viernes, 28 de marzo de 2014

Como nunca antes y sin posibilidad de curación

Me llamarán absurda, demente o lunática, pero siempre he estado convencida de que, mientras las personas desdichadas escriben para olvidar, las felices lo hacen para tratar de evocar mil sensaciones con sus palabras. Pero qué difícil es describir el efecto que causa el tacto de una determinada piel sobre la propia, en una conexión tan pura que se me antoja irreal y demasiado sobrenatural para que suceda en este mundo. Creo que ni el más magistral de los escritores podría hacer justicia con sus palabras a algo que de tan hermoso asusta, que de tan complicado de encontrar pocos se atreven a buscarlo.
Quizás es que me he vuelto loca sin posibilidad de curación. ¿Quién querría sanarse de algo tan sublime? Solo las personas demasiado cuerdas para comprender la magia de caer sin remedio y como nunca antes en la más afortunada de las trampas de esta vida.

lunes, 17 de marzo de 2014

2:52

"Y de pronto decidimos que somos algo más. Y yo me paré y pensé: vaya, pero si él lleva ya mucho tiempo siendo más que algo para mí. Pero el mundo no se detuvo. Ni entonces, ni nunca. ¿Y qué si somos un minúsculo e insignificante punto en la infinitud incierta del universo? No necesito que nadie entienda, porque ninguna persona jamás comprenderá lo diferentes que somos entre las cuatro paredes de este habitáculo, y que parece mentira que sea feliz con tan poco y que aún no me lo haya creído del todo. Y mira que le he dado vueltas, y tras tanto pensar no he logrado concebir un lugar donde mis sonrisas sean tan sinceras como lo son las que esbozo entre sus brazos."

miércoles, 5 de marzo de 2014

.

"Jamás se lo dije, pero amarla había sido como volar: pasé muchísimo tiempo preparándome mentalmente para saber hacer ambas cosas, pero en el momento de la verdad es el instinto el que te guía y te muestra el camino que has de tomar. Cuando ella dejó de estar a mi lado era en lo único que pensaba, a todas horas y en cada situación, preguntándome cómo había sido tan idiota de no mirarla a los ojos y confesarle que despertaba en mí esa arrebatadora pasión que antes solo había sentido surcando los cielos."