domingo, 16 de enero de 2011

"Los seres humanos hacen su propia historia, aunque bajo circunstancias influidas por el pasado."
Karl Marx.

miércoles, 12 de enero de 2011

Bella y poderosa imaginación.

Imagina que te levantas, como cada mañana, amando a la persona a la que has amado durante los más recientes años de tu vida. Te sientes segura de ello, vas por la calle pensando en tu perfecta realidad, que esperas que jamás cambie. Y en ese preciso instante, alguien pasa a tu lado, voltea a verte, y clava sus ojos en los tuyos. Y, entonces, sólo un pensamiento sacude tu cabeza cual zumbido cargado de mensajes que van a cambiar el porvenir y todo lo que un día fue crucial en tu vida. Piensas: es él. Y ya no existen dudas. La persona a la que creías amar hasta entonces, se convierte en un mero espejismo. Bien sabido es que, desde el momento en que te planteas si realmente quieres a una persona, significa que has dejado de quererla para siempre. Y todo cambia, desde las más grandes y poderosas sensaciones hasta los detalles más ínfimos de tu existencia.

sábado, 1 de enero de 2011

2011

Me pregunto muchísimas veces, cuando tantas personas utilizan ese tópico "año nuevo, vida nueva", en qué se basan para afirmarlo con tanta firmeza. Me pregunto qué ha cambiado tanto de un día para otro, cómo es posible que el minuto que transcurre entre el treinta y uno de diciembre a las doce menos un minuto y el uno de enero a las doce en punto, sea suficiente para cambiar tanto el curso de las cosas. Mi forma de vivir, de pensar y de sentir, es la misma que ayer, y que mañana. El hecho de sentarnos expectantes ante una televisión, aguardando a que el reloj anuncie sus doce campanadas, ¿cambia algo? Yo, a mi año nuevo, le pido que las cosas no cambien. Habrá momentos de felicidad, otros no tanto, pero siempre, siempre, defenderé mis principios por encima de todo. Hoy, segundo día del nuevo año, a las dos de la madrugada, cuando ya ha transcurrido el primero de los trescientos sesenta y cinco días que llevarán el mismo nombre, mis ideales, mis proyectos de futuro, y esas personas a las que deseo conservar a mi lado, siguen siendo las mismas. A pesar de todas esas malas experiencias, de esas personas que, durante el transcurso del año que anteayer finalizaba, perdieron toda su credibilidad. Esas personas conocen su condición. Lo más importante es seguir viviendo bajo los principios que nos hemos impuesto, pues no es el destino el que traza el porvenir, somos nosotros mismos. Como un día dijo Antonio Machado, "caminante, no hay camino, se hace camino al andar".

viernes, 24 de diciembre de 2010

Errores

No hay nada más que yo pueda hacer o que esté en mi mano. Es sencillo y fácil de entender, las cosas no dan más de sí. No es lógico caer una y otra vez en el mismo error cuando hay personas alrededor advirtiéndote del peligro inminente sin cesar. Quizás es cierto eso de que somos nosotros mismos los que nos cegamos ante una situación difícil, nos olvidamos del dolor que ésta causa, lo damos todo por solucionarlo, y decidimos esconder todas las situaciones en las que hemos sufrido bajo la alfombra, para así lograr olvidarlas. No hay error más grande que este. Hay cosas que se olvidan, cosas que no tienen importancia; otras, hay que afrontarlas. De lo contrario, se irán sucediendo situaciones similares a lo largo de la vida, y es obvio quién saldrá perjudicado.

martes, 21 de diciembre de 2010

Otro mundo paralelo.

Dicen que la belleza con el tiempo se esfuma. Dicen que con los años, todos y cada uno de los sentimientos existentes en la faz de la tierra se erosionan, tienden a cambiar, en ocasiones incluso a desaparecer, a esfumarse. También es bien sabido que cuanto más contacto existe entre dos superficies, más rápida y letal es la erosión que las afecta. Es a veces la estupidez la que nos remite a cometer errores banales, que aún así no dejan de ser importantes, y que en tantas ocasiones nos llevan hasta lo más hondo del pozo de sentimientos y pensamientos escondido en nuestro interior. Afirmaría, mediante experiencias vivas y claras, y poniendo la mano en el fuego, que cuanto más absurda, repentina y lacerante es la caída sufrida por las consecuencias del desgaste que la convivencia acarrea, más fácil será después cauterizar la superficie. Y es que, por consiguiente, también dicen que el miedo al dolor es fácil de perder. Tan fácil que, por momentos, eres capaz de verte en otro mundo como si nada. Como si quisieras escapar de la realidad devastadora, a pesar de que ésta solamente provoca una absurda indiferencia que después es demasiado complicada de cambiar, incluso diría que casi imposible. Así pues, para terminar, afirmaré que, hasta ahora, perder el miedo no está exento de inconvenientes, pues librar batallas contra nadie, sin adversario, jamás fue fácil y jamás lo será.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

9 de diciembre de 2010.

No quisiera entrar en una guerra, esto se me está yendo de las manos. A veces deseo escaparme, desaparecer unos instantes para vislumbrar claramente qué es lo que busco o espero de todo esto. A veces tengo la sensación de que soy distinta, de que soy una especie de excepción a toda la gente de mi entorno, que hay cosas que nunca he sentido y jamás seré capaz de sentir. Y de repente, como una luz, todo cambia. Me he visto envuelta en situaciones similares tantas veces, que no sé de qué me sorprende. Lo sé, soy capaz de llegar a extremos inimaginables con la simple a la par que compleja imaginación, pero creo que merezco un poco más de lo que se me está dando. Todo, absolutamente todo lo que hago, tiene una finalidad concreta, jamás haré cosas que quizás sean en vano. Quizás ahí está el problema. Las cosas están cambiando definitivamente, ya no hay poder humano que pueda detenerlo. Lo que siempre fui, todas esas cosas que siempre quise, y por las cuales siempre soñé, son distintas ahora. ¿Qué hacer, o qué decir, cuando el camino se bifurca, y debemos escoger hacia qué lado torcer? La decisión no se condiciona según a qué lado vaya esa persona especial, o quizás esas personas con las que pasaste toda tu vida. La decisión, el lugar hacia donde se irá al dar el siguiente paso, las circunstancias son capaces de cambiarlo, mas nunca, nunca, van a condicionar los proyectos de futuro que son impuestos sobre la línea de salida, sobre el comienzo de una eternidad.

jueves, 25 de noviembre de 2010



¿Qué harías si, de pronto, tu vida se dividiera en dos de una forma tan incongruente? ¿Qué certezas quedarían por averiguar si de pronto todo en lo que creías desapareciera? Podríamos detenernos a pensar en toda esa gente que un día se dejó la vida tratando de derrumbar los cimientos de un muro que dividió sus vidas en dos, por la razón que sea, mas solo hay algo cierto en todo esto, y es que una pared, no importa cuán fuerte o estable sea, siempre tendrá opción de ser derribada por algo o alguien, mas puede que esa línea que un día ocupó, esos cimientos, queden eternamente, como cicatrices de una herida que muchos años atrás pudo estar abierta en todo su esplendor.

jueves, 18 de noviembre de 2010

3:13

Sí, lo sé, que podrían escapárseme de entre las manos alguna vez tantas nuevas sensaciones, tantas cosas que están cambiando en mi vida, contra las cuales no puedo luchar, hacia las cuales quiero ir sin nadar a contracorriente, mas siento que no puedo. Siento que tome la decisión que tome, todo va a dar un giro radical al que no voy a terminar de acostumbrarme, el cual va a hacerme soltar las estrictas riendas de mi vida, esas que tengo bien atadas en corto desde hace tanto tiempo. A veces me pienso ilógica, y otras tantas veces me justifico pensando en que debo darle tiempo al tiempo; no obstante, ya le he dado suficiente. Llegó mi turno de una vez por todas.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Aspiraciones

¿Tienes claro lo que quieres, y a lo que aspiras? Hay muchas, muchísimas opciones, ¿Por qué quedarse con la primera que se presenta? ¿Por qué escoger una vida con la que se es un cincuenta por ciento feliz? ¿Es que quizás hemos perdido todos la esperanza de algo más? Un día sí, y el otro también, aguantando una vida que sabemos que no es nuestra, mas decidimos vivirla, por rutina o qué se yo, y al final la acabamos pagando. Es algo que siempre sucede, quieras o no, por mucho amor y muchos sentimientos que haya de por medio.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Expectativas

Indecisión, cobardía, dejadez. ¿Cuándo terminará todo ello? ¿Cuándo llegará mi momento? Me pregunto tantas y tantas veces, sin respuesta que valga, sin saber explicar por qué me siento como dentro de un círculo, en el cual mientras más avanzo, menos logros alcanzo. Un momento bastó para despreocuparme, para hacerme retroceder, y no comprendo la razón por la cual las cosas han cambiado tanto, mas son exactas a como eran antes. Ilógica realidad, ilógicos sentimientos, ilógicos pensamientos. Serán los caprichos del porvenir los que manipularon la imagen de lo que un día creí que llegaría a ser. Hoy, dudo. Dudo tanto, que parecería absurdo. Dudo tanto, que me hace recordar tiempos pasados de mi vida que creí haber superado, y que en realidad lo hice, mas bien sabido es, que hay espinitas que se clavan en nuestras vidas y que, al retirarlas, dejan su huella imborrable. Por ello, y por todas esas nuevas sensaciones, quisiera explicarte cómo me siento, cómo están afectando tus palabras a mi nueva vida. Sin embargo, me quedaré callada. Susurrará un día el alma lo que los labios no tuvieron valentía para pronunciar en alta voz.