jueves, 20 de diciembre de 2018

.

Después de todo, es posible que no me haya equivocado tanto en las decisiones que he tomado. Estoy en paz conmigo misma y con los riesgos que he corrido y que me han traído hasta aquí, a pesar de los baches, y a pesar de que llevo lo que ha parecido un siglo cuestionándome si habré errado todos mis pasos en los últimos años.
He dejado el miedo a un lado, el que no me dejaba ver que es hora de dejar todo atrás definitivamente, para poder recordar todo aquel tiempo tan bonito como fue y, más que pasar página, cerrar este libro y apartarlo a un lado, quizás comenzar uno nuevo y abrirle las puertas a quien quiera venir. Y a quien ya esté y quiera quedarse también.

lunes, 2 de julio de 2018

We could have had it all

"Todo parece ir bien y, de pronto, como un destello, tropiezo con tus recuerdos. Como si el destino me diera una forma de lo más macabra de volver atrás en el tiempo.
Soy consciente de que cargo con la culpa de muchas de las cosas que me han salido mal en la vida. Me gusta pensar que esto ha sido para mejor, después de todos los errores imborrables y todas las cosas que no nos dijimos. Y las que sí, pero esa es otra historia. 
Quizás sea este insomnio el que me hace pensar, el que trae de vuelta esta parte de mí de la que suelo huir. Tal vez sea que no paran de llegarme señales por todos lados, y ya no sé en qué me he equivocado y en qué no."

martes, 15 de mayo de 2018

She was like the moon

Mira que intento no volver atrás, lo intento con todas las malditas fuerzas que tengo a día de hoy, y aun así se me escapa lo que he sido. Me escapo de mí misma cual fugitiva, escondiéndome en las cenizas que ha dejado atrás el fuego. Si ya me lo decían, que quien juega con fuego así es como termina, y ya es demasiado tarde para volver atrás. Supongo que me lo tengo merecido, que la culpa es mía y siempre lo ha sido, por no saber, o no entender, o no querer. 
Ojalá nada hubiera cambiado. Me gusta verme como la valiente, la que arremete con todo, y luego me sorprendo añorando la apacible cotidianeidad, ese momento en el que no piensas; solo vives, lo dejas todo fluir cómodamente. 
Mira que he aprendido a base de golpes, y siempre termino regresando a lo más bajo, desgarrando lo que he sido en contrapunto con lo que me gusta pensar que he logrado. Puede que esté orgullosa de lo que he ido consiguiendo, y aun así aquí estoy de nuevo, como si los años no pasaran. Como si fuera un delito añorar algo que ha quedado anclado en lo más recóndito del pasado.

viernes, 16 de febrero de 2018

Jamás

El pasado jamás regresa. Una de las vivencias más difíciles de comprender, y con la que más golpes nos damos a lo largo de la vida, es el hecho de que hay cosas que, por mucho que deseemos que permanezcan, tienen que quedar atrás. El confuso presente puede no dejar lugar a dudas, y aun así ese es el momento de aferrarse a un clavo ardiendo solo para no soltar aquello que es hora de abandonar en el recóndito pasado. ¡Y vaya si termina quemando!

.

He vuelto. Más libre, más fuerte, más segura que nunca. Los años, los golpes y todos y cada uno de los minutos pasados desde la última vez que miré dentro de mí misma me han convertido en alguien distinto; alguien que sabe quién es al cien por cien, que asume sus fallos como una edificante manera de empezar de nuevo.
Ahora sí soy yo, con mis mil defectos, y así es como me quiero. Sin dudas y con la cabeza alta a pesar de las veces que he fallado. Y nunca me he sentido tan fuerte, tan capaz de clamar al mundo entero que estoy aquí para quedarme, para luchar. Siempre para luchar.
A día de hoy sigo preguntándome si todo lo vivido ha sido real, como si los años que han pasado en un breve suspiro sin permitirme pararme a pensar se hubieran esfumado, como si los recuerdos borrosos que anidan en mi cabeza fueran producto de mi imaginación. Las enseñanzas recolectadas por el camino son las que corroboran que todo ha sido real, que es cierto que me basto y me sobro para abrirme camino en este mundo de locos y que lo he demostrado a pesar de quienes no lo creían posible.
Así que, sí. He vuelto para quedarme.