras, y tras pasar por varias situaciones que pueden hoy calificarse de principales artífices, me di cuenta de que me eras indiferente en muchísimos aspectos fundamentales. Y se me antoja extraordinaria la capacidad que tiene el subconsciente para recordar todo aquello que olvidamos, incluso sentimientos que hemos decidido apartar de nuestra vida. Y así, aunque lo niegue, en unos aspectos sigo siendo la misma idiota, y en otros, gracias a ti he cambiado más de lo que a veces pienso que mereces como persona.

lunes, 9 de mayo de 2011

1:55

"Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia delante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único". Agatha Christie.

jueves, 5 de mayo de 2011

...

Un camino que se bifurca... Al final es lo mismo de siempre, ¿no? Y aún así, esta vez es tan diferente todo...

miércoles, 4 de mayo de 2011

Quizás.

Todo eso que solía soñar, lo creas o no, logré dejarlo atrás. El primer paso fue olvidar las vanas esperanzas, que ya no poseo, o quizás que intento creer que no. Y no miento cuando digo que habría dado muchísimas cosas que no me fue permitido dar, habría ido a cualquier lugar si hubiera sido necesario hacerlo. Si ahora lo haría, no lo sé. Quizás sí, quizás no.

domingo, 1 de mayo de 2011

.

“Vaya crecimiento de sentimientos tan veloz…cada segundo aumenta un poco más, llegando a ser cada día algo mucho más grande, algo que a día de hoy ha superado las fronteras del amor conocidas para mí hasta su aparición en mi vida.

Por más que pienso, no encuentro qué es lo que realmente me gusta de él. Y creo que sólo hay una respuesta: me gusta todo lo que es en sí.

Me gusta cómo me trata, que me haga rabiar y después me calle con un beso o un abrazo. Me gusta que me mire a los ojos y me diga cosas que hasta ese momento no me había dicho nadie, al menos, no con ese símbolo de seguridad. Me gusta que sea tal y como es CONMIGO, que no tenga miedo a nada y que me haga sentir esa misma seguridad.

Seguiría diciendo “me gusta” pero resulta que mientras lo escribía, me he quedado en blanco porque me gusta básicamente, por no decir TOTALMENTE, él.

Y en el fondo, no me gusta la idea de centrarme, cegarme tanto en eso. Tengo miedo de que algo falle, de que todo lo que es para mí termine. No en concreto por mi persona, sino por lo que somos ahora. No quiero imaginarme el momento en el que mis sentimientos no tengan un destino, el momento en el que pierdan el rumbo y se hundan poco a poco, hundiéndome a mí también. Sé que lo que siento, por mucho tiempo que pase (tanto tiempo como acontecimientos) no menguará, pero si aquello imaginado llega a pasar, presiento que todo mi ser se tornará a un gris inexistente hasta ahora e inimaginable para cualquiera.

Qué dramático suena y pinta todo esto. Mas es la pura realidad: no me imaginaría una vida sin él.”

El mundo, mi mundo, de pronto parece haberse detenido, parece estar preparándose para un nuevo impacto, quién sabe si para bien o para mal. Todo lo que tenía y creía seguro, de un momento a otro comienza a cambiar, dando paso a millones de nuevos sentimientos, sensaciones que ya parecía haber olvidado. Y, poco a poco, me voy percatando de que por mucho tiempo que pase, no ha cambiado mi forma de entregar sentimientos, todos en vano, sin siquiera esperar nada a cambio. Y, lo sé, lo reconozco, es absurdo, y me pregunto a cada día que pasa por qué me sucede esto a mí, después de tanto tiempo echando de menos sentir esa especie de electricidad tan característica que me proporciona su presencia. Y trato de negarlo, una y otra vez, por el miedo a darle a esos sentimientos una grandeza que no deberían poseer debido a su carácter absurdo. Es así, y lo sé, nada de esto es lógico, a pesar de que mi vida ha cambiado tanto desde los principios de esto que ahora siento y que no sé cómo detener. Y quizá es cierto eso que dicen de que he vuelto a caer de lleno, de buenas a primeras, y sin dilaciones, en el amor. Y es que, ¿qué persona en la faz de la tierra es capaz de detener al amor, y todo lo que este acarrea en nuestras vidas? Es así, con su incongruencia característica, con todo lo que esta conlleva, haciéndonos desear estar al lado de una persona cuya presencia no encaja en nuestras vidas. Sin embargo, por mucho que digamos, las palabras jamás serán lo suficientemente fuertes para cambiar tantos sentimientos.

“Ni siquiera lo son para describirlos. Algo tan sencillo como la palabra amor y tan complejo como los sentimientos tienen un enorme poder sobre nosotros. Tal fuerza tienen que es prácticamente incontrolable y la mayoría de las veces nos hacemos daño nosotros mismos. Quisiera poder controlarlo, poder frenar esto; encontrar sentimientos o lograr que se intensifiquen poco a poco, pero no puedo. Desde el instante en el que empezó a renacer todo, aún sin saber lo que en mí yacía, el proceso se aceleraba de tal manera que, para cuando me di cuenta, ya era demasiado tarde.

Es absurdo, cursi, demasiado ostentoso para ti, para ellos, para cualquiera… incluso para mí. Sin embargo, ahora mi felicidad forma parte de ese absurdo. Y no encuentro nada más lógico e inteligente que rendirme y dejarme llevar por esto que me rodea. Ya que no se puede evitar, sólo me queda disfrutarlo. Disfrutar de hasta su dolor. Todo esto me servirá en un futuro, lo sé. Independientemente de lo que me depare el elegirlo, será una experiencia más, algo de lo que estoy segura que no olvidaré en la vida.

Y es que, ¿cómo olvidar tantos momentos juntos? ¿Cómo olvidar lo que una vez alguien me hizo sentir, ese algo que sólo aparece en un momento de nuestras vidas y que tan sólo logran aprovechar algunos privilegiados? Es imposible, completamente imposible.

Así que, sabiendo lo que sé y sintiendo lo que siento, podría salir a la calle y gritar que estoy enamorada por primera vez en mi vida. Lo digo con total seguridad, sin tapujos algunos. Me queda mucha vida por delante, muchos caminos por recorrer, pero también me conozco a mí misma y sé que esto no lo sentiré nunca por nadie más.

Todo esto puede ser o parecer un tanto verosímil. Sin embargo, sólo es la pura realidad, MI realidad.”

El amor es así, siempre, sin excepciones que valgan. Es impredecible, sucede en el momento menos adecuado, más ilógico, dejando fuera de combate todas las más nocivas sensaciones que todos poseemos en los momentos menos felices de nuestra vida. Sólo el amor es así de poderoso, sólo él puede arrasar con todo a su paso, para bien o para mal. Y es que no hay fuerza lo suficientemente potente para echar abajo los cimientos que éste construye a través de los días y los momentos compartidos. Sucede que todas las malas situaciones de nuestra vida las olvidamos sola y únicamente en esos momentos que poseemos ese amor pleno y tan difícil de conseguir. Existe un camino, ese que nos lleva hasta él, ese que tantas veces abandonamos por puro miedo o por inseguridad. Un amor fallido es siempre una de las razones por las que tememos entregarnos en este aspecto. Mi situación es tan extraña, que a veces me pregunto qué es esto que siento, que tantas veces me ha quitado el sueño y me hace soñar despierta a cada segundo del día. Ha pasado tanto tiempo, y lo he esperado tanto, que ahora me resulta extraño estar sintiendo esto, que ha sido como una flor marchita que revive, cual fuego que resurge de sus cenizas. Y, supongo que mientras esto dure, jamás me cansaré, que seguiré esperando una absurda oportunidad que realmente no sé si deseo, cuya repercusión en mi vida, dudo mucho que fuera positiva. Y es así, y jamás será fácil hacer mandar a la razón frente al corazón. Nada de esto es lógico, mas, ¿quién tiene el poder para cambiarlo? De todas las personas que podían haber sido una opción factible, él era el último, ese absurdo, ese rocambolesco hecho que si alguien meses atrás me lo hubiese predicho, me habría reído de lo ilógico. Y, aún así, sucede, donde y cuando menos lo esperaba, me tomó por completa sorpresa. Después de todo, eso de que el amor es impredecible, es cierto. Y hay noches durante las cuales quisiera darle la vuelta a todo esto para poseer una ínfima oportunidad de entregar todos estos sentimientos, y otras en las que sé que él es como una pieza que aún queda por encajar en algún puzzle que no es el mío, y cuya presencia en él resultaría artificial, forzada. Y, lo confieso, hay veces en las que pienso que daría muchísimas cosas por lograrlo, pero sé que sería en vano, sé que yo sería la principal perjudicada. Por todo ello, estos sentimientos que día a día van creciendo en mí no son nocivos, simplemente dan otro color a la gris rutina de cada día que solía tener antes de encontrarme en tan bella y especial situación.

sábado, 30 de abril de 2011

...

Me di cuenta de que deseaba irme de este lugar cuando pensé en todo, en las vivencias, la gente, los lugares, los recuerdos, y me percaté de que ya no me quedaba más por hacer aquí.

Desde el principio, otra vez.

Supongo que ya no espero nada, porque no hay nada que esperar. Ya lo tengo todo más que claro, sé cómo están las cosas y lo he comprendido todo. Confieso que esperaba que no fuera así, que fueran imaginaciones mías, mas así están las cosas y no es algo que yo ahora puedan cambiar. Esta no es una caída irremediable, sobreponerme no es una opción, es una obligación.

miércoles, 27 de abril de 2011

...

Todo esto me sobrepasa por momentos. No hay nada más que decir.

viernes, 22 de abril de 2011

Las fronteras de mis sentimientos.



Bien, lo confieso, esperaba con todas mis fuerzas que esta ciudad que tanto pude echar de menos meses atrás me hiciera olvidar muchas cosas, al menos durante unos pocos días, al menos lograr desconectar de la a veces incómoda realidad que asola mi día a día y mis rutinas. Y es así, por momentos, aquellos en los que logro echarte de mi mente, mas reconozco que no son tan extensos como me gustaría. Y no te culpo, no culpo a tus palabras bienintencionadas, con el único fin de ser agradable, a pesar de que si estuviera en mis manos cambiaría todo ello, incluso las intenciones que pueda haber en cada palabra que hacia mí diriges.

Tipos de personas.

Hay personas con las que sobran las palabras, y otras con las que hacen tanta falta, que a veces parece tan insólito...

domingo, 17 de abril de 2011

Absurdos

De todos los absurdos que existen en mi vida, tú eres el único que yo misma escogí, y que espero que nunca se marche...

lunes, 11 de abril de 2011

00:55

Y, una vez más, se me antoja lógico que las horas pasen más lentas cuando me falta tu presencia. Y la repercusión que pueda tener esta sensación en mi vida cotidiana es lo único que ahora me preocupa.

domingo, 10 de abril de 2011

Un año y cuatro meses.

No sé si estoy preparada, pero no hay manera de ralentizar el tiempo. Comienza mi cuenta atrás.

jueves, 7 de abril de 2011

Momentos que lo cambian todo.

Me parece que no me está permitido concebir esperanzas, mas, lo reconozco, hay días que es inevitable, porque todo parece volver a su cauce, tomar un rumbo distinto. Luego, las cosas vuelven a cambiar, y me llega a confundir tanto... Sin embargo, ¿a quién pretendo engañar? Voy a seguir ahí, sólo mientras tú sigas con tus pequeños detalles, esos que siempre llenan tanto...

lunes, 4 de abril de 2011

Estoy aquí, ¿no ves?

Me pregunto dónde queda la belleza que todo esto solía tener en sus comienzos, cuando todo lo veía desde otro punto de vista más positivo, que poco a poco se ha ido marchitando hasta llegar al punto en el que ahora se encuentra, para el cual no encuentro salida, por el cual no sé dónde depositar tantos sentimientos en vano, que día a día queman por dentro, y me va invadiendo la impotencia, porque no le encuentro explicación, porque sólo hay una persona que tiene el poder de cambiar mi situación, y es tan improbable que suceda... Es como aguardar algo que, aunque sabes que no va a llegar jamás, sigues poseyendo la absurda esperanza, porque lo quieres tanto que te niegas a resignarte. Y así, van pasando los días y es todo tan contradictorio, porque deseas que esa persona se quede, pero cuando está cerca te nubla el pensamiento, y es en esos momentos en los que quieres que se marche, que salga de tu vida, porque no te aporta nada, pero tú se lo entregas todo de igual manera, sin precedentes, sin reservas que valgan, sin nadie que te ayude a evitar cometer una locura semejante. Y finalmente es cierto lo que dicen, de que el amor no atiende a razones ni escucha consejos, es así, simplemente.

domingo, 3 de abril de 2011

...

Cuando crees que conoces todas las respuestas, el universo te cambia todas las preguntas.

viernes, 1 de abril de 2011

Días absurdos

A veces, la realidad se resume en un par de palabras, tan sencillas como un bache en el camino que no sé cómo esquivar, porque lo inunda todo, y aún así, no deseo que se marche, pues llena mi vida de una manera tan distinta, tan explícita, que resulta absurdo... Y es tan difícil dejar atrás un sentimiento que día a día va creciendo sin que haya poder alguno en la faz de la tierra capaz de detenerlo, porque concentra todas las bellas sensaciones de este mundo, como si me levantara los pies del suelo. ¿Quién no conoce esa sensación? Y, sobre todo, ¿Quién no ha tenido miedo de llamarla por su nombre, por miedo a la grandeza que se le pueda otorgar?

martes, 29 de marzo de 2011

Palabras

Bien, lo reconozco, escribir es fácil para cualquiera. Lo difícil, es transmitir sentimientos con las palabras, independientemente de su grandeza. Lo difícil es hacer llorar o reír a una persona sólo con palabras. Al fin y al cabo, para eso sirven, para explicar lo que el ser humano no alcanza a comprender en su limitada inteligencia. La magia en eso consiste.

lunes, 28 de marzo de 2011

Puzzle.

Se siente tan extraño, cuando deseas encajar en tu vida una persona cual pieza de puzzle, que no te corresponde, y así lo sientes, y lo quieres tanto, que no te importan las diferencias o las incomodidades que puedan surgir. Y eso, sin llegar al extremo, sin perder el control siquiera. Simplemente sintiendo de una manera distinta a la que conocías, y se te antoja todo tan fuera de lugar... Al fin y al cabo, tener claro desde el principio que tus oportunidades son nulas, ayuda a superar la situación. O eso dicen. Yo, creo que nada es capaz de guardar la pequeña distancia que existe entre los sentimientos bellos, y esos otros que todos deseamos dejar atrás. Será que no estoy acostumbrada a todo esto...

domingo, 27 de marzo de 2011

7

Hay sentimientos, que por mucho que desees, jamás se podrán dejar atrás...

sábado, 26 de marzo de 2011

Cosa de dos.

"Creerás que realmente esa persona que está a tu lado lo estará siempre, o al menos, eso esperas... y, sin embargo, muchas personas dicen lo contrario, que las relaciones, como lo demás, tienen un final.
Cuesta creer que una persona a la cual estás entregada totalmente algún día pueda alejarse de tu lado. Es difícil, pero en el fondo sabes que tienen razón, que algún día se irá. Y tienes miedo... Pero siempre, en algún lugar, hay una excepción a la regla, un amor puro que aguante todo, el cual no dura solo la vida de los enamorados, sino más allá. Un amor que nunca se apaga, sino que crece día a día. Un amor donde aunque se omitan esos te quieros, ambos saben de sobra que así es. Un amor donde la felicidad de uno depende de la del otro. Un amor en el que hacen falta pequeñas peleas para darse cuenta de lo que realmente se importan... En fin, un amor verdadero. Puede ser que ese sea el nuestro, o puede que no."
Quizás lo estemos dando todo a cambio de nada, o quizás damos una pequeña parte de nuestro todo, que, aún así, sigue poseyendo un valor incalculable del cual no somos plenamente conscientes, el cual entregamos sin miramientos por creerlo poco importante. Es complicado hablar de amor, sobre todo mientras lo sientes, ahí se encuentra la más grande de las ironías y demuestra la grandeza de las palabras y del ser humano. Y, entre bellos sentimientos y caídas lacerantes, entremezcladas entre sí, afirmamos amar... pero, ¿sabemos realmente qué es eso? Quizás, quizás no, quizás estemos equivocados, o quizás estemos en lo cierto. Lo único seguro, es que nada es seguro, y esto lo afirmo al cien por cien de las posibilidades. En la certeza se halla el dilema, en el que todos vivimos, que todos compartiremos para el resto de nuestra existencia. Y no hay fuerza viva en la faz de la tierra capaz de denegar una certeza. Y, una vez más, me pregunto, ¿realmente aquellas personas a las que entregamos tantos sentimientos, los merecen?
"A lo que puede haber un abismo de respuestas dependiendo de la persona que la conteste. Quizás no se merezcan esos sentimientos, o quizás no nos merezcamos nosotros mismos tal infinidad de cariño... sin embargo, todos abusamos de él, intentamos exprimir hasra su última gota, somos egoístas inconscientemente... Debe ser que se trata de eso, disfrutar de ello, aunque no completa, sino parcialmente: aprovechar ese sentimiento porque puede durar poco tiempo. Y después tardaremos en encontrar a alguien que sienta algo parecido o mayor, con el cual sintamos esa satisfacción de sentirnos queridos. O también puede que no lo encontremos jamás. Volviendo a la cuestión, yo misma contestaría que todo el mundo merece en un principio ese amor que tenemos guardado y necesitamos dar. Y las circunstancias, junto con el tiempo, dirán si realmente hemos elegido bien a quien regalar el honor a esa supuesta persona.
Sea como sea, nosotros debemos ser conscientes de todo esto y guardarnos nuestro propio cariño, no dar odo, si no, lo único que estaremos haciendo es llenar completamente al otro y quedarnos vacíos. No solo nos quedaremos vacíos, sino que no podremos dar cariño tan siquiera a nuestros amigos de siempre, o al menos, a nuestra familia. Una relación no se sabe cuánto durará, pero tus verdaderos amigos y familia estarán ahí siempre. Por ello, debemos repartir nuestros sentimientos de tal manera que las proporciones no tengan tantas diferencias.
Pese a todo esto último dicho, el amor es lo más maravilloso e increíble del mundo, y lo más reconfortante una vez dado o recibido. Es curioso que, aunque no lo recibamos, el simple hecho de darlo nos hace mejores personas."
Lo que la vida nos depara, de principio a fin, es un camino que sólo nosotros podemos descubir. Durante éste, existen sentimientos buenos, malos, de todo tipo, aquellos que queremos sentir y aquellos que no tanto. Después de un desengaño, se ve todo de otro color, tan rocambolesco, que hay veces que desearíamos desaparecer. Y es entonces cuando te detienes, miras a tu alrededor, miras a esas personas en las que antes no habías reparado ni un solo instante, y te percatas de cosas. Nacen nuevos sentimientos que te toman por sorpresa. Es difícil sentirse así, es difícil ver cómo tu situación cambia de buenas a primeras, es difícil despertar una mañana y darte cuenta de que has caído de nuevo, después de tanto tiempo, en el amor. Entonces, todo tu mundo comienza a girar de otra manera, lo ves todo de otra forma, te sientes ausente, como si toda la maldad del mundo te resultase indiferente, puesto que tú tienes tu especial realidad. Siempre, siempre en un principio sucede así. Después, pasa el tiempo, todo cambia, todo erosiona, hasta los más sólidos sentimientos. Todo deja de ser brillante para tornarse opaco. Dime, ¿Cuál es la salida posible para aquellas personas cuyos sentimientos son en vano, cuyos sentimientos caen al vacío cual derroche? No es fácil vivir de sueños, no es fácil vivir a base de imaginar situaciones, deseando cambiar la realidad... Tampoco es fácil mirar atrás, ver el camino recorrido, y ver que nada es significativo, que no tienes nada que recordar por encima de lo demás. Ahí se encuentra la dificultad máxima. La desesperanza es la única capaz de emborronar tan puro sentimiento como es el amor. La desesperanza destruye lo que con cautela el amor va construyendo poco a poco. Y llega tan fácil, silenciosa, y sin apenas darnos cuenta, se mete en nuestras vidas. Mas la desesperanza no es siempre invencible. A lo largo de nuestra existencia debemos esquivarla demasiadas veces, y enfrentarnos a ella otras tantas. Y cuando logrmos vencerla, cuando salimos airosos de su poder, sólo entonces podemos afirmar con contundencia que amamos y sabemos hacerlo, no importa por cuánto tiempo ni con cuánta intensidad sea.

lunes, 21 de marzo de 2011

22 de marzo.

Sé que suena a ironía, mas es cierto que hay sentimientos que te das cuenta de que los has poseído alguna vez cuando ya has dejado de sentirlos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Días que sí, días que no.

A veces te miro, y siento que no te conozco, que no eres quien yo solía conocer, y en otras muchas ocasiones, siento que en tu mirada aún se esconden esos retales de la persona que un día fuiste. Y me decepciona, lo reconozco. Me decepciona ver cómo el ser humano es capaz de entregarlo todo a alguien a cambio de nada, mientras va dejando atrás personas que realmente merecen la pena, mas por una razón que no alcanzo a comprender, no parecen poseer lo necesario.

martes, 15 de marzo de 2011

...

Trato de negarlo, pensando que esto no tendría que estar pasando, y menos a estas alturas... Pero, ¿cómo puedo cambiarlo ahora? Bien, lo admito, te echo de menos. Eso es todo.

Tenía que ser hoy...

A veces pienso que sé lo que te pasa por la cabeza, deduzco la indiferencia y todo lo que ella conlleva, mas, de pronto, como un haz de luz, pequeños detalles que no alcanzo a comprender, hacen cambiar todo mi punto de vista... y me llego a preguntar qué es esto que me ocurre realmente, y dónde están todas las ideas que tenía sobre mí, que de pronto cambian, todo por un simple nuevo sentimiento en vano.

domingo, 13 de marzo de 2011

.

Tus consecuencias, son visibles ahora, incluso obvias. Las mías, están por verse.

1:21

La decisión es tuya, no mía. O bien estás ahí siempre, donde hace poco tiempo yo creía que estabas, o te alejas para siempre. En esta situación, el término medio no es factible, y creo que tu posición la tengo decidida de manera irreversible.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ya no.

Ya no tengo miedo. Y, realmente, no sé si alguna vez lo tuve, si realmente fui capaz de desear otra vida que no fuera esta que ahora tengo, de la que alguna vez formaron parte muchas personas que hoy descarto, que hoy sé que jamás estuvieron por mí... Pero eso ya no me afecta. Ya no. Me despierto una mañana, echo de menos tantas cosas de épocas pasadas, pero nada me hace querer atrasar el tiempo. Quizás eche de menos personas que hoy no están, unas que en un tiempo estarán de vuelta y otras que perdí por el camino, pero no por ello perderé a todas esas que ahora se mantienen a mi lado. Hubo un tiempo en el que solía temer a la soledad, a no ser capaz de mirar al pasado y contemplar con júbilo esos buenos momentos que no volverán... mas no comprendía que, a medida que el tiempo va transcurriendo, van sucediendo momentos mejores, que no sustituirán a los pasados, pero servirán para seguir continuando, para continuar con una sonrisa en los labios, esa que jamás debió ser borrada por nada ni por nadie. Hoy, confieso que no siempre fui una persona sociable, optimista, no siempre fui capaz de mirar al pasado manteniendo la sonrisa. Reconozco que tuve miedo, y hay ocasiones en las que lo sigo teniendo, pero es el instinto de superación el que me ayuda a creer. Y sí, creo en el futuro que me espera, en el futuro lleno de alegrías que poco a poco intento construir y que, cuando llegue el momento, viviré sin pensar en lo que vendrá después. Porque de eso se trata, de vivir el ahora, aunque sea efímero, aunque el ahora llegue a parecer inexistente y nos quedemos estancados en el pasado o viviendo el futuro antes de tiempo. Aunque un día me despierte, mire a mi alrededor, y no vea nada, aunque sienta que avanzo a contracorriente, siempre habrá una chispa de esperanza. Y cuando sucede, las nubes se disipan. Ya no hay dudas que valgan, porque sé dónde está mi futuro, mi presente y mi pasado, sé a qué personas doy cabida en ellos, a cuáles no. Esta noche he recobrado esos pensamientos cuya ausencia había notado pocos días atrás, hubiera deseado dejar algunos de ellos enterrados en el subconsciente, porque nunca se sabe cuándo ni dónde surgen tantos sentimientos que te hacen detenerte, que te hacen creer que comienzas una etapa nueva, diferente, más plena, y te das cuenta de que lo único que ha cambiado son tus sentimientos, y con ellos, tu forma de pensar, de actuar, de sentir. Después de tantos días, semanas, incluso meses sin sentir nada en ese aspecto, es como ver renacer una flor, es como olvidar los tiempos menos benevolentes, porque de nuevo posees una razón por la que dejarlo todo atrás… algo por lo que cometer locuras, a pesar de que eres consciente de que no estás dotada de posibilidades para cometerlas. Y a pesar de ello, te levantas cada mañana, con ojeras surcándote las cuencas de los ojos por madrugar demasiado, y deseas estar perfecta siempre, y esperas con impaciencia esa temprana hora en la que te despiertas con una breve y somnolienta sonrisa y piensas que ahí va a estar él… Pero, ya se sabe, tarde o temprano alguien te despertará de esa utopía, cuando la obvia indiferencia sea tan visible que no puedas siquiera ignorarla, y te preguntes por qué cada nueva ilusión que te es concedida se ve truncada tarde o temprano. Y a pesar de todo, a pesar de que nada ha cambiado en este aspecto, posees esas ilusiones de futuro que aún te quedan por vivir, cuyo momento llegará, cuyas expectativas se cumplirán con creces, siempre y cuando sepa mantenerme junto a las personas que realmente merecen que sea como realmente soy. Así pues, a todas esas personas que poco a poco están perdiendo relación conmigo, he de decirles que no me importa. Hoy, sé quién es mi gente, y sé quién pagaría por lograr mi ausencia.

lunes, 28 de febrero de 2011

Días

Durante estos días lentos, en los cuales tu ausencia se alza como gran protagonista, desearía no tener esta absurda sensación que corrompe todas las barreras que fui capaz de alzar hasta ahora entre el mundo y mis sentimientos reales, esa sensación que es capaz de hacerme sentir como si los minutos pasaran en balde...

28 de febrero

Hay días tan extraños, que siento como si realmente estuviera estancada en uno solo, como si en vez de vivirlos, me plantara cada día frente al reloj aguardando un momento que no sé exactamente cuál es, mas me siento en la absurda obligación de esperar... no importa cuánto tiempo pase. A veces es un alto precio a pagar por solo un par de palabras, pero, ¿qué puedo hacer? A veces siento que he cambiado tanto, y en situaciones así, veo que sigo siendo la misma en muchos aspectos...

domingo, 20 de febrero de 2011

Melancolía.

Hay días que te paras a pensar por los hechos, y comprendes tantas cosas... Miras hacia el futuro, y ves como los caminos se bifurcan, como han pasado casi cinco años, y han ocurrido tantas cosas de distintos calibres... Y deseas empezar de nuevo, para vivirlo todo una y otra vez, porque sabes que dentro de poco no va a ser igual. Que las cosas están cambiando, lo notas, y quieres detenerlo, y por más que lo intentas, es algo inevitable. Evitas pensar en ello, evitas ver lo inminente de la situación, te ves en la más absurda ignorancia, pensando que quizás olvidando mientras puedas, conseguirás detener la añoranza y todo lo que a ésta va a seguir dentro de poco... Queda ya tan poco tiempo que parece absurdo, que hay veces que incluso miles de escalofríos me hacen estremecer al pensar en todo lo que vamos a dejar atrás, en todas esas cosas que se romperán y jamás sabremos recuperar. He de reconocer que no dejo de desear marcharme, dejar todo atrás, cambiar de una vez por todas. Por otro lado, las vivencias de todos estos años pesan tanto, que quisiera ser capaz de meterlas todas en una maleta para llevarlas conmigo. Todas esas personas que, a lo largo de los años han entrado y salido de mi vida, a todas ellas querría recordar por el resto de mi vida. Luego hay otras personas, esas especiales, esas que por muchas cosas que pasen, sientes que no vas a poder dejar atrás, por unas circunstancias u otras. Y, de pronto, me percato de que no hay excusas ni máscaras de insensibilidad que valgan ante la magnitud de los sentimientos que estoy a punto de dejar atrás, a los que me aferro con fuerza, y aún así, sé que no voy a ser capaz de sostenerlos todo el tiempo que desearía. Es simple, es ley de vida, mas siento que no voy a ser capaz de vivir sin esas tardes, sin esos ratos en la más sencilla compañía, con esas pocas personas que he podido contar con los dedos de una mano, las cuales sé que me han acompañado en las buenas y en las malas, y que en un futuro próximo tendré que decirles adiós. Me pregunto que ocurrirá, si realmente la distancia va a poder con todo lo que cuidadosamente construimos en este tiempo... Y solo el tiempo será capaz de concederme la respuesta.

miércoles, 16 de febrero de 2011

...

Hay situaciones en la vida que, por determinadas circunstancias, te hacen tener miedo. Miedo a sentir cosas nuevas, miedo a los cambios que éstos son capaces de causar en tu vida. Hasta que, una día, te vuelves hacia atrás, y ves todas las experiencias y sensaciones que estás dejando atrás por ese absurdo temor. Después de toda una vida actuando de una manera determinada, ¿quién sería capaz de cambiar su forma de sentir, de actuar? Es como reencontrarse con tantos sentimientos a los que ya habías renunciado, a cuya ausencia estabas tan acostumbrada, y de buenas a primeras, aparecen de nuevo, tomando la forma de alguien a quien jamás viste de esa manera, a quien jamás volverás a ver igual.

martes, 15 de febrero de 2011

16:58

Cuán absurdo puede resultar a veces el ser humano, cuando desea algo que se le es concedido, y lo único que hace es desear más, y más, hasta el punto de perjudicarse a sí mismo entre tanto deseo absurdo e inconcebible. Es así como funcionan las cosas la mayor parte de las veces, la mayoría de nosotros nos creemos especiales y sólo somos así, iguales, funcionando todos mediante el mismo mecanismo que nos hace actuar a todos de la misma absurda e insensata forma.

sábado, 12 de febrero de 2011

...

Supongo que esta es una lucha que tenía perdida incluso antes de comenzarla.

viernes, 11 de febrero de 2011

Pause

De pronto, pones pause en tu vida, como queriendo detener un instante, para poder llegar a comprenderlo. Miras en derredor, piensas en tantas cosas que podrían ser... Y te percatas de que hay una que desea tu subconsciente desde hace mucho tiempo y que has ignorado en el más pleno sentido de la palabra. Un sentimiento perjudicial, tal como el rencor, te cambia la vida. Un sentimiento bello, puro, pleno de cosas por entregar, es capaz de dar a ésta un giro de ciento ochenta grados. De repente, el centro de todo, cambia. Lo que creías cierto se convierte en relativo, y lo relativo toma tanta fuerza que aturde, que parece dejar fuera de combate a una persona que lleva años aguardando algo que desconoce. Y no logras concentrarte, cuando su presencia te desconcierta, y aún así, deseas que jamás se marche. Y hay algo dentro de ti que anuncia lo evidente, lo que jamás esperabas, lo que va a impulsar ese giro en tu vida que tanto pediste. Y, sin precedentes, sucede. Cada día, cada hora, cada minuto, cobra un sentido distinto, dentro de los cuales sólo está grabado el mismo nombre, una, una y otra vez.

sábado, 5 de febrero de 2011

Consecuencias

El problema es sencillo: hay gente que merece la pena, otra que no. Decidir mal está bien, te hace aprender de tus errores para no volver a cometerlos... siempre y cuando seas capaz de dar marcha atrás. En cambio, te adentras hasta donde nadie alcanza, a pesar de que había miles de voces incitándote a no hacerlo, te tapaste los oídos, como si nada ocurriese. Tus consecuencias, son visibles. Las mías, aún están por verse.

lunes, 31 de enero de 2011

Pensamientos

Puede que sea un poco pronto para predecirlo, mas puedo afirmar con contundencia que poco a poco soy capaz de ver qué personas permanecerán a mi lado, y cuáles se marcharán... Sé para qué personas soy esencial, y para qué personas soy insignificante. Las segundas, no me importan. Aquellas con las que compartiré el futuro, cuando éste se vuelque en un giro de ciento ochenta grados, dentro de un año y medio. No me basta con quedarme en segundo plano para todos. Alguna vez me iba a llegar el momento... Donde menos lo esperaba, junto a quien menos lo esperaba.

domingo, 30 de enero de 2011

...

Esto es a lo que yo llamo cavar tu propia tumba. Pero, obviamente, es tu problema, no el mío.

jueves, 27 de enero de 2011

2:00

Supongo que nunca me planteé la posibilidad de ser capaz de añorar algo que ya pasó... o que, quizás, realmente nunca ocurrió. ¿Quién sabe lo que la mente es capaz de elaborar sin recurso alguno? Yo sólo sé que, hoy, a las dos en punto de la madrugada, tu recuerdo tan real y tan ficticio a la vez, ha acaparado cada recoveco de mi pensamiento, no ha dejado resquicio para muchos otros sentimientos que siempre han estado ahí. Realmente, no sé de qué me sorprende, si bien sabido tengo que mañana todo va a volver a la normalidad, cada pieza se va a volver a colocar por inercia en su lugar habitual, sin dejar huella o prueba alguna de lo que esta noche ha sucedido.

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Situaciones así, sólo me hacen perder un valioso tiempo de mi vida.

Escapar

A veces escapar es una de las pocas soluciones, cuando no encuentras nada de lo que buscas, cuando sientes como si a tu alrededor existiese una especie de complot con el fin de cambiar de rumbo tu vida sin consentimiento propio. Lo extraño es que en ningún momento me he sentido incomprendida. Realmente tengo esa sensación de que no comprendo a nadie, que todos terminarán tomando esas decisiones sin sentido, desembocando en la pérdida de la confianza depositada. Sé que huir no es la solución, mas se me hace tan difícil despertar cada día, pensar en lo que soporto cada mañana, y no sentir la horrible tentación de cerrar la puerta y aguardar el día siguiente...

domingo, 23 de enero de 2011

...

Supongo que sabía todo esto, que lo vi venir, y nunca fui capaz de dar la cara conmigo misma. Ahora, después de todo, es tiempo de decidir. De saber cómo actuar. Y, créeme, ocurrió tantas veces, concedí tantas oportunidades, que creo que esta es ya la definitiva. No voy a dar marcha atrás en nada. Cada uno se busca su suerte y su camino, es así.

domingo, 16 de enero de 2011

"Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado."
Karl Marx.

miércoles, 12 de enero de 2011

Bella y poderosa imaginación.

Imagina que te levantas, como cada mañana, amando a la persona a la que has amado durante los más recientes años de tu vida. Te sientes segura de ello, vas por la calle pensando en tu perfecta realidad, que esperas que jamás cambie. Y en ese preciso instante, alguien pasa a tu lado, voltea a verte, y clava sus ojos en los tuyos. Y, entonces, sólo un pensamiento sacude tu cabeza cual zumbido cargado de mensajes que van a cambiar el porvenir y todo lo que un día fue crucial en tu vida. Piensas: es él. Y ya no existen dudas. La persona a la que creías amar hasta entonces, se convierte en un mero espejismo. Bien sabido es que, desde el momento en que te planteas si realmente quieres a una persona, significa que has dejado de quererla para siempre. Y todo cambia, desde las más grandes y poderosas sensaciones hasta los detalles más ínfimos de tu existencia.

sábado, 1 de enero de 2011

2011

Me pregunto muchísimas veces, cuando tantas personas utilizan ese tópico "año nuevo, vida nueva", en qué se basan para afirmarlo con tanta firmeza. Me pregunto qué ha cambiado tanto de un día para otro, cómo es posible que el minuto que transcurre entre el treinta y uno de diciembre a las doce menos un minuto y el uno de enero a las doce en punto, sea suficiente para cambiar tanto el curso de las cosas. Mi forma de vivir, de pensar y de sentir, es la misma que ayer, y que mañana. El hecho de sentarnos expectantes ante una televisión, aguardando a que el reloj anuncie sus doce campanadas, ¿cambia algo? Yo, a mi año nuevo, le pido que las cosas no cambien. Habrá momentos de felicidad, otros no tanto, pero siempre, siempre, defenderé mis principios por encima de todo. Hoy, segundo día del nuevo año, a las dos de la madrugada, cuando ya ha transcurrido el primero de los trescientos sesenta y cinco días que llevarán el mismo nombre, mis ideales, mis proyectos de futuro, y esas personas a las que deseo conservar a mi lado, siguen siendo las mismas. A pesar de todas esas malas experiencias, de esas personas que, durante el transcurso del año que anteayer finalizaba, perdieron toda su credibilidad. Esas personas conocen su condición. Lo más importante es seguir viviendo bajo los principios que nos hemos impuesto, pues no es el destino el que traza el porvenir, somos nosotros mismos. Como un día dijo Antonio Machado, "caminante, no hay camino, se hace camino al andar".