martes, 15 de febrero de 2011
16:58
Cuán absurdo puede resultar a veces el ser humano, cuando desea algo que se le es concedido, y lo único que hace es desear más, y más, hasta el punto de perjudicarse a sí mismo entre tanto deseo absurdo e inconcebible. Es así como funcionan las cosas la mayor parte de las veces, la mayoría de nosotros nos creemos especiales y sólo somos así, iguales, funcionando todos mediante el mismo mecanismo que nos hace actuar a todos de la misma absurda e insensata forma.
sábado, 12 de febrero de 2011
viernes, 11 de febrero de 2011
Pause
De pronto, pones pause en tu vida, como queriendo detener un instante, para poder llegar a comprenderlo. Miras en derredor, piensas en tantas cosas que podrían ser... Y te percatas de que hay una que desea tu subconsciente desde hace mucho tiempo y que has ignorado en el más pleno sentido de la palabra. Un sentimiento perjudicial, tal como el rencor, te cambia la vida. Un sentimiento bello, puro, pleno de cosas por entregar, es capaz de dar a ésta un giro de ciento ochenta grados. De repente, el centro de todo, cambia. Lo que creías cierto se convierte en relativo, y lo relativo toma tanta fuerza que aturde, que parece dejar fuera de combate a una persona que lleva años aguardando algo que desconoce. Y no logras concentrarte, cuando su presencia te desconcierta, y aún así, deseas que jamás se marche. Y hay algo dentro de ti que anuncia lo evidente, lo que jamás esperabas, lo que va a impulsar ese giro en tu vida que tanto pediste. Y, sin precedentes, sucede. Cada día, cada hora, cada minuto, cobra un sentido distinto, dentro de los cuales sólo está grabado el mismo nombre, una, una y otra vez.
sábado, 5 de febrero de 2011
Consecuencias
El problema es sencillo: hay gente que merece la pena, otra que no. Decidir mal está bien, te hace aprender de tus errores para no volver a cometerlos... siempre y cuando seas capaz de dar marcha atrás. En cambio, te adentras hasta donde nadie alcanza, a pesar de que había miles de voces incitándote a no hacerlo, te tapaste los oídos, como si nada ocurriese. Tus consecuencias, son visibles. Las mías, aún están por verse.
lunes, 31 de enero de 2011
Pensamientos
Puede que sea un poco pronto para predecirlo, mas puedo afirmar con contundencia que poco a poco soy capaz de ver qué personas permanecerán a mi lado, y cuáles se marcharán... Sé para qué personas soy esencial, y para qué personas soy insignificante. Las segundas, no me importan. Aquellas con las que compartiré el futuro, cuando éste se vuelque en un giro de ciento ochenta grados, dentro de un año y medio. No me basta con quedarme en segundo plano para todos. Alguna vez me iba a llegar el momento... Donde menos lo esperaba, junto a quien menos lo esperaba.
domingo, 30 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
2:00
Supongo que nunca me planteé la posibilidad de ser capaz de añorar algo que ya pasó... o que, quizás, realmente nunca ocurrió. ¿Quién sabe lo que la mente es capaz de elaborar sin recurso alguno? Yo sólo sé que, hoy, a las dos en punto de la madrugada, tu recuerdo tan real y tan ficticio a la vez, ha acaparado cada recoveco de mi pensamiento, no ha dejado resquicio para muchos otros sentimientos que siempre han estado ahí. Realmente, no sé de qué me sorprende, si bien sabido tengo que mañana todo va a volver a la normalidad, cada pieza se va a volver a colocar por inercia en su lugar habitual, sin dejar huella o prueba alguna de lo que esta noche ha sucedido.
Escapar
A veces escapar es una de las pocas soluciones, cuando no encuentras nada de lo que buscas, cuando sientes como si a tu alrededor existiese una especie de complot con el fin de cambiar de rumbo tu vida sin consentimiento propio. Lo extraño es que en ningún momento me he sentido incomprendida. Realmente tengo esa sensación de que no comprendo a nadie, que todos terminarán tomando esas decisiones sin sentido, desembocando en la pérdida de la confianza depositada. Sé que huir no es la solución, mas se me hace tan difícil despertar cada día, pensar en lo que soporto cada mañana, y no sentir la horrible tentación de cerrar la puerta y aguardar el día siguiente...
domingo, 23 de enero de 2011
...
Supongo que sabía todo esto, que lo vi venir, y nunca fui capaz de dar la cara conmigo misma. Ahora, después de todo, es tiempo de decidir. De saber cómo actuar. Y, créeme, ocurrió tantas veces, concedí tantas oportunidades, que creo que esta es ya la definitiva. No voy a dar marcha atrás en nada. Cada uno se busca su suerte y su camino, es así.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)