lunes, 31 de enero de 2011

Pensamientos

Puede que sea un poco pronto para predecirlo, mas puedo afirmar con contundencia que poco a poco soy capaz de ver qué personas permanecerán a mi lado, y cuáles se marcharán... Sé para qué personas soy esencial, y para qué personas soy insignificante. Las segundas, no me importan. Aquellas con las que compartiré el futuro, cuando éste se vuelque en un giro de ciento ochenta grados, dentro de un año y medio. No me basta con quedarme en segundo plano para todos. Alguna vez me iba a llegar el momento... Donde menos lo esperaba, junto a quien menos lo esperaba.

domingo, 30 de enero de 2011

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Esto es a lo que yo llamo cavar tu propia tumba. Pero, obviamente, es tu problema, no el mío.

jueves, 27 de enero de 2011

2:00

Supongo que nunca me planteé la posibilidad de ser capaz de añorar algo que ya pasó... o que, quizás, realmente nunca ocurrió. ¿Quién sabe lo que la mente es capaz de elaborar sin recurso alguno? Yo sólo sé que, hoy, a las dos en punto de la madrugada, tu recuerdo tan real y tan ficticio a la vez, ha acaparado cada recoveco de mi pensamiento, no ha dejado resquicio para muchos otros sentimientos que siempre han estado ahí. Realmente, no sé de qué me sorprende, si bien sabido tengo que mañana todo va a volver a la normalidad, cada pieza se va a volver a colocar por inercia en su lugar habitual, sin dejar huella o prueba alguna de lo que esta noche ha sucedido.

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Situaciones así, sólo me hacen perder un valioso tiempo de mi vida.

Escapar

A veces escapar es una de las pocas soluciones, cuando no encuentras nada de lo que buscas, cuando sientes como si a tu alrededor existiese una especie de complot con el fin de cambiar de rumbo tu vida sin consentimiento propio. Lo extraño es que en ningún momento me he sentido incomprendida. Realmente tengo esa sensación de que no comprendo a nadie, que todos terminarán tomando esas decisiones sin sentido, desembocando en la pérdida de la confianza depositada. Sé que huir no es la solución, mas se me hace tan difícil despertar cada día, pensar en lo que soporto cada mañana, y no sentir la horrible tentación de cerrar la puerta y aguardar el día siguiente...

domingo, 23 de enero de 2011

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Supongo que sabía todo esto, que lo vi venir, y nunca fui capaz de dar la cara conmigo misma. Ahora, después de todo, es tiempo de decidir. De saber cómo actuar. Y, créeme, ocurrió tantas veces, concedí tantas oportunidades, que creo que esta es ya la definitiva. No voy a dar marcha atrás en nada. Cada uno se busca su suerte y su camino, es así.

domingo, 16 de enero de 2011

"Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado."
Karl Marx.

miércoles, 12 de enero de 2011

Bella y poderosa imaginación.

Imagina que te levantas, como cada mañana, amando a la persona a la que has amado durante los más recientes años de tu vida. Te sientes segura de ello, vas por la calle pensando en tu perfecta realidad, que esperas que jamás cambie. Y en ese preciso instante, alguien pasa a tu lado, voltea a verte, y clava sus ojos en los tuyos. Y, entonces, sólo un pensamiento sacude tu cabeza cual zumbido cargado de mensajes que van a cambiar el porvenir y todo lo que un día fue crucial en tu vida. Piensas: es él. Y ya no existen dudas. La persona a la que creías amar hasta entonces, se convierte en un mero espejismo. Bien sabido es que, desde el momento en que te planteas si realmente quieres a una persona, significa que has dejado de quererla para siempre. Y todo cambia, desde las más grandes y poderosas sensaciones hasta los detalles más ínfimos de tu existencia.

sábado, 1 de enero de 2011

2011

Me pregunto muchísimas veces, cuando tantas personas utilizan ese tópico "año nuevo, vida nueva", en qué se basan para afirmarlo con tanta firmeza. Me pregunto qué ha cambiado tanto de un día para otro, cómo es posible que el minuto que transcurre entre el treinta y uno de diciembre a las doce menos un minuto y el uno de enero a las doce en punto, sea suficiente para cambiar tanto el curso de las cosas. Mi forma de vivir, de pensar y de sentir, es la misma que ayer, y que mañana. El hecho de sentarnos expectantes ante una televisión, aguardando a que el reloj anuncie sus doce campanadas, ¿cambia algo? Yo, a mi año nuevo, le pido que las cosas no cambien. Habrá momentos de felicidad, otros no tanto, pero siempre, siempre, defenderé mis principios por encima de todo. Hoy, segundo día del nuevo año, a las dos de la madrugada, cuando ya ha transcurrido el primero de los trescientos sesenta y cinco días que llevarán el mismo nombre, mis ideales, mis proyectos de futuro, y esas personas a las que deseo conservar a mi lado, siguen siendo las mismas. A pesar de todas esas malas experiencias, de esas personas que, durante el transcurso del año que anteayer finalizaba, perdieron toda su credibilidad. Esas personas conocen su condición. Lo más importante es seguir viviendo bajo los principios que nos hemos impuesto, pues no es el destino el que traza el porvenir, somos nosotros mismos. Como un día dijo Antonio Machado, "caminante, no hay camino, se hace camino al andar".