Y es que el abismo de estos días destartalados parece agarrarse a mi pecho sin darme oportunidad de correr en busca de lo que realmente quiero. No tengo justificación que valga frente a mí misma, porque no sé si ando buscando una respuesta o es que ya la he obtenido y jamás la asimilé. Los días pasan lentos, y las ilusiones son como las mareas que chocan con las rocas de la orilla. De pronto se van, me dejan sola en este mundo de desesperanzas sin saber cómo actuar, y con la misma rapidez vuelven, como si jamás se hubieran ido, y es como volver a empezar a dejarte atrás una y otra vez. Y no sé si seré la misma tonta de siempre, pero, ¿qué quieres que te diga? Para mí valen la pena esos minutos a cambio de eternidades de espera...
jueves, 19 de abril de 2012
domingo, 8 de abril de 2012
Take my hand and we'll make it, I swear.
Me preocupa no saber elegir mi camino, lo sé, jamás lo he negado. Todo este tiempo he vivido tras un objetivo que ahora se me antoja inalcanzable, y sin embargo sigo aguardando algo irreal, como si de un momento a otro todo fuera a cambiar únicamente por mi insistencia. No sé quién mueve los hilos en este juego, y aunque le pido señales que me indiquen si estoy yendo por la senda correcta, temo que un día esas absurdas casualidades, a las que me gusta llamar indicios, dejen de llegar. Y caer estrepitosamente al vacío, porque entonces no me va a quedar nada a lo que aferrarme, ni palabras vacías que parecen significar todo, ni gestos, ni todo lo que ha llenado mi vida de un tiempo a esta parte. Y a pesar de todo, conociendo más de lo que me gustaría mis posibilidades, creo en el destino, ¿sabes? Y aún queda una pequeña llama cual vela consumida, que por mucho que sople no consigo apagarla...
lunes, 26 de marzo de 2012
Held up so high on such a breakable thread
No me preguntes qué siento cuando las palabras que tengo por decir son demasiado aplastantes para ti. Si no comprendes a qué me aferro, ni cuáles son mis metas o mi sustento para los meses que me quedan en este lugar, ¿quién eres? Ya no hallo en tu rostro la esencia de lo que un día creí que constituías, y aunque ya debería estar acostumbrada a que caigan los pilares de mi vida que creía imprescindibles, esto es para mí como retroceder diez pasos en una lucha diaria. Y es que siempre he sido una ilusa, ¿cómo podría cambiarlo ahora? Aún esperaba que dieras la talla, pero supongo que me saldría más rentable centrarme en aquello que hoy por hoy aporta algo de calma a mi vida, y dejar los dramatismos para aquellos que añoran complicaciones en su existencia. Lo siento, no soy de esas, y aunque creía ser lo suficientemente empática como para comprender más allá de mis ideales, hoy sé que no lo soy, y no me peocupa tanto como quiero hacerte ver. Hace tiempo que dejaron de importunarme las palabras vacuas, porque mis vivencias más recientes han hecho de mí una persona distinta a la que he sido estos años... Y no me preguntes si he cambiado, solo mírame y sabrás que todo lo que un día creíste que era ya no lo soy, para bien o para mal. Lo tomas o lo dejas. No necesito nadie más que quien ya tengo para volver a encontrar mi camino y no volver a descarrilarme, aunque me lleve tiempo y ese empeño que tú no has sabido ponerle a la vida.
lunes, 19 de marzo de 2012
Y no sabría explicarte cuántas huellas has dejado
Aquí estoy de nuevo, cara a cara con el destino. Le miro de frente, y reconozco que esta vez me ha dejado sin respuesta ni capacidad de defenderme. Sorprendentemente, he jugado todas mis cartas, y continúo perdiendo en un juego cuyas normas no sé y trato de improvisar en la medida de lo posible, y que hasta hace poco había podido controlar. Sin embargo, ahora todo parece un poco más gris que antes, y por mucho que estiro ambos brazos para alcanzar el futuro, este nunca llega, parece retrasarse ante mi inminente espera, como si su cometido fuera volverme loca a toda costa. Y el problema es que no sé si le he fallado al destino o es que él me ha fallado a mí. Quizás no he sabido estar a la altura de las circunstancias, ni he sabido aceptar de la manera más diplomática que la fugacidad de una persona no se mide por el tiempo que permanece en tu vida, sino por la cantidad de huellas imborrables que deja...
jueves, 8 de marzo de 2012
Y aún me parece mentira que este barco haya naufragado
La vida te enseña de golpe y sin preparación que valga que las ilusiones se conservan mejor en cuentagotas. De otra manera se vierten con insensatez principiante, y nos queda solo el lugar donde solíamos guardarlas, ya vacío pero lleno de desgarradores recuerdos y absurdas verdades que nos preguntamos si alguna vez seremos capaces de superar.
lunes, 5 de marzo de 2012
Nevermind, I'll find someone like you
El tren de la vida no es tan moderno ni tan práctico como los hay en la actualidad. Cuando toma bastante velocidad es muy complicado de detener, y cuando es necesario frenar en seco, este tarda unos minutos en reaccionar. Es entonces cuando la catástrofe sucede, todo comienza a caer ante mis ojos, y me doy cuenta de cuántas horas de mi vida he perdido en un viaje sin destino, cuyo único porvenir era el desastre. Sin eufemismos, sin disimulos, por una vez muestro al resto del mundo de qué estoy hecha realmente, esa parte que trato de ocultar la mayor parte del tiempo sale a la luz sin que yo pueda ponerle remedio. Porque cuando todo cae a tu alrededor, incluso las más altas barreras, todos son capaces de reconocer hasta el más ínfimo sentimiento, y ahora me he quedado sin materiales ni fuerzas para reconstruir un nuevo refugio. En otro tiempo quizás hubiese sido capaz de ocultarme de nuevo, de evitar mostrar a quien se encuentra a mi alrededor quien soy. Mas supongo que me encuentro en un momento de mi vida en que solo pido transparencia, y he decidido darla yo también.
Pongamos que este tiempo no he sido yo, y que esto es un reencuentro entre esa persona absurda que he sido de un tiempo a esta parte y la que realmente me corresponde ser. No soy muy adepta a los dramatismos, y mucho menos a quejarme de lo que me trae el destino consigo. Detesto la lástima por encima de todo, y aunque los desniveles en el camino nunca han sido mi especialidad sé que esto no es más que otro pequeño obstáculo. Los hay que quieren verme caer y no les voy a dar ese gusto, aunque aún queden días de esos en los que solo deseo desaparecer para no dar la cara.
De todos los sentimientos que han pasado por mi inexperto corazón, diría que este ha sido de los más absurdos e inesperados, a la par que intensos. Y aunque esta vez no quepan las esperanzas, continuar nunca fue una opción, sino una obligación, y toda la fe la he depositado en ese futuro cercano que me ayudará a comenzar de nuevo. Hoy sé que no hay mal en este mundo que logre derribarme, por muchos golpes que el destino me propine, y que jamás dejaré de buscar el lugar que me corresponde en este mundo plagado de personas sin rumbo.
viernes, 24 de febrero de 2012
El rencor se acaba marchando con el tiempo
Te das cuenta de que has cambiado de manera definitiva e irreversible cuando las malas vivencias de aquellas personas que un día causaron desazón en tu vida dejan de importarte, porque lo único que deseas son éxitos propios y miles de hermosas situaciones que vivir, y no fracasos ajenos.
jueves, 23 de febrero de 2012
Just like the clouds, my eyes will do the same if you walk away
Y pensar que un insignificante detalle lo pueda sentenciar todo para bien o para mal es lo que me hace perder la cabeza, porque ya una vez lo di todo sin obtener nada a cambio y no supe cómo afrontarlo después. Pongamos que las esperanzas crecen a un ritmo demasiado lento comparado con los sentimientos, y que aunque el destino me depare lo contrario a lo que anhelan mis ilusiones ninguna sensación desaparecerá tan fácilmente, pues esto es así. Quien se arriesga a sentir siempre tiene dos alternativas: subir hasta la parte más hermosa de la existencia o caer en el pozo de la desesperanza y el miedo a no sobreponerse. Deseo creer, los indicios están de mi lado, aunque mis miedos acechen más cerca de lo que me gustaría.
sábado, 11 de febrero de 2012
Fugaz
Te juro que siento no ser como esperas, odio distar tanto de la imagen de mí que un día tuviste en tu mente. Siento que el plazo llega a su fin y no sé cómo actuar en consecuencia. Es ahora cuando me pregunto dónde queda la valentía de la que siempre quise hacer gala y jamás poseí. Todo parece encontrarse en calma, y logro vislumbrar pequeños destellos de esperanza añorada al fondo, y aun así no hallo la manera de sujetarme a ellos y cambiar lo que soy para hacerlos más intensos. No doy explicaciones a nadie por quien soy, es a la parte más oculta de mí misma a la que debo millones de disculpas por no saber cómo actuar en los momentos de absurda debilidad. No quiero ser fugaz en tu vida, solo necesito hechos que me ayuden a dejar atrás las inseguridades... mas, ¿quién sabe si llegarán? Todo se me antoja tan incierto que no tengo idea de qué rumbo tomar, si permitirme sentir o detenerme en seco...
lunes, 6 de febrero de 2012
Trying to figure out this life
Hubo un tiempo en el que de verdad creía que podía volar por encima de las nubes, incluso que pensaba que controlaba mi entendimiento y mi razón por encima de los sentimientos devastadores. Solía estar convencida de que la distancia podía separarme de lo que soy, porque nunca deseé huir de un determinado amor arrasador, sino escapar de los miedos que me hacen retroceder una y otra vez en mis intentos por cambiar. Es como si diera un paso adelante y dos atrás cada día, como si tuviera la sensación de avanzar pero no lo hiciera. Supongo que siempre fui muy fácil de engañar, y más cuando soy yo misma la que me proporciono palabras vacuas y sin sentido alguno. Y es que siempre he dicho que soñar el futuro es fácil, siempre y cuando este no llegue nunca. Es entonces cuando todo se torna difícil.
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