Mentiría si dijera que no muero cada noche, y que cada mañana he de hacer esfuerzos sobrehumanos para resucitar, para dejar a un lado el pesimismo que me acompaña siempre en los últimos tiempos. Siento que no puedo más, que el destino ha vuelto a ensañarse conmigo, y esta vez me ha dejado sin armas para defenderme. Y detesto vivir entre lamentos, porque nunca fui de las que se rinden, mas con el tiempo una aprende que hay trenes que solo pasan una vez, que no puedo estar toda la vida aguardando decisiones ajenas, por mucho que lo desee. Las pocas fuerzas que tenía comienzan a agotarse, quizás demasiado pronto, no lo sé. Pero odio esta lacerante sensación de incertidumbre, que no hace más que recordarme que, desde que llegué aquí con el único fin de empezar a vivir de otra manera, he errado todos mis movimientos. Y cada palabra hiere como la propia sensación de olvido, seguida por ese miedo a estar sola, que me paraliza, que va pudiendo conmigo por momentos.
en primer lugar, muchísimas felicidades por el blog, está muy bien que llenes tu vacio emocional con el blogging, pero, pensando mal, debería aconsejarte que te hicieras con una licencia creative commons, para proteger tu propiedad intelectual. Bueno, y lo principal que queria decir, que por muy mal que estén las cosas, trata de llenar tu vacio e intenta ser feliz, apoyate en tus amistades, tanto las exteriores como las académicas, y ten muy presente que nunca vas a estar sola si tienes buenos.amigos
ResponderEliminarSeguiré tu consejo, pues. Gracias por haberte detenido a comentar, a veces viene bien leer este tipo de cosas. Un saludo.
ResponderEliminar