martes, 29 de marzo de 2011

Palabras

Bien, lo reconozco, escribir es fácil para cualquiera. Lo difícil, es transmitir sentimientos con las palabras, independientemente de su grandeza. Lo difícil es hacer llorar o reír a una persona sólo con palabras. Al fin y al cabo, para eso sirven, para explicar lo que el ser humano no alcanza a comprender en su limitada inteligencia. La magia en eso consiste.

lunes, 28 de marzo de 2011

Puzzle.

Se siente tan extraño, cuando deseas encajar en tu vida una persona cual pieza de puzzle, que no te corresponde, y así lo sientes, y lo quieres tanto, que no te importan las diferencias o las incomodidades que puedan surgir. Y eso, sin llegar al extremo, sin perder el control siquiera. Simplemente sintiendo de una manera distinta a la que conocías, y se te antoja todo tan fuera de lugar... Al fin y al cabo, tener claro desde el principio que tus oportunidades son nulas, ayuda a superar la situación. O eso dicen. Yo, creo que nada es capaz de guardar la pequeña distancia que existe entre los sentimientos bellos, y esos otros que todos deseamos dejar atrás. Será que no estoy acostumbrada a todo esto...

domingo, 27 de marzo de 2011

7

Hay sentimientos, que por mucho que desees, jamás se podrán dejar atrás...

sábado, 26 de marzo de 2011

Cosa de dos.

"Creerás que realmente esa persona que está a tu lado lo estará siempre, o al menos, eso esperas... y, sin embargo, muchas personas dicen lo contrario, que las relaciones, como lo demás, tienen un final.
Cuesta creer que una persona a la cual estás entregada totalmente algún día pueda alejarse de tu lado. Es difícil, pero en el fondo sabes que tienen razón, que algún día se irá. Y tienes miedo... Pero siempre, en algún lugar, hay una excepción a la regla, un amor puro que aguante todo, el cual no dura solo la vida de los enamorados, sino más allá. Un amor que nunca se apaga, sino que crece día a día. Un amor donde aunque se omitan esos te quieros, ambos saben de sobra que así es. Un amor donde la felicidad de uno depende de la del otro. Un amor en el que hacen falta pequeñas peleas para darse cuenta de lo que realmente se importan... En fin, un amor verdadero. Puede ser que ese sea el nuestro, o puede que no."
Quizás lo estemos dando todo a cambio de nada, o quizás damos una pequeña parte de nuestro todo, que, aún así, sigue poseyendo un valor incalculable del cual no somos plenamente conscientes, el cual entregamos sin miramientos por creerlo poco importante. Es complicado hablar de amor, sobre todo mientras lo sientes, ahí se encuentra la más grande de las ironías y demuestra la grandeza de las palabras y del ser humano. Y, entre bellos sentimientos y caídas lacerantes, entremezcladas entre sí, afirmamos amar... pero, ¿sabemos realmente qué es eso? Quizás, quizás no, quizás estemos equivocados, o quizás estemos en lo cierto. Lo único seguro, es que nada es seguro, y esto lo afirmo al cien por cien de las posibilidades. En la certeza se halla el dilema, en el que todos vivimos, que todos compartiremos para el resto de nuestra existencia. Y no hay fuerza viva en la faz de la tierra capaz de denegar una certeza. Y, una vez más, me pregunto, ¿realmente aquellas personas a las que entregamos tantos sentimientos, los merecen?
"A lo que puede haber un abismo de respuestas dependiendo de la persona que la conteste. Quizás no se merezcan esos sentimientos, o quizás no nos merezcamos nosotros mismos tal infinidad de cariño... sin embargo, todos abusamos de él, intentamos exprimir hasra su última gota, somos egoístas inconscientemente... Debe ser que se trata de eso, disfrutar de ello, aunque no completa, sino parcialmente: aprovechar ese sentimiento porque puede durar poco tiempo. Y después tardaremos en encontrar a alguien que sienta algo parecido o mayor, con el cual sintamos esa satisfacción de sentirnos queridos. O también puede que no lo encontremos jamás. Volviendo a la cuestión, yo misma contestaría que todo el mundo merece en un principio ese amor que tenemos guardado y necesitamos dar. Y las circunstancias, junto con el tiempo, dirán si realmente hemos elegido bien a quien regalar el honor a esa supuesta persona.
Sea como sea, nosotros debemos ser conscientes de todo esto y guardarnos nuestro propio cariño, no dar odo, si no, lo único que estaremos haciendo es llenar completamente al otro y quedarnos vacíos. No solo nos quedaremos vacíos, sino que no podremos dar cariño tan siquiera a nuestros amigos de siempre, o al menos, a nuestra familia. Una relación no se sabe cuánto durará, pero tus verdaderos amigos y familia estarán ahí siempre. Por ello, debemos repartir nuestros sentimientos de tal manera que las proporciones no tengan tantas diferencias.
Pese a todo esto último dicho, el amor es lo más maravilloso e increíble del mundo, y lo más reconfortante una vez dado o recibido. Es curioso que, aunque no lo recibamos, el simple hecho de darlo nos hace mejores personas."
Lo que la vida nos depara, de principio a fin, es un camino que sólo nosotros podemos descubir. Durante éste, existen sentimientos buenos, malos, de todo tipo, aquellos que queremos sentir y aquellos que no tanto. Después de un desengaño, se ve todo de otro color, tan rocambolesco, que hay veces que desearíamos desaparecer. Y es entonces cuando te detienes, miras a tu alrededor, miras a esas personas en las que antes no habías reparado ni un solo instante, y te percatas de cosas. Nacen nuevos sentimientos que te toman por sorpresa. Es difícil sentirse así, es difícil ver cómo tu situación cambia de buenas a primeras, es difícil despertar una mañana y darte cuenta de que has caído de nuevo, después de tanto tiempo, en el amor. Entonces, todo tu mundo comienza a girar de otra manera, lo ves todo de otra forma, te sientes ausente, como si toda la maldad del mundo te resultase indiferente, puesto que tú tienes tu especial realidad. Siempre, siempre en un principio sucede así. Después, pasa el tiempo, todo cambia, todo erosiona, hasta los más sólidos sentimientos. Todo deja de ser brillante para tornarse opaco. Dime, ¿Cuál es la salida posible para aquellas personas cuyos sentimientos son en vano, cuyos sentimientos caen al vacío cual derroche? No es fácil vivir de sueños, no es fácil vivir a base de imaginar situaciones, deseando cambiar la realidad... Tampoco es fácil mirar atrás, ver el camino recorrido, y ver que nada es significativo, que no tienes nada que recordar por encima de lo demás. Ahí se encuentra la dificultad máxima. La desesperanza es la única capaz de emborronar tan puro sentimiento como es el amor. La desesperanza destruye lo que con cautela el amor va construyendo poco a poco. Y llega tan fácil, silenciosa, y sin apenas darnos cuenta, se mete en nuestras vidas. Mas la desesperanza no es siempre invencible. A lo largo de nuestra existencia debemos esquivarla demasiadas veces, y enfrentarnos a ella otras tantas. Y cuando logrmos vencerla, cuando salimos airosos de su poder, sólo entonces podemos afirmar con contundencia que amamos y sabemos hacerlo, no importa por cuánto tiempo ni con cuánta intensidad sea.

lunes, 21 de marzo de 2011

22 de marzo.

Sé que suena a ironía, mas es cierto que hay sentimientos que te das cuenta de que los has poseído alguna vez cuando ya has dejado de sentirlos.

domingo, 20 de marzo de 2011

Días que sí, días que no.

A veces te miro, y siento que no te conozco, que no eres quien yo solía conocer, y en otras muchas ocasiones, siento que en tu mirada aún se esconden esos retales de la persona que un día fuiste. Y me decepciona, lo reconozco. Me decepciona ver cómo el ser humano es capaz de entregarlo todo a alguien a cambio de nada, mientras va dejando atrás personas que realmente merecen la pena, mas por una razón que no alcanzo a comprender, no parecen poseer lo necesario.

martes, 15 de marzo de 2011

...

Trato de negarlo, pensando que esto no tendría que estar pasando, y menos a estas alturas... Pero, ¿cómo puedo cambiarlo ahora? Bien, lo admito, te echo de menos. Eso es todo.

Tenía que ser hoy...

A veces pienso que sé lo que te pasa por la cabeza, deduzco la indiferencia y todo lo que ella conlleva, mas, de pronto, como un haz de luz, pequeños detalles que no alcanzo a comprender, hacen cambiar todo mi punto de vista... y me llego a preguntar qué es esto que me ocurre realmente, y dónde están todas las ideas que tenía sobre mí, que de pronto cambian, todo por un simple nuevo sentimiento en vano.

domingo, 13 de marzo de 2011

.

Tus consecuencias, son visibles ahora, incluso obvias. Las mías, están por verse.

1:21

La decisión es tuya, no mía. O bien estás ahí siempre, donde hace poco tiempo yo creía que estabas, o te alejas para siempre. En esta situación, el término medio no es factible, y creo que tu posición la tengo decidida de manera irreversible.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Ya no.

Ya no tengo miedo. Y, realmente, no sé si alguna vez lo tuve, si realmente fui capaz de desear otra vida que no fuera esta que ahora tengo, de la que alguna vez formaron parte muchas personas que hoy descarto, que hoy sé que jamás estuvieron por mí... Pero eso ya no me afecta. Ya no. Me despierto una mañana, echo de menos tantas cosas de épocas pasadas, pero nada me hace querer atrasar el tiempo. Quizás eche de menos personas que hoy no están, unas que en un tiempo estarán de vuelta y otras que perdí por el camino, pero no por ello perderé a todas esas que ahora se mantienen a mi lado. Hubo un tiempo en el que solía temer a la soledad, a no ser capaz de mirar al pasado y contemplar con júbilo esos buenos momentos que no volverán... mas no comprendía que, a medida que el tiempo va transcurriendo, van sucediendo momentos mejores, que no sustituirán a los pasados, pero servirán para seguir continuando, para continuar con una sonrisa en los labios, esa que jamás debió ser borrada por nada ni por nadie. Hoy, confieso que no siempre fui una persona sociable, optimista, no siempre fui capaz de mirar al pasado manteniendo la sonrisa. Reconozco que tuve miedo, y hay ocasiones en las que lo sigo teniendo, pero es el instinto de superación el que me ayuda a creer. Y sí, creo en el futuro que me espera, en el futuro lleno de alegrías que poco a poco intento construir y que, cuando llegue el momento, viviré sin pensar en lo que vendrá después. Porque de eso se trata, de vivir el ahora, aunque sea efímero, aunque el ahora llegue a parecer inexistente y nos quedemos estancados en el pasado o viviendo el futuro antes de tiempo. Aunque un día me despierte, mire a mi alrededor, y no vea nada, aunque sienta que avanzo a contracorriente, siempre habrá una chispa de esperanza. Y cuando sucede, las nubes se disipan. Ya no hay dudas que valgan, porque sé dónde está mi futuro, mi presente y mi pasado, sé a qué personas doy cabida en ellos, a cuáles no. Esta noche he recobrado esos pensamientos cuya ausencia había notado pocos días atrás, hubiera deseado dejar algunos de ellos enterrados en el subconsciente, porque nunca se sabe cuándo ni dónde surgen tantos sentimientos que te hacen detenerte, que te hacen creer que comienzas una etapa nueva, diferente, más plena, y te das cuenta de que lo único que ha cambiado son tus sentimientos, y con ellos, tu forma de pensar, de actuar, de sentir. Después de tantos días, semanas, incluso meses sin sentir nada en ese aspecto, es como ver renacer una flor, es como olvidar los tiempos menos benevolentes, porque de nuevo posees una razón por la que dejarlo todo atrás… algo por lo que cometer locuras, a pesar de que eres consciente de que no estás dotada de posibilidades para cometerlas. Y a pesar de ello, te levantas cada mañana, con ojeras surcándote las cuencas de los ojos por madrugar demasiado, y deseas estar perfecta siempre, y esperas con impaciencia esa temprana hora en la que te despiertas con una breve y somnolienta sonrisa y piensas que ahí va a estar él… Pero, ya se sabe, tarde o temprano alguien te despertará de esa utopía, cuando la obvia indiferencia sea tan visible que no puedas siquiera ignorarla, y te preguntes por qué cada nueva ilusión que te es concedida se ve truncada tarde o temprano. Y a pesar de todo, a pesar de que nada ha cambiado en este aspecto, posees esas ilusiones de futuro que aún te quedan por vivir, cuyo momento llegará, cuyas expectativas se cumplirán con creces, siempre y cuando sepa mantenerme junto a las personas que realmente merecen que sea como realmente soy. Así pues, a todas esas personas que poco a poco están perdiendo relación conmigo, he de decirles que no me importa. Hoy, sé quién es mi gente, y sé quién pagaría por lograr mi ausencia.