miércoles, 25 de enero de 2012

El paso del tiempo todo lo cambia

Las ironías de la vida nos dan las cosas cuando menos las necesitamos, cuando el aire nos asfixia y tenemos que sacarlo todo al exterior para poder respirar y así continuar. Cuando nos acostumbramos a esas ausencias, comenzamos a desear llenarlas de nuevo, y es cuando el destino nos las niega. Es entonces cuando tocamos con la punta de nuestros dedos lo desolador que puede ser un terreno árido, sediento de unas sensaciones perdidas que empezamos a anhelar justo cuando las oportunidades de poseerlas se nos acaban. Pasa el tiempo, y notar que nada cambia continúa dejando un rastro imborrable en nuestros corazones, quién sabe si en la mera superficie o en su parte más profunda... Solo el tiempo dará sus incongruentes respuestas.

lunes, 23 de enero de 2012

We don't know if we'll live to see the sun

No quiero creer más de lo que sé, pues las esperanzas levantan el vuelo con un mero suspiro y al caer son más similares al plomo puro y pesado. Antes todo parecía ligero, como si de un sueño se tratase, en el que no importaba el hecho de perder o ganar porque había millones de oportunidades esperando. En cambio ahora, el peso de las vivencias se va agolpando sobre nuestros sueños más anhelados, enterrándolos cada vez más bajo una gruesa capa de miedo e inseguridad, escondiendo las ganas de volar hacia un mundo distinto. Si hay algo crucial que la vida te va enseñando es a reprimir los deseos, pues a medida que pasa el tiempo nos percatamos de que no existe una varita mágica que pueda convertirlos en realidad, de que requieren esfuerzos y, en muchos casos, lágrimas. 
No quiero volver a caer de rodillas ni dejarme la piel por el camino, es por ello que el verbo arriesgar lo mantengo escondido para que nadie note su ausencia. Aunque tarde o temprano alguien lo descubrirá, y aun con miedo a perderme de nuevo, tendré que alzarme y andar por un camino sobre el que no hay nada decidido con miles de heridas en carne viva. No le temo al destino, y me sé capaz de lograr cada una de mis metas, siempre y cuando no requiera otra persona para ello. Te juro que detesto luchar contra mi naturaleza...

domingo, 22 de enero de 2012

Aquellos que ven muros donde solo hay puentes

Existe un tipo de gente insegura a la que no le gusta escuchar el rumor de la gente hablando, porque solo desean ser el principal tema de conversación. Y cuando son el centro de las habladurías fingen no soportarlo, aunque realmente ese es todo su cometido, creerse por encima de los demás por ser los protagonistas en las mentes de una sarta de inconscientes que creen poder dar alas a aquellos a los que la naturaleza se las ha negado.

lunes, 16 de enero de 2012

Won't you take me by the hand?

Finalmente, ha llegado el momento en el que me he quedado seca de palabras, porque ya no me queda nada que festejar ni lamentar. Los días parecen haberse vuelto cobardes, quedándose siempre en el centro, en el tono más gris en lugar de excederse hacia las partes más blancas o más negras. Dicen que la única función de los días malos es hacernos valorar merecidamente los buenos, por muy efímeros que sean. Es por ello que aguardo pacientemente día tras día un respiro que no llega, situación que me asfixia por monótona más que por nociva para mi integridad...

martes, 10 de enero de 2012

Sin respuestas

Dicen que para pasar página es necesario resignarse, y yo esta vez no quiero hacerlo. Sin embargo, no sé cómo actuar... El destino esta vez me ha dejado sin respuestas y llena de impotencia.

lunes, 9 de enero de 2012

Sometimes goodbye is the only way

Ya no quiero seguir con esto. Creí que hacía una apuesta sobre seguro, pero solo he vuelto a meter la pata. Dicen que una de las claves de la vida es arriesgarse, y siento como si me hubiera quedado a medio camino entre el precipicio y la calidez que proporciona el rezagamiento y la cobardía, y solo me quedara caer a través del abismo de la indecisión. Y lo que más me aturde es sentirme de nuevo en una constante espera, y ver que mi única meta para estos meses es que pasen cuanto antes y así poder irme de este minúsculo lugar que parece empequeñecer cada día que pasa y que me produce claustrofobia

jueves, 5 de enero de 2012

Ya no me valen lamentos

Los sucesos de esta vida siempre tienen un por qué, una razón de ser... Y si el destino nos ha dado estos acontecimientos, ¿quién se lamenta? Hay que ir más allá de los cambios, saltar los miles de obstáculos y derribar aquellos que son demasiado altos, mas no lo suficiente como para amedrentarnos. Aunque solo seamos marionetas del destino, quien maneja los hilos siempre lo hace de manera que podamos adaptarnos a sus movimientos, y así evitarnos los momentos de completa adversidad. Comprendí en este tiempo que la vida no se ensaña con ninguno de nosotros aunque a veces tengamos esa sensación. El secreto está en saber ver los detalles pequeños que esta nos entrega cuando nos arrebata una gran ilusión. Solo aquellos que tapan sus propios ojos para no ver las cosas buenas son los que se quedarán rezagados, y a ellos los iremos dejando atrás a base de sonrisas y buenos momentos.

martes, 3 de enero de 2012

There will be no sunlight

Ver como todo se desmorona, y sentir el corazón florecer cual rosa marchita después de tanto tiempo oculto en la penumbra de la desesperanza. Llega un momento en el que los sueños dejan de ser suficientes para contener todos los sentimientos que un determinado cuerpo ajeno es capaz de generar con su simple presencia...

lunes, 2 de enero de 2012

El más bello de mis males

Olvida lo que soy, lo que fui, lo que he sido durante tantos años. ¿Quién necesita miedos o prejuicios? Solo quiero cambiar, y no puedo hacerlo sola. Nunca creí en la suerte, siempre la consideré una pamplina a la que se aferran aquellos que no son capaces de actuar por sí mismos. Mantengo que el destino es quien decide las personas que han de disfrutar de la luz del sol en cada momento determinado, y aunque no temo la nubosidad constante, no veo la hora de vislumbrar algo de calidez en mi horizonte desolado.