jueves, 24 de enero de 2013

I'm not letting go

Ella mira a un lado y al otro, casi perdida, como huyendo de quien fue y de todo lo que entregó a alguien que siempre supo que no la merecía. Pero todos sabemos que el amor es así de insensato, que vuelve demente incluso al más cuerdo. Ella lo sabe bien, e intenta abstenerse, trata de mantenerse al margen porque tiene miedo de que le suceda lo mismo una y otra vez. Teme amar a alguien que no le corresponda, y aquellos que la quieren nunca son lo que ella anda buscando. Sin embargo, solo se da cuenta de lo cerca que está del abismo cuando ya ha caído en él.
Ella sabe que hay personas que no se olvidan, que dejan una huella imborrable, y otras que vuelan de manera efímera sin dejar apenas rastro. Y su mayor miedo, ese que la hace adentrarse en las inmediaciones del insomnio cada noche, es la soledad. La soledad absoluta de no hallar a nadie que logre que se deshaga de su orgullo y sepa comprender sus momentos más bajos. Y es que, cuando al fin cree haber encontrado lo que busca, todo parece torcerse de nuevo. Como si no supiera que las cosas que valen la pena no se logran fácilmente. Se lo repite cada día, buscando nuevas metas, pero el miedo continúa paralizándola, haciéndola frenar en seco cuando al fin cree que la corriente está de su parte.

domingo, 20 de enero de 2013

Welcome to my truth

El mundo se desvanece de nuevo, pero esta vez no soy yo la que cae. Me siento resurgir de los restos de mí misma, como si nunca me hubiese marchado, como si esta monumental equivocación solo me hubiera convertido en una persona todavía más viva si cabe. Y vengo con los mismos sueños, con las mismas metas, por si aún queda alguien que lo dudaba. Quizás es que ya toqué fondo una vez y me he negado a hacerlo de nuevo. Lo cierto es que tampoco has sido tan importante, que la rabia a veces hace acto de presencia, pero no ha podido con mis ganas de vivir ni con mis ganas de amar, que se avivan más que nunca, que se mueren por gritar a los cuatro vientos que han vuelto. Que hemos vuelto a resucitar. Olvidemos las culpas, eso es de débiles y de personas que necesitan aferrarse a algo para poder dormir cada noche.

sábado, 19 de enero de 2013

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"Alcanzó a reconocerla en el tumulto a través de las lágrimas del dolor irrepetible de morirse sin ella, y la miró por última vez para siempre jamás con los ojos más luminosos, más tristes y más agradecidos que ella no le vio nunca en medio siglo de vida en común y alcanzó a decirle con el último aliento: -solo Dios sabe cuánto te quise."
El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez.

Don't be afraid

"¿Sabes cuál es el problema? Que cuando nos acostumbramos a la presencia de alguien, sobre todo si esa persona hace que nos sintamos bien, ya no hay vuelta atrás. De pronto, una conexión cuanto menos absurda parece atraparnos, y no existe manera humana de revertir los efectos. No importan las diferencias, ni los obstáculos. Cuando dos almas han de cruzarse de forma irrevocable, el destino no pregunta ni se anda con rodeos. Simplemente, hace acto de presencia, sin importar cuán intensamente nieguen su magia las personas afectadas."

martes, 15 de enero de 2013

No existe nada más humano que el miedo a amar

Dicen que hay momentos en los que las canciones suenan diferentes, que parecen cobrar nuevos significados y nos hacen rememorar instantes. Míseros instantes que al final lo son todo. Si es que no somos nadie, que tratamos de controlarlo todo sin saber que, cuanto más lo intentamos, las cosas suceden de un modo más extraño. Y a veces es para bien, que los cambios no son siempre malos, que por mucho que nos aferremos a no tener miedo, ¿qué hay más humano que tener miedo a amar? Al fin y al cabo solo somos personas, siempre quedarán esas cosas absurdas que se escapan de nuestro entendimiento.
"Tal vez somos como somos por las personas con las que estamos, o tal vez escogemos a las personas que necesitamos. Sea como sea, cuando encuentras a esa persona no debes soltarla jamás."

lunes, 14 de enero de 2013

And I don't even need your love

"Some people are like clouds: when they disappear, it's a brighter day."

sábado, 12 de enero de 2013

Basta una sola palabra para cambiarlo todo

Y creí haber encontrado una mirada que inspiraba solamente con su contacto. Si yo hubiese imaginado lo equivocada que estaba... Mas, cuando, nos enamoramos, ninguno de nosotros vemos la magnitud de nuestros errores. Es solo tras la peor de las decepciones cuando esa venda opaca llamada amor se nos cae repentinamente. Y vagas toda tu vida por el mundo pidiendo alguien ideal para ti, pero cuando crees haberlo encontrado y ya estás metida de lleno en lo que esa persona representa, algo te abre los ojos. Algo te hace ver que conformarse no es la solución, y es cuando el destino te plantea de nuevo una de sus complejas encrucijadas: arriesgar o no. Esta decisión nos define a cada uno de nosotros para el resto de nuestras vidas. Los que deciden no arriesgarse son esos cobardes que vivirán una vida monótona, pero sin sobresalto alguno. Los que sí lo hacen viven esa vida intensa que tanto asusta, una vida en la que los golpes son los más duros, pero, ¡ay, los momentos más hermosos! Si yo pudiese expresarlo con palabras...

miércoles, 9 de enero de 2013

Esas pequeñas cosas que nos faltan

Dicen que hay amores en los que impera el silencio, en los que ninguno de los dos miembros encuentra nada que decir. Siempre creí que esto era normal, que nos faltaban las palabras y nos sobraba la atracción. Sin embargo, con el tiempo te das cuenta de que todos y cada uno de los sentimientos físicos hacia alguien van menguando a medida que un amor pierde esa conexión profunda. Y no somos conscientes de ello hasta que esa magia se presenta de nuevo en nuestras vidas.

lunes, 7 de enero de 2013

El odio y el amor, cuanto más cerca, mejor.

Adoro la gente que, al despedirse e irse andando, mira una última vez para atrás. No importa por cuánto tiempo sea el adiós, si quince minutos, dos semanas o diez años. Lo importante que eres para alguien se reduce, simple y llanamente, a la poca predisposición que tiene a marcharse de tu lado incluso cuando es por una razón de peso. Por eso, cuando estás dos horas perfectas con alguien a quien crees amar y deseas irte ya para que ninguna circunstancia estropee ese pequeño momento, eso no es amor, es pura inseguridad. Amigos, cuando amas a alguien, prefieres una eternidad de altibajos a su lado a unos pocos años de perfección para que luego no quede nada. Y la inseguridad provoca pensamientos borrosos, nos hace embarcarnos en proyectos de futuro hacia ninguna parte que después avanzan, y tendemos a dejarlos tal y como están, a convivir con ellos por pura comodidad, sabiendo que en este mundo, en alguna parte, siempre hubo una persona para cada uno de nosotros y la dejamos escapar por ese absurdo miedo.

jueves, 3 de enero de 2013

Espejismos

Es cuando deseas tener una vida distinta cuando te percatas de que, finalmente, no tienes todo lo que pensabas. Tu sensación de persona afortunada se desvanece como otra de las falsas esperanzas que te has permitido concebir, y eres consciente de pronto de lo nocivas que son las dudas. Si te permites dudar de lo que sientes, mejor déjalo correr, quizás es que ese amor nunca ha sido tan fuerte como pensabas. Pero toda tu vida se halla en un punto en el que ni avanzas ni retrocedes, tan cómoda, de modo que ves como vuelven a emerger los viejos miedos, temores de persona cobarde que te recuerdan que quizás no has cambiado tanto como pensabas. Supongo que los ideales son así de perjudiciales, que pueden hacerte detestar lo que tienes, aunque a veces su única función es abrirte los ojos para que vislumbres aquello que mereces y creías tener, pero que finalmente ves que son solo espejismos...