lunes, 31 de octubre de 2011

Los fantasmas de épocas para olvidar

Aún permanece la esencia de tiempos pasados, como si su intención fuera quedarse para siempre, y así conseguir alterar el ritmo con el que mi agua mansa fluye, aunque de un tiempo a esta parte lo haga cuesta abajo por la falicidad que posee. No sé si he estado varios meses sintiendo meros absurdos o si ahora que creo que cada sentimiento se ha marchado con el viento es cuando cometo la insensatez de creer que todo ha terminado así. Los fantasmas de una de las peores épocas de mi vida han vuelto a hacer acto de presencia, esta vez para hacerme ver que ya no significan nada, que son polvo en el viento, que ya puedo comenzar a recomponer las piezas del puzle sin miedo a que alguien pueda venir y destrozarlo de nuevo.

domingo, 30 de octubre de 2011

Avanzar

Así voy a ir arreglando este estropicio poco a poco, el inmenso retroceso que he experimentado en los últimos tiempos. Quiero cambiar, como quien remodela la decoración de una estancia, mas en un sentido más profundo, para lograr dar a mi alma ese merecido respiro que aguarda desde hace tantos meses. La esperanza es mi única aliada tras haber recorrido un largo camino de baches profundos, ahora que el camino parece comenzar a allanarse, y lo único que me queda por hacer es predicar a los cuatro vientos que el fin se acerca, o que el fin llegó... ¿Quién lo sabe? El mundo está en constante movimiento, y no no me pienso quedar atrás a pesar de todas las veces que lo hice en el pasado. ¿Sabes? La clave se encuentra en no dejar jamás de avanzar hacia delante.

sábado, 29 de octubre de 2011

Condiciones

Siento pedir cada día más, aun siendo capaz de darlo todo a cambio, y aunque quizás nunca sea suficiente. Siento cerrar miles de puertas porque no logran convencerme, sé que quizás pude estar equivocada al hacerlo muchísimas veces, sin embargo, ningún sentimiento es peor que aquel que lleva las dudas hasta lo más profundo del alma. Siento preferir las aguas mansas antes que aquellas turbulentas, aunque estas solo sean así en la propia superficie. Siempre elegí la sensatez a los absurdos, y es como intento actuar la mayor parte de mi tiempo, aunque a veces no me sea posible y tenga que recurrir a todo de lo que un día renegué. Siento tener miedo en miles de ocasiones. ¿Quién no lo ha tenido alguna vez? Aunque a veces poseo la sensación de que soy la única en este mundo, o quizás la que más de ellos tiene. Solo deseo la sencillez, evito las complicaciones por encima de todo, y es el único fin por el cual soy capaz de aguantar peso sobre mis hombros sin ni siquiera hacer méritos para ello. Podré sentir tantas y tantas cosas, y a pesar de ello, no  me arrepiento de ninguna, y las intenciones de cambiar se esfumaron a medida que iba pasando el tiempo. Es hora de poner sobre la mesa las condiciones que constituirán los pilares de esta vida que tanto ha cambiado en los últimos tiempos.

jueves, 20 de octubre de 2011

Let's leave it all behind

Sin miedo a lo que pase ni a lo que pueda traer consigo el destino. Y explorar los más recónditos sitios de tu maldita presencia, que ocupa cada pequeño espacio de la mía sin darme apenas opciones para negarme a ello. Sin escudos, sin fachadas, nunca más.

martes, 18 de octubre de 2011

Mundo bipolar

Y cuando ese mundo bipolar vuelve a alzarse indiscutible ante tus ojos, te percatas de que nada ha cambiado, que la simetría de tu vida se va al traste de nuevo, tan despacio y tan silenciosamente que a muchos toma por sorpresa e incluso asusta. Las racionalidades se tornan absurdas de nuevo, como si nunca hubiese sido de otra manera. Me pregunto por qué nos siguen tomado por sorpresa las reacciones del subconsciente...

lunes, 17 de octubre de 2011

Once meses hasta mi nuevo comienzo

¿Y si yo tampoco esperaba el giro de ciento ochenta grados que ha dado mi vida desde que tomé aquella decisión que tantos dieron por mala? ¿Acaso no es positivo que las riendas de mi vida hayan vuelto a mis manos, de las cuales jamás debieron marcharse? Hubo un tiempo en el que me sentí maniatada, absurdamente ligada a algo o alguien que no me aportaba lo más mínimo en mi vida cotidiana ni en la extraordinaria, pero ya decidí cortar esos hilos. Los compromisos a partes dispares nunca convencieron a nadie, y si tengo que acatar una serie de normas para evitar tantos reproches, creo que prefiero la parte más difícil, esa que después de mucho deliberar logré poner en marcha, y cuyos beneficios hoy recojo lejos de todos aquellos que un día me hicieron caer. Juré que me levataría ante las miradas de todos ustedes, quienes quisieron verme en el suelo y a quienes siempre les fui indiferente. Muy bien, aquí estoy de nuevo, comienzo a poner en marcha mis proyectos vitales para un tiempo mejor lejos de aquí, que estará plagado de gentes buenas y gente que me volverán a hacer caer, eso lo sé. Y aunque así sea, no cambiaría las épocas vividas, pues me ayudaron a aprender. Y aunque a veces añore tantos momentos perdidos, llegará un día en que al volver la vista hacia atrás la indiferencia me abrume de tal manera que solo sea capaz de pensar lo que aprendí de ese tiempo y todo lo que las personas que solían formar parte de mi vida perdieron tras la estela de mi inminente ausencia.

miércoles, 12 de octubre de 2011

The very worst part of you

Existen miles de maneras de cambiar una vida, un enorme abanico de posibilidades por descubrir al alcance de cualquiera. El secreto es dejar esa huella imborrable que ni el paso del tiempo ni su devastadora erosión sean capaces de eliminar.

jueves, 6 de octubre de 2011

Patetismo

Sé que todo cambia, que las personas evolucionan hasta el punto de distorsionar sus ideales y su forma de pensar. Sin embargo, de un tiempo a esta parte todo me parece tan irracional... A veces pienso que no sirvo para sobrevivir aquí, que vivo en el tiempo equivocado. ¿Cuándo empezamos a convertirnos en estos personajillos infantiloides pseudomaduros que creen saberlo todo del sufrimiento de la vida basándose simplemente en su propia filosofía barata? No me explico cómo ha sucedido tal metamorfosis, que me ha hecho plantearme tantas cosas y avergozarme íntegramente de cada persona que me rodea y su modo de pensar y comportarse. Y díganme si no es gracioso que haya personas que se pasen toda su vida luchando por unos determinados ideales para llegar al momento clave y ver como los demás los desprecian como si fuera la cosa más absurda de este mundo. Y es que lo que más me sorprende es que cada día me pregunte dónde están los principios de la gente, si es que los hemos perdido con el paso del tiempo y la erosión de lo que creemos ser. No pretendo cambiar este mundo plagado de déspotas y gentes que no saben siquiera lo que harán el día de mañana, mas, ¿Y si somos esa generación perdida? ¿No sería patético? Es fácil buscar excusas, tales como la ridícula calidad educativa que sufrimos nosotros en primera persona. Sin embargo, los reclamos y lamentos no mueven nuestro melodramático mundo, y ninguno de nosotros parece estar por la labor de actuar para cambiar la vergüenza que estamos construyendo poco a poco con nuestras propias manos.

martes, 4 de octubre de 2011

"You can bandage the damage...

...but you never really can fix a heart."
Aunque hoy todo sea de un color extraño y tan desconocido para mí, supongo que toda agua vuelve a su cauce, y así sucederá. Lo único que necesito es algo de paciencia.

lunes, 3 de octubre de 2011

Sombras

Y si pienso en lo que he cambiado es como si un vacío abismal cayera bajo mis pies, llevándose tiempos pasados y dejándome lo que soy ahora, después de tantas vivencias agridulces y recuerdos que han quedado atrás.
No soy de esas personas que lo dan todo a la primera de cambio, y quien no se haya percatado de ello supongo que es que no posee el suficiente interés para hacerlo. No me enorgullecen todos mis actos ni todas las decisiones que he tomado a lo largo de todos y cada uno de los años de mi vida, sin embargo, mis principios permanecen por encima de cualquiera que esté dispuesto a pisotear lo que soy en mi más profunda esencia. Hay personas que creen saber lo que me pasa por la cabeza. Pues bien, ninguna de ellas tiene la más mínima idea. Nunca tomo decisiones sin antes preguntarme mil y una veces si realmente estoy haciendo lo correcto, mas cuando finalmente lo hago, no doy marcha atrás jamás. Saco de mi vida a aquellas personas que son perjudiciales para lo que soy e impiden el crecimiento de aquello que seré en un futuro próximo, y aunque alguna vez he estado a punto de rendirme y dejar que destruyeran todo ello, finalmente esa luz de la que suelo hablar a menudo inundó el mundo de penumbra en el que vivía, al que jamás volveré. Suelo hacer caso omiso a los comentarios malintencionados, pues hubo un tiempo en que solía tomarlos en cuenta, y como consecuencia la culpa recaía sobre mí por el simple hecho de no callar como todo el mundo hace. Acepto que haya personas que me saquen de su vida sin avisar, siempre y cuando sea para apaciguar las aguas y no para hacer reproches y demás absurdos desde la lejanía de la total indiferencia. Es así, siempre ha sido así, aunque aún queden personas a las que les sorprenda que haya puesto tierra de por medio entre mi porvenir y el suyo. Sé que comprenden cuál es su culpa, a pesar de que traten de ocultarlo bajo esa coraza de orgullo e indignación. No hay soluciones que valgan para esas personas. Y es que aunque la penumbra cubra gran parte de nuestra existencia, el sol siempre termina saliendo. ¿Quién dijo que las sombras fueran eternas?