martes, 26 de mayo de 2015

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"Nuestros labios, presurosos, se encontraron enseguida, pero no era nada extraño. Siempre andábamos cerca el uno del otro, aunque fuera en la lejanía. Casi parecía que estuviéramos imantados."

lunes, 11 de mayo de 2015

Ya no tengo nada de lo que huir

Qué curiosa es esa manera que tienen algunos miedos de calar tan hondo que se convierten en pasiones. Es como quien tiene una vez miedo de amar y de pronto se topa con alguien con quien se vuelve inútil resistirse, como si fuera inevitable. Quizás sea contradictorio, pero ahí reside la magia de estos delirios, su fuerza, capaz de romper toda clase de temores.
Serán estas madrugadas, que me incitan a pensar en exceso, mas he llegado a un punto de mi vida en el que soy tan feliz que no me importa. Y que me quedaría en vela cada noche si pudiera, porque ya no tengo nada de lo que huir.