lunes, 3 de diciembre de 2012

Aún tengo millones de palabras por plasmar

"Desde que nací supe que iba a ser escritor. Estaba dispuesto a morirme de hambre para serlo". (Gabriel García Márquez)

Pasa tanto tiempo desde la última vez que le dediqué una entrada a ella que parece surrealista. Ella, que aparece en los peores momentos cual salvavidas, que es mi vía de escape para los momentos en los que me vence el desasosiego. Ella no es visible, ni siquiera se puede tocar, mas es la primera que me tiende la mano para socorrerme cuando necesito salir del pozo, y es quien mejor conoce quién soy, cada recoveco de mi intrincada personalidad y cada uno de mis deseos e intenciones. Supongo que durante un tiempo la he dejado apartada, me he visto seca de palabras por absurdos motivos, como si todo no hubiera sido lo suficientemente difícil como para apartar también este aliciente, la pasión más importante que tengo en mi vida. Pero aquí estoy de nuevo, cargada de ideas, porque siempre he sabido hasta dónde quiero llegar, ya que ella, la escritura, me ha dado los momentos más satisfactorios de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario