domingo, 20 de febrero de 2011
Melancolía.
Hay días que te paras a pensar por los hechos, y comprendes tantas cosas... Miras hacia el futuro, y ves como los caminos se bifurcan, como han pasado casi cinco años, y han ocurrido tantas cosas de distintos calibres... Y deseas empezar de nuevo, para vivirlo todo una y otra vez, porque sabes que dentro de poco no va a ser igual. Que las cosas están cambiando, lo notas, y quieres detenerlo, y por más que lo intentas, es algo inevitable. Evitas pensar en ello, evitas ver lo inminente de la situación, te ves en la más absurda ignorancia, pensando que quizás olvidando mientras puedas, conseguirás detener la añoranza y todo lo que a ésta va a seguir dentro de poco... Queda ya tan poco tiempo que parece absurdo, que hay veces que incluso miles de escalofríos me hacen estremecer al pensar en todo lo que vamos a dejar atrás, en todas esas cosas que se romperán y jamás sabremos recuperar. He de reconocer que no dejo de desear marcharme, dejar todo atrás, cambiar de una vez por todas. Por otro lado, las vivencias de todos estos años pesan tanto, que quisiera ser capaz de meterlas todas en una maleta para llevarlas conmigo. Todas esas personas que, a lo largo de los años han entrado y salido de mi vida, a todas ellas querría recordar por el resto de mi vida. Luego hay otras personas, esas especiales, esas que por muchas cosas que pasen, sientes que no vas a poder dejar atrás, por unas circunstancias u otras. Y, de pronto, me percato de que no hay excusas ni máscaras de insensibilidad que valgan ante la magnitud de los sentimientos que estoy a punto de dejar atrás, a los que me aferro con fuerza, y aún así, sé que no voy a ser capaz de sostenerlos todo el tiempo que desearía. Es simple, es ley de vida, mas siento que no voy a ser capaz de vivir sin esas tardes, sin esos ratos en la más sencilla compañía, con esas pocas personas que he podido contar con los dedos de una mano, las cuales sé que me han acompañado en las buenas y en las malas, y que en un futuro próximo tendré que decirles adiós. Me pregunto que ocurrirá, si realmente la distancia va a poder con todo lo que cuidadosamente construimos en este tiempo... Y solo el tiempo será capaz de concederme la respuesta.
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La amistad verdadera no se pierde con la distancia...sino es que realmente no es amistad ^^
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