lunes, 30 de noviembre de 2009

Silencio

Por un momento he alcanzado a ver el futuro. Imágenes borrosas, situaciones difuminadas y una sola certeza, tan cierta que me abruma, tan cierta que me hace estremecer y encogerme de la desesperación. En cierto modo, he luchado tanto por lograr un sueño que nunca se podrá hacer realidad... Estoy cansada de soñar y a su vez no quiero dejar de hacerlo. Y sé que él nunca va a estar aquí, y sé que todos y cada uno de mis sueños se irán haciendo pedazos con el tiempo. Porque es imposible y lo sé desde el primer instante que nacieron en mí estos sentimientos. A cientos de kilómetros de mí, con solamente la certeza de que si hubieran sido otras circunstancias quizás lo habría logrado.
Esa brecha... esa estúpida brecha sigue abierta en carne viva, tan callada, tan en silencio.
Silencio. Gastar la vida sin hablar, ocultando simples sentimientos que acabaron por desbordarse y ocasionar la catástrofe, el silencio que destruyó mi interior, el tormentoso silencio que asola mi alma.
Silencio es cerrar la boca cuando tienes ganas de gritarle al mundo. Silencio es cuando te guardas tanto adentro y finalmente te destroza el alma. Así es como el silencio puede destruir. Envejece, mata, insensibiliza. Silencio es callarte un amor tan grande por miedo a como sea juzgado. Silencio es que nadie escuche tus plegarias, que día tras día ruegues por una oportunidad que sabes que nunca vas a tener. El silencio es una mentira, una gran hipocresía en el mundo tan mezquino en el que vivimos.
Silencio es cuando un amor tan sincero y tan puro contamina el alma... siempre por el hecho de que es imposible.
Un día, alguien me dijo que en la vida todos tenemos un sueño inalcanzable. Yo tengo dos. El segundo... en muchos casos no viene a cuento. Y a pesar de ello me levanto cada mañana y sonrío a todas y cada una de las personas que requieren mi sonrisa...