martes, 8 de diciembre de 2009
Vidas plenas de sinsentidos
¿Cómo es posible vivir a destiempo? ¿Quién podría aguantar una vida sostenida con unos cimientos tan débiles como los de su vida? Y a pesar de todo aguanta, sonríe, es feliz por momentos, aquellos en los que olvida quién es y lo que realmente siente. Me gustaría ayudarla a cambiar su situación, esa que tan dura se le presenta. Su vida es un sinsentido como otro cualquiera, sólo que mayor, tan grande que se basa en una vida, en una inocente vida de alguien que realmente creía en la esperanza... hasta que todo se oscureció cual brillante y anaranjado atardecer que da paso a la completa oscuridad de la noche. Pero llegará el día en que reivindique lo que es suyo, todo aquello por lo que luchó y salió tan herida de esa batalla, todo lo que un día le perteneció, y que en alguna parte de su subconsciente sabe que le sigue perteneciendo. La vida es una constante lucha... de la que nadie sale vivo, ni el más astuto ni el más audaz. Todos somos simples marionetas del destino, subordinados a afrontar lo que la vida nos depare. Y a ella la vida le jugó una mala pasada... Como a muchas otras personas. Y no hay solución, pues nadie sabe cómo se cambia el destino, y el pasado ya pasado es irreversible. Un tan grande sinsentido, cual agujero negro, formando vacío por dondequiera que pasa, sin remordimiento alguno, que fluye sin distracción que valga, continúa su camino destruyendo vidas tal y como un huracán... derribando cimientos de tan débiles vidas, como la de ella. Y a pesar de todo, para el día en que ella se rebele contra su situación, no queda mucho tiempo ya.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Si yo encontrase alguien en quien confiar...mi alma está cansada...ya no puedo confiar en nadie...
ResponderEliminar