jueves, 25 de noviembre de 2010



¿Qué harías si, de pronto, tu vida se dividiera en dos de una forma tan incongruente? ¿Qué certezas quedarían por averiguar si de pronto todo en lo que creías desapareciera? Podríamos detenernos a pensar en toda esa gente que un día se dejó la vida tratando de derrumbar los cimientos de un muro que dividió sus vidas en dos, por la razón que sea, mas solo hay algo cierto en todo esto, y es que una pared, no importa cuán fuerte o estable sea, siempre tendrá opción de ser derribada por algo o alguien, mas puede que esa línea que un día ocupó, esos cimientos, queden eternamente, como cicatrices de una herida que muchos años atrás pudo estar abierta en todo su esplendor.

jueves, 18 de noviembre de 2010

3:13

Sí, lo sé, que podrían escapárseme de entre las manos alguna vez tantas nuevas sensaciones, tantas cosas que están cambiando en mi vida, contra las cuales no puedo luchar, hacia las cuales quiero ir sin nadar a contracorriente, mas siento que no puedo. Siento que tome la decisión que tome, todo va a dar un giro radical al que no voy a terminar de acostumbrarme, el cual va a hacerme soltar las estrictas riendas de mi vida, esas que tengo bien atadas en corto desde hace tanto tiempo. A veces me pienso ilógica, y otras tantas veces me justifico pensando en que debo darle tiempo al tiempo; no obstante, ya le he dado suficiente. Llegó mi turno de una vez por todas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Aspiraciones

¿Tienes claro lo que quieres, y a lo que aspiras? Hay muchas, muchísimas opciones, ¿Por qué quedarse con la primera que se presenta? ¿Por qué escoger una vida con la que se es un cincuenta por ciento feliz? ¿Es que quizás hemos perdido todos la esperanza de algo más? Un día sí, y el otro también, aguantando una vida que sabemos que no es nuestra, mas decidimos vivirla, por rutina o qué se yo, y al final la acabamos pagando. Es algo que siempre sucede, quieras o no, por mucho amor y muchos sentimientos que haya de por medio.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Expectativas

Indecisión, cobardía, dejadez. ¿Cuándo terminará todo ello? ¿Cuándo llegará mi momento? Me pregunto tantas y tantas veces, sin respuesta que valga, sin saber explicar por qué me siento como dentro de un círculo, en el cual mientras más avanzo, menos logros alcanzo. Un momento bastó para despreocuparme, para hacerme retroceder, y no comprendo la razón por la cual las cosas han cambiado tanto, mas son exactas a como eran antes. Ilógica realidad, ilógicos sentimientos, ilógicos pensamientos. Serán los caprichos del porvenir los que manipularon la imagen de lo que un día creí que llegaría a ser. Hoy, dudo. Dudo tanto, que parecería absurdo. Dudo tanto, que me hace recordar tiempos pasados de mi vida que creí haber superado, y que en realidad lo hice, mas bien sabido es, que hay espinitas que se clavan en nuestras vidas y que, al retirarlas, dejan su huella imborrable. Por ello, y por todas esas nuevas sensaciones, quisiera explicarte cómo me siento, cómo están afectando tus palabras a mi nueva vida. Sin embargo, me quedaré callada. Susurrará un día el alma lo que los labios no tuvieron valentía para pronunciar en alta voz.