Hay domingos que me gustan porque saben a reencuentros, al anhelo de los días pasados, como cuando regresas a casa tras unas largas vacaciones y sabes que te la sensación que te invade es la misma de siempre, pero parece tan increíblemente nueva que te dan ganas de seguir volviendo durante el resto de tu vida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario