viernes, 20 de diciembre de 2013

So I open my door to my enemies

Lo de pasarse toda la vida buscando respuestas es absurdo. De repente dejas de indagar y te percatas de que están todas frente a ti, que han estado siempre. Pero no es sencillo darse cuenta de que el pesimismo causa una ceguera que pocas veces había experimentado, que te deja sin armas para defenderte del miedo.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Como estar por fin en casa.

Basta de excusas, de vivir pensando, de amargarme la vida a mí misma bajo el yugo de unos miedos infundados que hace tiempo que debí dejar atrás. El día que me hallé a mí misma buscando motivos para ser feliz comprendí que ese era el problema, que no necesito razones, porque la fortuna se ha puesto de mi parte esta vez y no la dejaré marcharse por vivir en los irracionales recuerdos del pasado. Sé que cometí mil errores, que los sigo cometiendo a diario. No se trata de no errar, sino de saber con qué personas deseas enmendar esos fallos. Es como sentirse completa, como estar por fin en casa.

miércoles, 11 de diciembre de 2013

La búsqueda desesperada de la felicidad divide vidas.

Cerrando los ojos no se evitan los sentimientos, ni las pérdidas, ni la absurda congoja que causa el sabernos en constante cambio. Sin querer dejamos atrás lo que somos, nos transformamos en cosas que antes jurábamos que jamás seríamos. Y qué curioso que quienes trataban de darnos lecciones de moral a los demás son quienes antes se vuelven unos extraños, de esos con quienes antes compartías tantos momentos dignos de recordar y a quienes hoy no dedicas más que un saludo cordial cuando la casualidad provoca un reencuentro. Lo que no sabemos es que la búsqueda desesperada de la felicidad divide vidas, que nos ciega por completo hasta el punto de soportar mil vejaciones por miedo a perder un bienestar que realmente no poseemos en absoluto.

martes, 10 de diciembre de 2013

El miedo a ser feliz y la felicidad de dejar atrás el miedo.

No deseaba hablar de nuevo sobre mí. Quería mostrarles que el camino no es tan abrupto si se tiene al lado a las personas adecuadas, porque nunca había tenido tanto miedo ni había sido tan feliz como ahora, y lo único que saco en claro de esto es que la dicha y el miedo a que se esfume vienen en un mismo envoltorio. Lo importante es la relevancia que se le otorga a cada uno de estos sentimientos, la fuerza con la que dejamos que influyan en nuestras vidas.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Como si perder el juicio fuese algo pernicioso.

Ralentizas el mundo cuando anhelo algo de calma, y sabes cómo pisar el acelerador en cuestión de segundos cuando necesito sentir el vértigo de la velocidad desbocada. Y lo más aterrador y a la vez fascinante es que allá fuera nadie sabe quienes somos cuando se apagan las luces y el mundo real parece un poco más lejano, menos mezquino y, sobre todo, mucho más dichoso. Es como cuando empiezo a echarte de menos en el instante en que atraviesas mi puerta: el mundo no cambia con tu ausencia, pero la forma en que lo concibo cuando andas cerca no tiene nada que envidiarle a cualquier paraíso imaginable.

viernes, 6 de diciembre de 2013

Como saltar al vacío involuntariamente.

Y como ironía del destino, hay recuerdos que se te retuercen por dentro cuando tratas de dejarlos atrás. Te hallas de repente en la maldita encrucijada de siempre, embriagado por la intensidad de esos momentos en los que fuiste un poco menos tú de lo que te gustaría, en los que te aferrabas con fuerza ciclópea a algo que sabías que jamás lograrías, mas era una de las razones por las que te levantabas cada mañana. 
Digamos que ser feliz no es fácil cuando pasas toda una vida creyendo que jamás lo conseguirás. De pronto te topas con algo que parece casi un hechizo, un momento de inmaculada cordura que da paso a la característica más irracional del ser humano: la capacidad de enamorarse. Tal vez sea como saltar al vacío involuntariamente, como ver que tu cordura se proclama en huelga para siempre. Y has de luchar tú solo contra ese lunático en el que te has convertido sin quererlo, pero, ¿quién querría cambiar ese fenómeno? ¿Qué será de las almas perdidas que no lo han padecido nunca?

martes, 26 de noviembre de 2013

Como si fuera fácil fingir que no hay ausencias que matan.

Tal vez es que uno se habitúa muy rápido a eliminar los "ojalá estuvieras aquí", a borrar de la memoria la desesperación que causa añorar a alguien. Como si no fuese lo suficientemente arduo acostumbrarse a ello, como si fuera fácil fingir que no hay ausencias que matan.
No sabría describir lo que sucede cuando se echa de menos. Quizás lo que sucede es que por cada hueco vacío creamos mil pensamientos, como ilusos que tratan de olvidar que es imposible comparar un recuerdo a las sensaciones que produce el contacto de otra piel sobre la propia.

lunes, 18 de noviembre de 2013

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"Gracias a ella me enfrenté por vez primera con mi ser natural mientras transcurrían mis noventa años. Descubrí que mi obsesión de que cada cosa estuviera en su puesto, cada palabra en su estilo, no era el premio merecido de una mente en orden, sino al contrario, todo un sistema de simulación inventado por mí para ocultar el desorden de mi naturaleza. Descubrí que no soy disciplinado por virtud, sino como reacción contra mi negligencia; que parezco generoso por encubrir mi mezquindad, que me paso de prudente por mal pensado, que soy conciliador para no recurrir a mis cóleras reprimidas, que solo soy puntual para que no se sepa cuán poco me importa el tiempo ajeno."
Memoria de mis putas tristes, Gabriel García Márquez.

domingo, 10 de noviembre de 2013

Open your heart, I'm coming home.

No sé si será el frío de la madrugada, la sobrecogedora nostalgia o los inquietantes recuerdos que traen consigo sensaciones de las que siempre quise huir. Sin embargo, no puedo escapar a la evidencia de que mi fondo de historias sin contar comienza a rebosar, a pesar de que en los últimos meses he sido más yo que en los casi diecinueve años que he pasado buscando mi lugar en el mundo. Y, como ocurre con todos los absurdos que se han cruzado por mi vida, me ha costado tiempo y un vehemente esfuerzo llegar siquiera a creerme lo que está sucediendo. Es hora de admitir que no era el miedo a volar lo que me impedía despegar.
He comprendido que la vida no espera, pero si nos damos demasiada prisa corremos el riesgo de adelantarla. Y qué bonito es saber que tenemos tiempo de sobra, qué maravilloso llegar a un punto en el que entiendes que el futuro es incierto pero esto no supone un motivo de desazón. Al fin he concebido que la felicidad no es asegurarse el porvenir anhelado, sino conocer de manera inequívoca lo que esperas que suceda en el camino.

viernes, 25 de octubre de 2013

Maravillosa irracionalidad.

Lo curioso de los días nublados de esta ciudad es la fuerza con la que me traen tu recuerdo a la mente, como si fuesen idóneos para permanecer a tu lado y no tener que pasar frío durante el resto de nuestras vidas. Supongo que por eso la lluvia me hace pensar en ti con una intensidad que no soy capaz de controlar, que me invita a andar los kilómetros que hay entre ambos sin importar el tiempo que tarde ni lo exhausta que termine. 
¿No es increíble y maravillosamente irracional lo que somos capaces de hacer por determinadas personas? Digamos que no es casualidad que te escriba esta madrugada, y que tengo razones más poderosas para hacerlo que el frío o el espacio desierto que te guardo en el colchón cada noche, pero no necesito justificación alguna. Sé que conoces bien mis motivos, y con eso basta.

domingo, 20 de octubre de 2013

Batallar contra los recuerdos.

Ay, querida melancolía, la más fructífera de mis fuentes de inspiración. He vuelto tras mis pasos con la sonrisa de quien se cree ganador y solo me he topado de nuevo con tus sombras. Malditas las horas que malgasté, malditas las veces que morí de amor y no conté con nadie que me enterrara. No todo es tan sencillo como pensar "vaya, cometí este error, sigamos andando, que ya vendrán tiempos mejores". Porque tiempos prósperos han llegado, pero de madrugada me acechan los fantasmas de los meses perdidos y siento que aparece frente a mí en el espejo la demente que llegué a ser en otra etapa más confusa, plagada de interrogantes que jamás he llegado a descifrar. Una demente que perecía y resucitaba mil veces todos los días, que detestaba las montañas rusas mas se sentía viviendo en una y no poseía la suficiente fuerza de voluntad para cambiarlo. Nada tenía mucho sentido por aquel entonces, salvo la perspectiva de poner rumbo a otro lugar menos asfixiante, menos corrosivo para una mente lunática como la mía. Ahora solo me queda batallar contra esos recuerdos, que me asaltan en mis horas bajas pero jamás dejaré que me hagan caer de nuevo.

miércoles, 16 de octubre de 2013

"Ojalá se detuviera el tiempo."

Lo absurdo de los segundos es que cuanto más tratas de retenerlos, más rápido se esfuman. La ironía es que, mientras piensas "ojalá se detuviera el tiempo", este corre sin piedad burlándose de los deseos de los que todavía creemos que el amor puede derruir hasta los más sólidos muros. Cuán mezquino puede ser el mundo, y sin embargo seguimos creyendo en esos pequeños instantes de magia. Es esto lo que me devuelve la fe, la evidencia de que el sentido común no es más que una patraña, pues la mejor manera de juzgar a una persona es por su modo de amar, por su manera de quitarse la máscara frente a la persona indicada.

sábado, 12 de octubre de 2013

He dejado de tratar de leer entre líneas.

Me miro a mí misma y tal vez no he cambiado tanto. Solía ser de las que piensan que son las circunstancias las que moldean a las personas, y que rara vez somos nosotros capaces de cambiar nuestra suerte. Sin embargo, echando un vistazo al pasado, me estremezco por la de cosas que di sin obtener nada a cambio, por la de tiempo que esperé a sabiendas de que lo hacía en vano.
De repente he evocado la sensación de ese tiempo: aquel año de altibajos, un verano protagonizado por el ansia de partir y la estela de los mil errores que cometí aun siendo consciente de ello. Cierto es que se ha esfumado todo rastro de aquello, que soy una persona nueva y con más fuerzas que nunca. Sin embargo, rememorar ese tiempo casi me causa escalofríos, y tiemblo porque morí por una causa perdida desde el principio y temo volver a repetir esa hazaña.
No obstante, me observo ahora y todo cobra sentido, incluso mis equivocaciones. He dejado de tratar de leer entre líneas, porque cuando se trata de la felicidad lo único que se logra es hallar fantasmas donde no los hay.

miércoles, 9 de octubre de 2013

Tal vez la cordura me ha abandonado a mi suerte.

Hacía tiempo que no me invadía ese hermoso temor a perder algo que ya poseo. En modo alguno afirmo que me guste el miedo, pero, ¿han sentido alguna vez la embriagadora evidencia de que tienen algo tan valioso que vale la pena defender por encima de todo? No esa sensación de vivir haciendo malabares por la incertidumbre de no saber si estás a punto de llegar hasta el corazón de alguien o estás a kilómetros de alcanzarlo, no. Yo me refiero a la certeza de que habrás de luchar contra el destino para conservar esa felicidad enloquecedora, pero que tener que protegerla con uñas y dientes la hace todavía más arrebatadoramente especial. Tal vez de un tiempo a esta parte la cordura me ha abandonado a mi suerte, mas lo absurdo es que no me preocupa. Conozco mis posesiones, así como mis batallas, y me enfrentaré a todo aquel que trate de arrebatármelas.

viernes, 27 de septiembre de 2013

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Antes trasnochaba por la mera necesidad de soledad, por el imperante deseo de ordenar mis ideas sin que nadie pudiera interrumpirme. Solía dormir en busca de aquellos sueños que jamás lograría alcanzar en la realidad, como si eso fuese suficiente y creyera que podría sobrevivir a base de ello. Mas bien sabemos que las utopías nunca bastan, ni siquiera a escritoras lunáticas como yo. Sin embargo, de un tiempo a esta parte padezco otro tipo de demencia, una demencia que parece casi cuerda, que provoca que nunca sean suficientes las palabras que ansío dedicarte. Dicen que el amor vuelve a uno casi loco, y no sé si sea cierto, pero es esta irracionalidad la que me ha convertido en una persona estable capaz de soportar mil y un obstáculos que se presenten. Tal vez es que siempre fui una demente.

viernes, 20 de septiembre de 2013

El amor en los tiempos del cólera.

"No le dijo a nadie que se iba, no se despidió de nadie, con el hermetismo férreo con que sólo le reveló a la madre el secreto de su pasión reprimida, pero a la víspera del viaje cometió a conciencia una locura última del corazón que bien pudo costarle la vida. Se puso a la medianoche su traje de domingo, y tocó a solas bajo el balcón de Fermina Daza el valse de amor que había compuesto para ella, que sólo ellos dos conocían y que fue durante tres años el emblema de su complicidad contrariada. Lo tocó murmurando la letra, con el violín bañado en lágrimas, y con una inspiración tan intensa que a los primeros compases empezaron a ladrar los perros de la calle, y luego los de la ciudad, pero después se fueron callando poco a poco por el hechizo de la música, y el valse terminó con un silencio sobrenatural. El balcón no se abrió, ni nadie se asomó a la calle, ni siquiera el sereno que casi siempre acudía con su candil tratando de medrar con las migajas de las serenatas. El acto fue un conjuro de alivio para Florentino Ariza, pues cuando guardó el violín en el estuche y se alejó por las calles muertas sin mirar hacia atrás, no sentía ya que se iba la mañana siguiente, sino que se había ido desde hacía muchos años con la disposición irrevocable de no volver jamás."

martes, 17 de septiembre de 2013

Escribir para alguien es la muestra de amor más vehemente.

"Hace tiempo, me juré una y mil veces que no volvería a comparar el escribir sobre ti con el contacto silencioso aunque abrumador de mis dedos sobre tu piel. No sé si es que cada vez que escribo acerca de ti trato de evocar los más ínfimos detalles de tu cuerpo, pero, cariño, créeme que no me es necesario. Mi mente conoce de memoria cada recodo de tu presencia, y lo rememora a todas horas y sin tregua alguna, exceptuando, sin lugar a dudas, los instantes en los que estás frente a mí. Tal vez no me atrevo a hablar de magia, pero ocasionas en mí sensaciones similares a las que me poseen cuando escribo. Concibe tú cuán vehemente puede ser ese sentimiento."

domingo, 15 de septiembre de 2013

Tan simple como eso.

"He dejado de intentar descifrarme. Mi definición de dicha es simple: soy feliz si andas cerca, si sé que en los momentos de flaqueza basta una palabra mágica para volver a toparme con la calidez de tu esencia. ¿Cómo podría negarlo, si es una evidencia tan irrebatible que de vez en cuando termina por intimidarme? Estas son mis cartas, las he puesto sobre la mesa siendo consciente del riesgo. Pero digamos que el posible peligro ya no me amedrenta, no si sé que tras de mí estás tú para frenar mi caída."

sábado, 14 de septiembre de 2013

Y parece que fue ayer cuando partía por vez primera.

Siento no ser la misma de antes. Hace tiempo que dejé de darlo todo por aquellas personas que no fueron capaces de hacerlo por mí. Y aunque siempre fui una necia, olvidas miles de ínfimos pero primordiales detalles que han cambiado quien era.
Solía ser una persona solitaria, siempre independiente y con ansias de demostrar al mundo mi potencial. También solía perseguir al amor, moría por hallar a alguien que entendiera mis motivos para ser así y lo tolerara por encima de todo. Hace apenas unos meses que comprendí que el amor es un prodigio que si lo fuerzas termina estallando por sí solo, que es necesario dejarlo fluir y que tome su propio ritmo. Antes era alguien con sentimientos de acero de cara a la multitud, siempre con esa absurda e inverosímil pose de hielo que levantaba para ocultar los temores que mis inseguridades ocasionaban.
Me bastó partir un mes de septiembre sombrío, lleno de lágrimas, despedidas y promesas de regreso, para encontrarme a mí misma por completo. Sin embargo, ese septiembre llegó también cargado de anhelos y altas expectativas que quién sabe si al final he logrado cumplir o no. He de reconocer que soy feliz así, que tras haberme topado con tan increíble magia no hay más que pueda pedirle a la vida. Me basta con perderme unos instantes en la armonía de sus ojos para comprender que al fin he encontrado mi lugar en el mundo.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

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"Siempre había entendido que morirse de amor no era más que una licencia poética. Aquella tarde, de regreso a casa otra vez sin el gato y sin ella, comprobé que no solo era posible morirse, sino que yo mismo, viejo y sin nadie, estaba muriéndome de amor. Pero también me di cuenta de que era válida la verdad contraria: no habría cambiado por nada del mundo las delicias de mi pesadumbre. Había perdido quince años tratando de traducir los cantos de Leopardi, y solo aquella tarde los sentí a fondo: Ay de mí, si es amor, cuánto atormenta."
Gabriel García Márquez.

domingo, 8 de septiembre de 2013

All I ever wanted.

Adoro saber que comprendemos lo que somos, que carecemos de la necesidad de demostrar nada a nadie, y que nos sentimos más vivos que nunca cuando nos miramos a los ojos. No puedo negar que entre tus brazos este mundo hipócrita y cicatero recobra el sentido que alguna vez creí que se había extraviado, que el invierno más crudo se me antoja cálido y confortable si estás cerca, porque te juro que esta ciudad parece mil veces más fría cuando te marchas.

martes, 3 de septiembre de 2013

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"Hacía tiempo que deseaba escribir esto y jamás me he puesto a ello. Supongo que no he tenido la suficiente fuerza de voluntad para hacer frente a lo que se me vino encima cuando todo sucedió, o tal vez la prisa ha hecho que las palabras se agolpen en mi mente y no puedan salir. Hoy fluyen con tanta naturalidad que me asusta, que temo plasmar algo que esté de más y que el daño sea irreversible, atendiendo a quien dice que cada uno es esclavo de sus palabras.
No fui consciente de que todo estaba predestinado a la catástrofe hasta que no la tuve frente a mí. Supongo que nos gustaba engañar al subconsciente, que normalizábamos la situación porque era insostenible el tiempo que pasábamos en mutua compañía. Sin embargo, dicen por ahí que los problemas que barres bajo la alfombra terminan resurgiendo con la fuerza del rencor y el resentimiento que le otorga el paso del tiempo.
Digamos que jamás fuimos lo que creíamos, que formamos parte de una incongruente pantomima en la que éramos protagonistas, en la que alzábamos la amistad como bandera única y símbolo propio. Tal vez es que nunca procedimos del modo correcto, que sabíamos que se iría a pique con el mero roce de terceras influencias, mas hicimos caso omiso por continuar con la utopía de algo eterno. Puede incluso que tú desearas que mi porvenir no fuese exitoso, o que yo ni siquiera anhelara tu bonanza, si no que tras las cuatro paredes de un refugio competimos por quien lograba una gloria mayor. No lo sé. Las cosas me van demasiado bien como para creer que me preocupo demasiado poco por este tema, pero tú y yo sabemos que ha habido un punto de inflexión tan obvio que aterra. Yo ya he dejado de temerle, de un modo u otro. Ojalá corras la misma suerte, y que no te encuentre nunca en cualquier parte del mundo y tenga que fingir que no recuerdo tu rostro."

domingo, 1 de septiembre de 2013

Y cuando reaparece me deja sin armas.

Detesto esa manera de volverme loca, esa forma de arrebatarme la voluntad. Aborrezco ese apremio con el que me insiste cada noche para que me adueñe de ella como antaño, cuando éramos una sola y formaba parte de mí, cuando la inspiración me visitaba con mayor frecuencia que de un tiempo a esta parte. No fui consciente de lo mucho que significaba en mi vida hasta que me vi ausente, me detuve frente a mi reflejo en un maltrecho y devastado espejo y no logré hacer fluir las palabras. Las había perdido de nuevo, no conseguía traer de vuelta esa magia que antes me embriagaba cada madrugada y que constituía el momento del día en el que mostraba mi yo más real, más puro, más sincero. Jamás dejé entrar a nadie en ese universo paralelo que formé para escapar, tal vez, de un mundo mezquino e incomprensible. Quizás sea diferente ahora porque ya carezco de razones para querer evadirme. Sin embargo, la magia de las palabras permanece a mi lado sin importar el tiempo que pase o lo que puedan llegar a cambiar los acontecimientos a mi alrededor.

miércoles, 28 de agosto de 2013

Antes de conocerte tenía miedo de no hallarte nunca.

"Cuando te leo me teletransporto a otros parajes, no creas que exagero. Parece que era ayer mismo cuando caminábamos solos, cuando yo vagaba por la vida buscando a alguien que no sabía que eras tú hasta que te vi por vez primera. Antes de conocerte tenía miedo de no hallarte nunca, sin saber siquiera cuál era tu aspecto, tu olor o tu modo de andar. Lo único que tuve siempre claro era el modo en el que deseaba que me mirases, incluso antes de memorizar el color y la forma de tus ojos tan detalladamente que asusta. Sin embargo, me sucedió algo increíble, algo que no acontece con regularidad: encontré todo lo que buscaba en ti. Y ya no me da pánico admitirlo, ni apostar por ello."

lunes, 12 de agosto de 2013

Ya ves que me sobran razones.

Te echo de menos de la misma manera en que respiro, continuamente y casi sin percatarme en ciertos momentos, hasta que soy consciente de que no estás y siento que pierdo el juicio. Te echo de menos porque completas la persona que soy en todos los aspectos, porque lejos de ti no soy más que la misma que fui antaño, con los mismos miedos absurdos. Te echo en falta porque en todo momento me transmites esa sensación de plenitud que tanto busqué, porque casi todo no parece ser suficiente después de haber probado las mieles de tenerlo todo. Te añoro porque cuando no estás el tiempo se ralentiza, como si se burlase de mí por ser la tonta que cuenta las horas que faltan para volver a sentir el confortable aroma de tu presencia. Y, sobre todo, te echo de menos porque soy feliz cuando estás cerca, porque mi subconsciente te anhela cuando estás lejos.

miércoles, 7 de agosto de 2013

There's another world we're living in tonight.

Tardé media vida en comprender que el amor real no se busca, sino que aparece una vez has dejado de preguntar por él con tanta vehemencia. En ocasiones llega en los momentos más complejos, esos en los que te detienes y te preguntas qué camino tomar, y la respuesta surge sola cual destello en tan lóbrego emplazamiento. Entonces comprendes cuán difícil es correr riesgos, y te juras a ti misma que no ha sucedido, que no has tropezado con el mismo obstáculo y que no has vuelto a caer en el abismo. Mas las evidencias hablan por sí solas. Tal vez lo que acontece es que llega una persona que te coloca la vida del revés y misteriosamente hace que todo parezca en orden a pesar de ello.

domingo, 28 de julio de 2013

Silencios.

Los silencios los considero un método de conexión, de confianza plena. No es sencillo compartir un silencio cómodo con alguien. Hay personas que sienten la necesidad de llenarlo todo con palabras, incluso con alegatos insulsos y carentes de sentido. Tal vez sea yo la que se equivoca, mas creo que nada es más hermoso que esos instantes: cuando te percatas de que te has enamorado, cuando sabes que has hallado a la persona idónea, cuando se cumple un deseo que has pedido de manera casual y absurda lanzando una moneda a una fuente. Y todos esos momentos vienen acompañados de un silencio que a veces asusta, pero es necesario comprenderlo bien para vivirlo plenamente.

jueves, 25 de julio de 2013

Lo que somos no es algo que se pueda comprender.

Cierro los ojos buscando el contacto de su piel, ese aroma tranquilizador que desprende a su paso, esa mirada que entre arrullos trata de hacerme comprender que todo se encuentra en calma.
Rastreo en lo más hondo de mí y solo hallo el tumulto que causa la infinita trifulca entre el deseo y el miedo. Supongamos que los temores jamás se marchan por completo, que he dejado de amedrentarme ante los fantasmas de los recuerdos, mas es inevitable estar alerta. Y le temo a que nunca llegue a comprender cuán grande es el sentimiento que ocasiona en mí. Podría aclararle mis razones para temer, mas mi principal contratiempo es que estas se extravían cuando le tengo a escasos centímetros de mí, sin explicación alguna. Digamos que tratar de entender este hecho está de más, que somos así, aquí y ahora, y que mi único anhelo es el de conservar todo lo que poseo.

lunes, 22 de julio de 2013

La situación me indica que es hora de dejar de fingir.

"Pongámonos por una vez en el caso de que no soy yo la culpable. Necesitaríamos más tiempo del que creemos para solucionar todos los problemas que nos competen de un tiempo a esta parte. 
Reconozco que nos creía capaces de más, que no puedo evitar ocultar la decepción que siento al saber que hemos tomado rumbos diferentes sin ánimo de volver a unificarlos. Tal vez la amistad nunca ha sido uno de mis puntos fuertes, o quizás es que he comenzado a indagar en busca de soluciones absurdas para un hecho que sigo sin comprender del todo. Lo cierto es que no puedo evitar mirar atrás y preguntarme en qué punto nos perdimos. No se trataba de escoger una vereda determinada, sino de crear la propia a medida que avanzáramos. Pero tú ya has decidido, y tal vez eso sea bueno para mí, mas lo único que sé es que la fe que deposité en ti en su momento se ha resquebrajado en mil pedazos. No lo siento porque no he podido evitar que así fuera, pero nos veo ahora mismo en una situación sin retorno."

martes, 16 de julio de 2013

Sigo de pie aunque aún no te haya vencido.

Hacía tiempo que deseaba escribirte, vieja conocida. Pero siempre se me presentaba el mismo contratiempo, la necesidad imperante de transmitirte tantos pensamientos, y que a la hora de plasmarlos se queden todos a las puertas. Te recuerdo bien, como si te hubiese tenido delante ayer, como la perdedora que fuiste. Tal vez ya no lo eres, quizás has dado la vuelta a tu fortuna, mas sabes que te conozco bien, que nunca me creí ni la mitad de las corazas que construiste a tu alrededor. Y sé que esta vez el miedo también ha logrado traspasar tu barrera de felicidad, porque todo sentimiento positivo irremediablemente trae consigo el temor a que termine, y tú no eres la excepción que confirma la regla, porque los miedos han sido siempre tus más fieles compañeros de viaje. Conmigo puedes ahorrarte el discurso de la victoria, porque la batalla más ardua, aquella que libras contra ti misma, ni siquiera te has atrevido a planteártela.
No puedo evitar preguntarme qué camino tomarás a continuación, mas sabes bien que no te quiero cerca, que cargué durante muchos años con tu peso sobre mis hombros y al fin he logrado deshacerme de tu presencia y de las consecuencias que acarreaba. Ahora soy yo la que está de vuelta, la que ha resurgido de las sombras.

jueves, 11 de julio de 2013

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"No le había sido fácil recobrar el dominio desde que oyó el grito en el patio, y encontró al anciano de su vida agonizando en el lodazal. Su primera reacción fue de esperanza porque tenía los ojos abiertos y un brillo de luz radiante que no le había visto nunca en las pupilas. Le rogó a Dios que le concediera al menos un instante para que él no se fuera sin saber cuánto lo había querido por encima de las dudas de ambos, y sintió un apremio irresistible de empezar la vida con él otra vez desde el principio para decirse todo lo que se les quedó sin decir, y volver a hacer bien cualquier cosa que hubieran hecho mal en el pasado. Pero tuvo que rendirse ante la intarnsigencia de la muerte. Su dolor se descompuso en una cólera ciega contra el mundo, y aun contra ella misma, y eso le infundió el dominio y el valor para enfrentarse sola a su soledad. Desde entonces no tuvo una tregua, pero se cuidó de cualquier gesto que pareciera un alarde de su dolor".
El amor en los tiempor del cólera, Gabriel García Márquez.

sábado, 6 de julio de 2013

Y cómo nos gusta fingir ser imbatibles.

Me gusta pensar que el miedo es positivo, que se encuentra ahí para recordarnos cuán humanos somos: el miedo a perder a alguien, el miedo a que las cosas no salgan como esperas, e incluso el miedo que a veces nos tenemos a nosotros mismos. Si este no existiera, viviríamos todos impertérritos bajo el yugo de la apatía, sin la capacidad de lucha que nos caracteriza. ¿Acaso los temores no convierten al amor en un fenómeno todavía más maravilloso si cabe? ¿Qué sería de los enamorados si no nos importasen los sucesos, si nos mostrásemos impasibles? Esa es la magia, comprender que la verdadera antítesis del amor no es el odio, sino la indiferencia, y que cada fascinante momento viene de la mano con el miedo a que termine, no importa cuán impávidos creamos ser.

martes, 2 de julio de 2013

Me has dicho "vuelve" y ya estaba aquí.

Hace un tiempo comprendí que hay dos tipos de amor. Uno de ellos es esa devoción insana que merma tu capacidad de decisión y te reduce hasta ser un pequeño ente que actúa a expensas de lo que hace la persona a la que se ama. Tal vez este es el más común, el que experimentamos por vez primera. El otro tipo es el que se halla tras una exhaustiva búsqueda, ese que te aporta calma, que constituye un oasis en medio del vacío mezquino que es la vida en general. Es ese amor real que no trae consigo temores, con el que puedes jugar mil apuestas porque sabes que jamás fallará, porque te otorga esa sensación de seguridad tan reconfortante que podría venirse abajo el mundo sin que cambiara absolutamente nada de esa infinita calma.
Yo ya he dejado atrás las inseguridades que causan los amores insanos de una vez y para siempre, queridos amigos. Siempre me sentí esclava, atada a lo que dictaba mi corazón, mas las vivencias me han enseñado que con ese tipo de amor no se es feliz nunca. Así que ando con pies de plomo por este camino, tratando con todas mis fuerzas de no errar de nuevo, aunque sé que si vuelvo a caer habrá alguien dispuesto a socorrerme. Y esta es la seguridad que aporta el amor real.

lunes, 10 de junio de 2013

Two lost souls.

Y cuando empieces a comprender que cambaría la más grande de las fortunas por unos minutos de gloria a tu lado, entonces estará todo dicho. No pido nada más que tenerte, que saber que estás ahí, que no importan los obstáculos a derribar si se trata de mantener lo que somos. He de reconocer que el miedo se ha esfumado, que con tu ayuda he ahuyentado a los fantasmas de mis inseguridades. Mas, en mis horas bajas, que hoy me visitan acompañadas del pesimismo cual inseparables compañeros, el temor a estar haciéndolo mal retorna para recordarme que no estoy hecha de hierro ni a prueba de balas, que soy humana y, como tal, tengo miles de debilidades. Supongo que no me agrada evocarlo con frecuencia, que quisiera ser imbatible en todos los sentidos. Que no es que sea débil, sino que me cuesta habituarme a que no estés a diario. Y no es algo que yo alcance a controlar en absoluto.

miércoles, 29 de mayo de 2013

Y vuelvo a toparme con su infinito hechizo.

Tenía miedo de haberla olvidado, de haberle perdido la pista entre los retales de esa parte de mí que ya logré dejar atrás. Temía que su compañía vivificante se marchase cuando llegase hasta mí la certidumbre, y que yo terminara por olvidar los desvelos en su presencia, las noches de infinita calma acariciando sus recovecos, volando a través de sus misterios e inventando con ella nuevos mundos que suceden simultáneamente en alguna parte de mi disparatada mente. Siempre me he preguntado cómo es posible que algo tan abstracto haga que mi universo se vuelva más concreto que el cemento, que vuelva a poner los pies en la tierra tras tanto tiempo de vuelo lejano en búsqueda de nuevas sensaciones y viviendo rodeada de esa magia que la vida te otorga en tan pocas ocasiones.
Sin embargo, por muy lejos que logre llegar, ella siempre me alcanza y me trae de vuelta a quien soy, envolviéndome con el infinito hechizo de las palabras. Porque las palabras nunca te abandonarán a tu suerte. Ellas están ahí, durante cada segundo que marca la manecilla del reloj, para lograr hacerte olvidar las adversidades o ayudarte a rememorar los momentos más hermosos.
Y tal vez sea la única que piensa que escribir y volar deberían ser sinónimos.

miércoles, 15 de mayo de 2013

No sé soñar si no es contigo.

Sin apenas planearlo, de un tiempo a esta parte todo ha vuelto a cobrar sentido: las noches en vela, esas palabras que siempre tuvieron dueño aunque yo tuviese miedo de admitirlo, y la inexplicable sensación de tener todo lo que deseas. Cierto día me dijeron que, cuando se es feliz, los sentimientos están tan a flor de piel que todo es una emoción constante. Siempre lo califiqué de absurdo, pues nunca fui de las que detestan verse superadas por determinadas sensaciones. Mas, ¿A quién quiero engañar? Cada recoveco, cada escondrijo de este lugar viene con recuerdos que me producen escalofríos de emoción. 
Supongo que nunca nos creemos aquello de que la tormenta no dura eternamente, hasta que no nos topamos de lleno con la calma que trae consigo la estabilidad del amor recíproco. Reconozco que fui una incrédula hasta que no me vi en medio de esta odisea que es la felicidad plena.

jueves, 9 de mayo de 2013

How I wish you were here.

Tal vez todo esto es ley de vida. Primero te acostumbras a algo, con sus vaivenes y sus adversidades, y justo después se te aferra al cuerpo el inmenso miedo a perderlo. No importa cuánto tiempo pase, ni si confías plenamente en ello. No hay peor inseguridad que aquella que surge de la nada, sin razón alguna, que nos permite comprobar cuán humanos somos. Y me temo que ser humano es sinónimo de ser frágil. Frágil de corazón, frágil de determinación, frágil de fuerza de voluntad. Quizás la que nos salva es la capacidad de amar, pero ni siquiera estoy segura de ello. Lo que sé es que nadie vuela más alto que una persona enamorada, por muy bien que sepa lo que dolerá la caída.

miércoles, 8 de mayo de 2013

Solo quiero dejar de huir.

"Al principio creía que moriría de amor, que la suerte volvía a jugarme una mala pasada y era yo de nuevo la víctima que caía en el momento menos indicado. Luego comprendí que nadie perece por amor, y que la suerte es cosa de cobardes. Nunca me tuve entre las más audaces, ni siquiera la primera vez que me enamoré fui capaz de actuar en consecuencia. Y entonces, tras toda una vida mermada por las inseguridades, resurgí para volver a la lucha, aunque ellas siguen ahí, cuestionándose lo certero de cada paso que doy e intentando desestabilizarme con sus murmullos y sus miradas difamadoras. Sin embargo, en el camino hasta aquí he aprendido que ni yo soy tan débil como creen, ni los miedos son tan poderosos como otros tratan de hacerme ver. Es lógico tener ganas de salir corriendo de vez en cuando, anhelar huir y desaparecer por un tiempo. Yo solo quiero quedarme, solo eso."

domingo, 28 de abril de 2013

Recuerdos agridulces.

Le temo a las sensaciones que es capaz de ocasionar en mí este lugar, recuerdos que me matan y me emocionan a partes iguales, que anuncian que la tormenta ha terminado y que volar ya no es un peligro, mas tras todo ello se esconde la inequívoca certeza de que la calma habrá de marcharse de un momento a otro. Y sigo detestando andar con el paraguas abierto mientras brilla el sol solo para evitar que la lluvia me pille desprevenida. Quizás he cambiado, es obvio que no soy la misma, pero volver aquí es como andar mil pasos hacia detrás, como darme de lleno con el recuerdo de quien fui, esa faceta de mí que odio recordar.
Me consuela saber que me levanté tras todo aquello. Solía tener miedo de quedarme estancada toda la vida en la versión más insegura y más cobarde de mí. y ahora me queda el consuelo de saber que si me reconstruí tras aquello, seré capaz de superar cualquier nueva adversidad que se presente.

martes, 23 de abril de 2013

And our dreams will break the boundaries of our fear.

Supongo que es lógico perder la fe de vez en cuando, sentir que caminas por el frágil hielo de las inseguridades, que de un momento a otro se resquebrajará haciéndote caer en quién sabe qué abismo fantasmagórico. Todos vivimos momentos que nos hacen desear desaparecer, volar lejos y dejar atrás todo lo que nos deja paralizados en medio del camino mientras deseamos alcanzar la meta que representa la felicidad plena. Mas ese es nuestro mayor error, creer que la felicidad es un fin, un objeto a alcanzar, y vivimos tanto tiempo tratando de llegar que no nos percatamos de que el tiempo ha pasado, y que hemos desaprovechado demasiadas pequeñas oportunidades por alcanzar la definitiva.
Digamos que he dejado de intentar lograr imposibles. Ya no deseo nada más que lo que tengo, porque tal vez no lo tenga todo, pero sí todo lo que necesito.

miércoles, 17 de abril de 2013

Falling in love filled my soul with fright.

Quien diga que las madrugadas en vela no dan para mucho, definitivamente jamás ha experimentado esa sensación de encontrarse a sí mismo tras haberse sentido perdido durante todo el día. Me detengo en la oscuridad de mí misma, tratando de rememorar los detalles que he pasado por alto en este tiempo tan convulso, e intento dejar mis miedos a un lado, porque son capaces de deformar hasta la más hermosa de las realidades. Mas ellos siempre vuelven, enmascarados y sin previo aviso, para recordarme que ando por un fino cable del que puedo caer en cualquier momento. Tal vez es cierto eso que dicen de que, una vez que sabes cuán doloroso puede ser el golpe, más temores te acechan. Sin embargo, nunca fui de esas que acostumbran a prevenir los daños antes de que existan, ni de esas que se dejan vencer por el miedo al fracaso. No busco la perfección, no deseo más que lo que tengo ahora, y he hallado de nuevo mi rumbo. Lo sigo a ciegas aunque tenga tanto que perder, porque no vivir es siempre peor opción que coexistir con el dolor de una vida de temores.

viernes, 12 de abril de 2013

Cómo gasto papeles recordándote.

"[...] Pero cuando eres tú quien sufre, quien anhela, me dejas sin armas para combatirle a la vida. Yo también tengo un miedo atroz a admitir en voz alta que prefiero mil obstáculos en mi camino que uno siquiera en el tuyo, porque atravesaría las más siniestras penumbras y los caminos más estrechos solo para allanarte el camino que te trae hasta mí."

sábado, 6 de abril de 2013

Yo jamás pude negarme a ti.

Me preguntas cuán relevante es para mí el tiempo, mas siempre he creído que es una simple cifra, que ni el amor ni ningún sentimiento semejante se puede medir de una manera tan abritraria. El principal problema es que el hombre es un ser tan cobarde que necesita establecer límites para todo, sin saber que, cuando una persona ama, obtiene el poder invencible de derribar todos y cada uno de los obstáculos que le impidan hacerlo. Esto es lo extraordinario del ser humano, que es capaz de luchar contra lo que debería ser para alcanzar lo que quiere que sea.

viernes, 29 de marzo de 2013

El paraíso de la soledad compartida.

"Intrigado con ese enigma, escarbó tan profundamente en los sentimientos de ella, que buscando el interés encontró el amor, porque tratando de que ella lo quisiera terminó por quererla. Ella, por su parte, lo iba queriendo más a medida que sentía aumentar su cariño, y fue así como en la plenitud del otoño volvió a creer en la superstición juvenil de que la pobreza era una servidumbre del amor. Ambos evocaban entonces como un estorbo las parrandas desatinadas, la riqueza aparatosa y la fornicación sin frenos, y se lamentaban de cuánta vida les había costado encontrar el paraíso de la soledad compartida."
Cien Años de Soledad. Gabriel García Márquez.

viernes, 22 de marzo de 2013

The worst is over now.

Debo admitir que, hace unos meses, no tenía miedo. El ansia por comenzar de nuevo me apremiaba, como si necesitara huir de todo aquello que sucedió y que me ataba con cadenas de acero a un sentimiento irracional e inútil, que jamás fue valorado como merecía. La necesidad de reciprocidad me presionaba, y a la vez tiraba de mí, a sabiendas de cuán fácil me ha resultado siempre caer en el vacío.
Pero digamos que todo pasa, que no todo es tormenta, y aunque nunca creí en la justicia implícita del destino, ahora mis aguas se encuentran en calma. Una calma que, aunque podría atemorizarme por su carácter inusual, anuncia que vuelvo a tenerlo todo, que al fin y al cabo la perseverancia puede dar frutos, y que la felicidad no es más que luchar por lo que deseas, ya que sabe mejor cuando has empleado la voluntad inquebrantable de quien se sabe merecedor de la victoria.

martes, 19 de marzo de 2013

Together we're invincible

Eres la gran certidumbre que habita en mi mar de inseguridades, el mayor de los riesgos que he corrido en los últimos tiempos, con la más grande de las recompensas. Y en los pasajes más oscuros de este escabroso viaje al que llamamos vida, apareces, puntual cual reloj, para salvarme de los miedos que trae consigo la oscuridad de la noche, para recordarme que no somos y nunca hemos sido perfectos, mas es un hecho irrelevante. No existe fuerza humana capaz de combatir al porvenir, que, con su demoledor ímpetu, destruye todo a su paso, mas en ocasiones crea ilusiones nuevas, proyectos que habremos de descubrir mientras superemos los obstáculos que se nos presenten en el camino. Y nunca he estado más dispuesta a arriesgarlo todo de una vez.

domingo, 10 de marzo de 2013

Pero soñar está sobrevalorado.

"Dicen que el amor con el tiempo termina, que cambia, que no es el mismo. ¿Podría el tiempo cambiar lo que sentíamos el uno por el otro, que tantos momentos felices y tanto dolor a partes iguales nos había causado? Supongo que ambos deseábamos con todas nuestras fuerzas que así fuera, que todo se marchitara y pudiésemos retomar nuestras vidas como antes de conocernos aquella tarde. ¿Era eso posible? Ninguno de los dos lo sabíamos. No obstante, en aquel preciso instante, mientras yo seguía tratando de alcanzar con la mirada su silueta perdida en la lejanía, y él arrastraba los sentimientos que se le quedaban aferrados al lugar donde me encontraba yo, ambos sellamos para siempre aquel enorme sentimiento, indestructible, imborrable, jurando que nadie jamás tendría la capacidad de influir en él, por mucho tiempo que pasara o mucha distancia que hubiese de por medio."

sábado, 9 de marzo de 2013

Somewhere deep inside you must know I miss you

No, echar de menos no es la palabra. Tal vez le doy más vueltas de las necesarias a lo que siento, pues ya sabemos bien lo que sucede, sin que ese hecho tenga poder alguno para revertir las circunstancias.
Poseo un miedo imbatible a que nada cambie, a que las madrugadas sigan propiciando en mí estos sentimientos de pura melancolía, y a que aquellos momentos se conviertan en un eterno recuerdo de lo que pudimos llegar a ser. De pronto, y tras dejarme sin aire con su impacto demoledor, el pánico a estar sola se ha convertido en un irracional temor a estar sin ti. Y lo detesto, vuelvo a sentirme atada a momentos que ya han pasado, y esta esperanza de un cambio me impide alejarme, porque siento que me estoy aferrando a un clavo ardiendo, mas si lo suelto volveré a precipitarme en el más tenebroso abismo.

jueves, 7 de marzo de 2013

Ella siempre temió echar raíces que pudieran sus alas cortar

Pero comprende que la vida pasa. Que no todo sale siempre como deseamos, y que de un día para otro cambiamos y nos volvemos más viejos, más cobardes, a veces incluso menos dispuestos a darlo todo. Sin embargo, queramos o no, hay situaciones, cosas y sobre todo personas que no debemos dejar ir. Porque aunque el miedo salga vencedor en una ocasión, los hay que ponen empeño y terminan derrotándolo. 
También el tiempo nos ayuda a comprender que el puesto vacante junto a cada uno de nosotros no es tan fácil de llenar como parece. Y, ¿cuántas personas perdemos por temor a no tenerlo todo bajo control? A veces ese es el problema, mas solamente el tiempo tiene el poder de erradicarlo por completo. Nos veremos a la vuelta, yo seguiré aquí parada mientras mis extremidades me lo permitan.

domingo, 3 de marzo de 2013

Sigo sin hallar el camino correcto.

Mentiría si dijera que no muero cada noche, y que cada mañana he de hacer esfuerzos sobrehumanos para resucitar, para dejar a un lado el pesimismo que me acompaña siempre en los últimos tiempos. Siento que no puedo más, que el destino ha vuelto a ensañarse conmigo, y esta vez me ha dejado sin armas para defenderme. Y detesto vivir entre lamentos, porque nunca fui de las que se rinden, mas con el tiempo una aprende que hay trenes que solo pasan una vez, que no puedo estar toda la vida aguardando decisiones ajenas, por mucho que lo desee. Las pocas fuerzas que tenía comienzan a agotarse, quizás demasiado pronto, no lo sé. Pero odio esta lacerante sensación de incertidumbre, que no hace más que recordarme que, desde que llegué aquí con el único fin de empezar a vivir de otra manera, he errado todos mis movimientos. Y cada palabra hiere como la propia sensación de olvido, seguida por ese miedo a estar sola, que me paraliza, que va pudiendo conmigo por momentos.

jueves, 28 de febrero de 2013

Cuánto mal que te ahorraría, si pudiera.

Todo se me vuelve a hacer demasiado: demasiado duro, demasiado absurdo, demasiado ilógico. Y el miedo va creciendo a medida que pasan las horas, porque significan sesenta minutos más de tu ausencia, y se me antojan eternidades más extensas de lo que nunca estuve dispuesta a soportar.
Detesto la lástima. Probablemente no sea esta la mayor adversidad que habré de soportar durante el resto de mi vida, y quizás esta cuesta no se me esté haciendo tan escarpada como creí que sería. Sin embargo, para quien un día lo tuvo todo, es difícil acostumbrarse a un casi todo.
El tiempo corre, y aunque soy feliz porque todo sigue igual que antes, cada noche trae consigo nuevas melancolías, así como ese indomable temor a ser la culpable, a no haber hecho lo suficiente, o quizás a no haber dado la talla.
¿A quién quiero engañar? Si sigo ahí es porque sé que esto vale la pena.


martes, 26 de febrero de 2013

Siempre fui una ilusa.

A veces se trata simplemente de hacer balance, de tener claro por qué cosas vale la pena llevar a cabo un esfuerzo mayor o esperar un determinado tiempo. Y solemos pensarlo demasiado, sin ser conscientes de que, por mucho que decidamos entre romper con todo y olvidar o aguardar un poco más, carecemos de poder para cambiar lo que decide el corazón.

domingo, 24 de febrero de 2013

I may have a thousand reasons to leave.

Lo cierto es que tuvieron que morir mil lunas en la inmensidad del día para que yo lograra entender que aguardaba un imposible. Por ello, me pregunto cuánto tiempo habrá de pasar esta vez hasta que se borre de todo mi ser el rastro de lo que un día tuve y que perdimos por esa prisa traicionera. Lanzo los entresijos de mis dudas al aire, como aguardando que hallen por sí mismas respuestas coherentes, mas solo consigo recordar otro tiempo protagonizado por las inseguridades.
Las noches en vela no las cambio por nada, porque han sido pequeños oasis entre mi infinito desierto de temores e incertidumbres. Ahora solo busco la seguridad de saber que no han sido las últimas. Porque, tal y como me repetía a mí misma miles de veces, el mundo podría haber terminado en uno de aquellos instantes sin importarme apenas. El problema es que siempre me lo negué, mas me sigue costando la vida pensar en todo aquello y vernos como un error.

sábado, 23 de febrero de 2013

We were innocent and young

"Y, como si no fuese suficientemente duro escuchar su voz de nuevo, vuelve a mirarle a los ojos tras todo ese tiempo. Esos ojos que siempre le transmitieron calma se clavan imperturbables en los suyos como si ya esperaran aquel encuentro. Esos ojos que parecían saber a cada instante lo que estaba por suceder, excepto el fin, porque nadie creyó factible que pudiese terminar. Se halla de nuevo en una lucha a muerte entre la placidez de volver a sentir su aroma y la inquietud del vacío que dejará cuando se vaya. Porque sabe que volverá a irse, sabe que eso es lo malo de los reencuentros, que son solo eso, momentos efímeros que duran menos de lo que nos gustaría y reabren cicatrices. Le asaltan las dudas, que le parecen tan nuevas aunque sean bien conocidas, y se pregunta cómo tuvo el valor de perder todo lo que una vez poseyó, y que ahora se le escapa como a quien trata de retener vestigios de aire entre los dedos. Se deja caer una vez más en manos del destino, que quizás decida en su lugar, mas no es casualidad que la persona que tiene delante protagonice todos y cada uno de sus pensamientos. Lo sabe bien, y trata de negárselo porque le aterra reconocer los que han sido sus errores."

No puedo luchar de nuevo contra quien soy

No me hables de grandes errores cuando, al intentar enmendarlos, has dejado en tu vida un vacío imposible de ignorar. Es cierto que a veces no es momento ni lugar para un cambio significativo, y aunque no deseo aferrarme a ello por la necesidad de un aliciente poderoso para continuar, no puedo evitar pensar en lo que podría haber sido. Y quizás es lo que menos me conviene en estos momentos.

jueves, 21 de febrero de 2013

Se queda conmigo esta nada.

Ahora comprendo eso de que la suerte se acaba, que he sido una ilusa creyendo que el esfuerzo era suficiente. Y ha bastado tan poco tiempo para llegar a lo más alto y volver a caer en picado que me vuelve ese aterrador sentimiento de soledad irrebatible, porque jamás me había salido tan estrepitosamente mal algo de lo que estuve segura desde el primer momento.
Nunca creí en la absurda fortuna, me gustaba pensar que los resultados de nuestros actos van en cuán perseverantes seamos. Sin embargo, esta vez no sé a qué aferrarme, he jugado mis cartas, lo he apostado todo con una convicción demoledora y me la he vuelto a jugar a mí misma. Porque así ha sido, por mi absurda manía de dejarme caer en el abismo sin comprobar cuán profundo es este, porque llevo tanto tiempo balanceándome pendiente de un hilo que al final he caído cuando menos lo esperaba, por quien menos lo esperaba, y he recibido todos los golpes de una vez. Y sería ir en contra de mi naturaleza cerrar este capítulo, porque luchar por algo durante un tiempo y abandonarlo a la primera dificultad casi me suena cobarde. No prometeré nada, porque, a mi entender, lo malo de las promesas es que están hechas para ser cumplidas, y al final nunca sucede así. Sin embargo, hay cosas por las que vale la pena luchar, y solo el tiempo dirá qué camino hemos de tomar.
Ay, y lo peor de todo es no tener a quién culpar, ni siquiera a mí misma por haber errado de nuevo...

miércoles, 13 de febrero de 2013

Y tu sed es mi tormento

Ella se detiene frente a él con ojos suplicantes, con la esperanza de que la suerte la favorezca esta vez. La valentía que ha tratado de cultivar en lo más profundo de su persona la desampara de nuevo, y se siente cual hierbajo insignificante sufriendo la fuerza demoledora de un huracán. Supongo que no es cosa de cobardes, que todos nos sentimos indefensos cuando destapamos nuestros miedos a alguien. Y ella, aunque confía a ciegas, se advierte a sí misma que su idea de felicidad puede volver a truncarse. Sin embargo, no abandona su cometido, porque lo ha jugado todo en mil y una apuestas y ya no le queda más por perder.
Él no es consciente de la pura suerte que ha tenido. Ella se cree víctima de una burda treta del destino, sin saber que ha dado justo en la diana, y que poco a poco todo ha comenzado a recuperar la armonía que creía extraviada.

viernes, 8 de febrero de 2013

Si al menos supiéramos escuchar...

"Te expliqué, hace no mucho, los motivos que me llevaron a tomar todas las decisiones erróneas cuyas consecuencias aún me martirizan hoy por hoy. Sin embargo, no estoy aquí para pedirte disculpas. He metido la pata mil veces, y por esas mil he pedido perdón casi en un millón de ocasiones. Enmendé mis equivocaciones, en un primer momento con palabras, y tras ellas llegaron los actos que las corroboraron, que tú recuerdas tan bien o mejor que yo. No necesito que me expliques ahora eso de que los caminos se bifurcan, o que aludas al destino para justificar tu insensata cobardía, que es la única culpable de lo que nos está sucediendo.
Si me preguntan por el momento más especial o más importante de toda mi vida, probablemente no tendrá nada que ver contigo, porque a veces damos más trascendencia a esos instantes de absurda euforia, pero esos son demasiado efímeros para mi gusto. Me quedo con el recuerdo general de maravillosos años de amistad que se me antojaban interminables, pero tras golpearme de lleno contra la realidad he comprendido que nada es eterno. Ni tú, ni yo, ni el lazo de acero que nos unía."

jueves, 7 de febrero de 2013

I have died everyday waiting for you

Dicen que el ser humano tiene más miedos e inquietudes cuando las cosas le van bien, que es menos nocivo el temor a no triunfar nunca que el miedo a caer tras haber triunfado. Supongo que ese pavor a no alcanzar nuestros objetivos justifica lo que somos, lo que queremos y la evolución que experimentamos a lo largo de nuestra vida.
Quizás en el momento en el que fallas, ese en el que caes de nuevo en la incertidumbre del fracaso, es cuando menos piensas que todo sucede por algo y que las adversidades suceden para que sepamos apreciar los más hermosos momentos. Pero solo nosotros mismos tenemos la capacidad de disipar las nubes de nuestro cielo. Sí, lo sé, somos seres humanos y nunca hemos sido tan autosuficientes como hacemos creer a los demás. Todos, sin excepciones, necesitamos a alguien que, sin llegar a anularnos, complemente quienes somos y qué objetivos deseamos alcanzar. Y cuando al fin creemos haberlo encontrado, todo vuelve a cambiar.
Siempre tomamos por dementes a aquellos que dicen que el amor aparece cuando menos lo esperas, que si lo fuerzas casi ni vale la pena, y que cuanto menos lo buscas más rápido lo hallas. Sin embargo, no importa el momento ni el lugar, ni siquiera si crees amar a otra persona. De pronto, aparece alguien que te hace sentir como en casa, que te recuerda cómo sabe la victoria, y te preguntas qué has hecho durante tantos años de tu vida sin su presencia. Aunque todo parece menos lógico y más extraño, todas las piezas de tu puzle vital comienzan a encajar una por una. Y apuestas todas tus esperanzas, aunque te aterra volverlo a perder todo. Pero así es el juego, amigos, no existe amor a medias, es un todo o nada.

viernes, 1 de febrero de 2013

Pero no siempre es el miedo quien sale victorioso

"Y ella comprendió con una lastimosa clarividencia que las injustas torturas a que le había sometido a él no eran dictadas por una voluntad de venganza, como todo el mundo creía, ni el lento martirio con que le frustró la vida había sido determinado por la mala hiel de su amargura, como todo el mundo creía, sino que ambas acciones habían sido una lucha a muerte entre un amor sin medidas y una cobardía invencible, y había triunfado finalmente el miedo irracional que ella siempre le tuvo a su propio y atormentado corazón."
Cien años de soledad, Gabriel García Márquez.

sábado, 26 de enero de 2013

I've fallen a little harder

Amor es sinónimo de descontrol. Por eso las personas débiles le tenemos tanto miedo. No nos importa cuando llega y arrasa con todo lo que somos, mas nos escondemos como idiotas cuando soltamos sin querer las riendas de nuestra vida y las toma otra persona. 
A veces creemos que un cuerpo determinado es capaz de transmitirnos más calidez que otro, o  incluso que un olor concreto puede hacernos sentir miles de cosas que no pueden otros. Sin embargo, con el tiempo, te percatas de que todo va en quienes somos, en aquellas personas que están hechas para quedarse a nuestro lado. Y parece tan sencillo, pero deja de serlo cuando aparecen nuevos obstáculos. Y ya no puedes rendirte, porque sabes que has hallado algo por lo que vale la pena luchar. Por muy cobardes que seamos, a veces, cuando sabemos que algo nos corresponde, es inevitable no seguir adelante, no importa cuán grande sea el muro que nos separe del objetivo.

jueves, 24 de enero de 2013

I'm not letting go

Ella mira a un lado y al otro, casi perdida, como huyendo de quien fue y de todo lo que entregó a alguien que siempre supo que no la merecía. Pero todos sabemos que el amor es así de insensato, que vuelve demente incluso al más cuerdo. Ella lo sabe bien, e intenta abstenerse, trata de mantenerse al margen porque tiene miedo de que le suceda lo mismo una y otra vez. Teme amar a alguien que no le corresponda, y aquellos que la quieren nunca son lo que ella anda buscando. Sin embargo, solo se da cuenta de lo cerca que está del abismo cuando ya ha caído en él.
Ella sabe que hay personas que no se olvidan, que dejan una huella imborrable, y otras que vuelan de manera efímera sin dejar apenas rastro. Y su mayor miedo, ese que la hace adentrarse en las inmediaciones del insomnio cada noche, es la soledad. La soledad absoluta de no hallar a nadie que logre que se deshaga de su orgullo y sepa comprender sus momentos más bajos. Y es que, cuando al fin cree haber encontrado lo que busca, todo parece torcerse de nuevo. Como si no supiera que las cosas que valen la pena no se logran fácilmente. Se lo repite cada día, buscando nuevas metas, pero el miedo continúa paralizándola, haciéndola frenar en seco cuando al fin cree que la corriente está de su parte.

domingo, 20 de enero de 2013

Welcome to my truth

El mundo se desvanece de nuevo, pero esta vez no soy yo la que cae. Me siento resurgir de los restos de mí misma, como si nunca me hubiese marchado, como si esta monumental equivocación solo me hubiera convertido en una persona todavía más viva si cabe. Y vengo con los mismos sueños, con las mismas metas, por si aún queda alguien que lo dudaba. Quizás es que ya toqué fondo una vez y me he negado a hacerlo de nuevo. Lo cierto es que tampoco has sido tan importante, que la rabia a veces hace acto de presencia, pero no ha podido con mis ganas de vivir ni con mis ganas de amar, que se avivan más que nunca, que se mueren por gritar a los cuatro vientos que han vuelto. Que hemos vuelto a resucitar. Olvidemos las culpas, eso es de débiles y de personas que necesitan aferrarse a algo para poder dormir cada noche.

sábado, 19 de enero de 2013

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"Alcanzó a reconocerla en el tumulto a través de las lágrimas del dolor irrepetible de morirse sin ella, y la miró por última vez para siempre jamás con los ojos más luminosos, más tristes y más agradecidos que ella no le vio nunca en medio siglo de vida en común y alcanzó a decirle con el último aliento: -solo Dios sabe cuánto te quise."
El amor en los tiempos del cólera, Gabriel García Márquez.

Don't be afraid

"¿Sabes cuál es el problema? Que cuando nos acostumbramos a la presencia de alguien, sobre todo si esa persona hace que nos sintamos bien, ya no hay vuelta atrás. De pronto, una conexión cuanto menos absurda parece atraparnos, y no existe manera humana de revertir los efectos. No importan las diferencias, ni los obstáculos. Cuando dos almas han de cruzarse de forma irrevocable, el destino no pregunta ni se anda con rodeos. Simplemente, hace acto de presencia, sin importar cuán intensamente nieguen su magia las personas afectadas."

miércoles, 16 de enero de 2013

Doesn't mean I'm over cause you're gone

De pronto, todo parece estar en orden. Sacar el negativismo de mi vida me ha ayudado a descubrir partes de mí que desconocía, y a volver a encontrar otras que creía perdidas. Y llevaba tanto tiempo sintiéndome perdida que resulta extraño mirar orgullosa a los demás y mostrar lo que soy, sin tapujos, sin miedos, casi sin inseguridades. Siempre sienta bien notar que le importas a las personas, que no caminas por la vida a trompicones buscando alguien que esté a tu lado, porque no te hace falta más que lo que ya tienes. Hoy sé que nada es lo que parece, que aquellos a los que crees importarle podrán dejarte de lado de igual manera, y que las personas que menos esperabas pueden ser las primeras que se preocupen por ti en los momentos de adversidad. Esto es así, es hora de continuar y enmendar los errores del pasado, y esta vez no estoy dispuesta a permitir que mis absurdos temores me frenen.

martes, 15 de enero de 2013

No existe nada más humano que el miedo a amar

Dicen que hay momentos en los que las canciones suenan diferentes, que parecen cobrar nuevos significados y nos hacen rememorar instantes. Míseros instantes que al final lo son todo. Si es que no somos nadie, que tratamos de controlarlo todo sin saber que, cuanto más lo intentamos, las cosas suceden de un modo más extraño. Y a veces es para bien, que los cambios no son siempre malos, que por mucho que nos aferremos a no tener miedo, ¿qué hay más humano que tener miedo a amar? Al fin y al cabo solo somos personas, siempre quedarán esas cosas absurdas que se escapan de nuestro entendimiento.
"Tal vez somos como somos por las personas con las que estamos, o tal vez escogemos a las personas que necesitamos. Sea como sea, cuando encuentras a esa persona no debes soltarla jamás."

lunes, 14 de enero de 2013

And I don't even need your love

"Some people are like clouds: when they disappear, it's a brighter day."

sábado, 12 de enero de 2013

Basta una sola palabra para cambiarlo todo

Y creí haber encontrado una mirada que inspiraba solamente con su contacto. Si yo hubiese imaginado lo equivocada que estaba... Mas, cuando, nos enamoramos, ninguno de nosotros vemos la magnitud de nuestros errores. Es solo tras la peor de las decepciones cuando esa venda opaca llamada amor se nos cae repentinamente. Y vagas toda tu vida por el mundo pidiendo alguien ideal para ti, pero cuando crees haberlo encontrado y ya estás metida de lleno en lo que esa persona representa, algo te abre los ojos. Algo te hace ver que conformarse no es la solución, y es cuando el destino te plantea de nuevo una de sus complejas encrucijadas: arriesgar o no. Esta decisión nos define a cada uno de nosotros para el resto de nuestras vidas. Los que deciden no arriesgarse son esos cobardes que vivirán una vida monótona, pero sin sobresalto alguno. Los que sí lo hacen viven esa vida intensa que tanto asusta, una vida en la que los golpes son los más duros, pero, ¡ay, los momentos más hermosos! Si yo pudiese expresarlo con palabras...

miércoles, 9 de enero de 2013

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"The story I am about to relate took place ten years ago and even now, it seems to me so unbelievable that I almost tremble when someone asks me about it. I remember waiting for my little brother to leave school that afternoon at the Goethe-Institut e.V. in Germany, when all of a sudden I noticed someone else staring at me; a woman. At the very beginning, I did not pay attention to this fact but it kept getting me nervous because she did not take her eyes off me. Her hazel eyes made me feel curious and mesmerized at the same time. 

That was the moment in which I decided to forget about my brother and focus on the woman, but when I stood up, she had already disappeared. This got on my nerves and I eventually started to search all over the building and that was not going to be an easy task, unfortunately.  All the classrooms of that building and the school yard were visited by me, and I nearly bumped into everybody but that young woman remained unknown.  When I had almost quitted my search, I could distinguish the silhouette of a human being in the distance, that as I kept approaching her, I realised that she was about the woman I was looking for. She did not notice that I had come into the place where she was, so, I started to speak. ‘Hello’ I said.  Firstly, she stared at me as she had done before but then she, I did not know why, burst into tears. ‘Adriel?’ she asked. ‘Are you Adriel?’. ‘Yes, I am’ I answered, ‘do I know you?’. ‘You do not remember, do you? I am Vanessa’ she said with a weepy face. ‘No I don’t, I am sorry’ I answered worried...
She took a minute to think and take a breath and then she started telling her own story.  She talked about reincarnation, something that I had not ever heard about but it was the most beautiful and moving story ever. She told me that we were lovers once upon a time, maybe in our past life, but we could not stay together due to political reasons. She, Vanessa, was a German woman and I was a Jew during the Second World War, a situation that did not allow us being together.  As all Jews, I was demanded to go to a concentration camp, the one called Sachsenhausen, in order to work for the Germans. There I was forced to do very hard work, and unfortunately I passed away because of the fact that the aim of those Germans called nazis was to exterminate my own race. When she found out that I was dead, she committed suicide because she could not stand living in a world in which I was not. When we were already dead, she found herself living in another different place but with the same feelings and memories. Vanessa thought that I could be alive too, so she started seeking me until she succeeded.  After hearing about that, I asked Vanessa lots of questions about this life that we had supposedly shared because I did not remember anything. She seemed to be thinking about that when she started to laugh. ‘What are you laughing at?’ I asked. ‘You don’t know anything about that’ she started to say. ‘…but, you don’t believe me, do you?’. I kept thinking for a while when I listened how somebody else arrived; it was my brother, who had been wondering where I was.  She knew what I was thinking of. ‘It is normal…nobody believes in that…’ she replied with resignation. ‘But if this wasn’t true, you wouldn’t feel that’ she said, and started to walk towards me. ‘Give me your hand’ Vanessa said. I did so and it was in that moment when I eventually understood everything; the attraction from the very beginning, the curiosity… everything. ‘That’s magic’ I babbled. ‘That’s the magic that I was looking for since I first saw you’ she answered. After shaking hands, I could remember in detail everything that we had lived in our past life, and I thanked whoever had given me a second opportunity in life."

Esas pequeñas cosas que nos faltan

Dicen que hay amores en los que impera el silencio, en los que ninguno de los dos miembros encuentra nada que decir. Siempre creí que esto era normal, que nos faltaban las palabras y nos sobraba la atracción. Sin embargo, con el tiempo te das cuenta de que todos y cada uno de los sentimientos físicos hacia alguien van menguando a medida que un amor pierde esa conexión profunda. Y no somos conscientes de ello hasta que esa magia se presenta de nuevo en nuestras vidas.

lunes, 7 de enero de 2013

El odio y el amor, cuanto más cerca, mejor.

Adoro la gente que, al despedirse e irse andando, mira una última vez para atrás. No importa por cuánto tiempo sea el adiós, si quince minutos, dos semanas o diez años. Lo importante que eres para alguien se reduce, simple y llanamente, a la poca predisposición que tiene a marcharse de tu lado incluso cuando es por una razón de peso. Por eso, cuando estás dos horas perfectas con alguien a quien crees amar y deseas irte ya para que ninguna circunstancia estropee ese pequeño momento, eso no es amor, es pura inseguridad. Amigos, cuando amas a alguien, prefieres una eternidad de altibajos a su lado a unos pocos años de perfección para que luego no quede nada. Y la inseguridad provoca pensamientos borrosos, nos hace embarcarnos en proyectos de futuro hacia ninguna parte que después avanzan, y tendemos a dejarlos tal y como están, a convivir con ellos por pura comodidad, sabiendo que en este mundo, en alguna parte, siempre hubo una persona para cada uno de nosotros y la dejamos escapar por ese absurdo miedo.

jueves, 3 de enero de 2013

Espejismos

Es cuando deseas tener una vida distinta cuando te percatas de que, finalmente, no tienes todo lo que pensabas. Tu sensación de persona afortunada se desvanece como otra de las falsas esperanzas que te has permitido concebir, y eres consciente de pronto de lo nocivas que son las dudas. Si te permites dudar de lo que sientes, mejor déjalo correr, quizás es que ese amor nunca ha sido tan fuerte como pensabas. Pero toda tu vida se halla en un punto en el que ni avanzas ni retrocedes, tan cómoda, de modo que ves como vuelven a emerger los viejos miedos, temores de persona cobarde que te recuerdan que quizás no has cambiado tanto como pensabas. Supongo que los ideales son así de perjudiciales, que pueden hacerte detestar lo que tienes, aunque a veces su única función es abrirte los ojos para que vislumbres aquello que mereces y creías tener, pero que finalmente ves que son solo espejismos...