domingo, 5 de octubre de 2014

A centímetros de distancia

Ellos no eran polos opuestos, pero tampoco almas gemelas. Tenían algunas cosas en común, como que pasaban gran parte del tiempo pensando el uno en el otro. Él era hipnótico, simple, tan simple que resultaba difícil de comprender para un pensamiento tan complejo como el de ella. Ella deseaba sentirse libre, pero él no alcanzaba a entender que la mayor libertad la experimentaba cuando estaban juntos, sin presión ni exigencias, solo siendo dos personas con plena confianza. Compartían tantas palabras que el silencio comenzó a volverse apacible, y tanto los momentos de desenfreno como los de calma total eran dignos de cualquier paraíso terrenal para ambos. Se añoraban en la lejanía y se deseaban a centímetros de distancia, como par de lunáticos, como buscando ese pequeño oasis que les salvara de toda la maldad de este mundo.

sábado, 4 de octubre de 2014

Mi cabeza da vueltas persiguiéndote

Benditas estas inspiraciones de medianoche. Bendita la manera que tengo de derramar sueños sobre tu espalda cada noche que paso a tu lado, como si cada una fuese nueva, igual de mágica que la primera, e igual de traicionera por hacerme echarte en falta si no estás.