domingo, 2 de diciembre de 2012

El cariño se siente, no trates de idealizarlo

¿No les ha pasado nunca eso de que gastas tantas y tantas horas de tu vida esperando algo, que cuando sucede todo parece irreal? Me gustaría poder decir que no he estado mucho tiempo tiempo tras un caso perdido, quisiera afirmar que siempre he sido una persona decidida y que sabe qué rumbo tomará en la vida. Sin embargo, quizás sería una blasfemia hacia quien he sido hasta hace pocos meses atrás, porque las malas experiencias se entierran, pero no se olvidan por completo porque entre sus cicatrices nos dejan las más sabias lecciones.
Hay personas desencantadas con la vida a miles, incluso millones. Yo, como alguien poco fatalista, siempre he tenido férrea confianza en que el destino me daría lo que merezco. Y una vez me ha sucedido, casi cuesta creerlo, como si no quisiera confesarme a mí misma cuán feliz soy por si las esperanzas suben demasiado alto y luego han de caer de nuevo.
Sin embargo, de un tiempo a esta parte el optimismo ha podido con esa parte de mí reticente a dejarse llevar por los sentimientos. Confío de nuevo en quien soy y en todo lo que tengo, así como en las posibilidades que la vida está dispuesta a ofrecerme. En ocasiones pienso que no he sido todo lo fuerte que podía, mas esa parte de mí ha quedado definitivamente atrás, junto con los recuerdos de un tiempo tan especial como turbio a partes iguales. Me quedo con todo lo bueno de las experiencias vividas y con las enseñanzas de cada caída. El tiempo perdido no conseguirá opacar todo lo que tengo ahora.

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