martes, 17 de mayo de 2022

there's nothing like me and you

Me has hecho tan fuerte, que he dejado de temerle a cosas que jamás me atreví a pensar siquiera. Me has ayudado a encontrar una valentía que, aunque estaba ya dentro de mí, jamás me había topado con ella.

Gracias por aparecer, cuando ya creía que había dado todo lo mejor de mí y solo quedaban resquicios. Gracias por tomarme de la mano y llevarme a florecer, y por haber florecido conmigo y habernos convertido en invencibles

Gracias por hacer de tus brazos mi refugio en la tormenta, por la paz que me regalas, por esos momentos de calma total en los que acaricias mi rostro con tu mano y el mundo se convierte en un lugar mejor.

Y por millones de cosas más, gracias.


lunes, 3 de enero de 2022

I didn't want to be the one to forget

De vez en cuando la vida sí que te muestra el camino, el momento, el lugar hacia el que ir. En ocasiones, la niebla se disipa y el paso a dar está tan claro que el único reparo es el de cómo dinamitarlo todo para poder seguir estas señales, aunque eres consciente de que no hay otra opción. 

Dicen que se conoce realmente a alguien por cómo actúa en el momento más crítico. Tras haber tirado sin miramientos de un hilo cuyo fin parecía programado aunque no lo quisiera ver, es el momento de soltar lastre con un místico, tal vez trágico punto y final para todo lo que se barrió bajo la alfombra y que los vientos del rencor provocaron que continuara revoloteando alrededor de aquella frágil jaula con cerradura de papel. He lanzado la llave al vacío, por si algún día se me ocurre tratar de volver a armarla. 

El punto y final, esta vez, desemboca en un nuevo párrafo. Que sea para mejor, con el fin de poder decir que siempre anhelamos lo óptimo. Puede que algún día el rencor se haga añicos y todo sean buenos deseos y, sobre todo, buenos recuerdos.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

can we always be this close?

“Mi cabeza, esa maldita necia, no para de preguntarse quién eres, insaciable, ávida de respuestas y llena de pura curiosidad. La parte de mí más racional quiere huir, echar abajo la puerta que yo misma construí y cerré con llave, y fingir que esto nunca ha pasado, que no hemos colisionado sin buscarlo causando un impacto difícil de ignorar. Sin embargo, me quedo quieta, atrapada en todo este juego laberíntico, aguardando el día en el que todo esto se desborde y tenga que volver a ser la que siempre está fingiendo que no, pero que en el fondo es una ilusa.”

domingo, 26 de enero de 2020

once you care you are fucked

"Pause. Necesito una tregua de mí misma y de esta mente que no para de girar.
Y todavía me pregunto el por qué de mis insomnios.
No sé si es la noche la que lanza su embrujo sobre mí, o es que durante el día no soy consciente de que no paro de huir: de mi retorcida mente, de los sentimientos y de todo lo que pueda ser arriesgar la estabilidad que ahora poseo. Es posible que se me dé tan bien fingir que está todo bajo control que hasta yo misma me lo he llegado a creer, y no permito que nadie que pueda perturbar esa paz se adentre en la parte más oscura de mi cabeza. Siempre tiendo a avisar de lo complicada que soy, y tal vez sea cierto que el que avisa no es traidor, o quizá sea para asegurarme a mí misma una coartada que me ayude a huir si fuese necesario.
Me pregunto por qué siempre estoy huyendo, por qué siempre me dejo abierta una vía de escape no sea que todo se tuerza o se vuelva más comprometido de lo que estoy dispuesta a aceptar. Tal vez llegue el día en el que por fin sea capaz de leerme a mí misma entre líneas, y es posible que en ese momento se terminen estos insomnios infernales y mi mente diga basta a una situación que de cuando en cuando se me escapa de las manos."

miércoles, 23 de octubre de 2019

You can get addicted to a certain kind of sadness

Qué fugaces estos momentos de agotadora lucidez, de ser consciente de que el tiempo pasa demasiado deprisa y que solo somos marionetas de sus antojos. Una vez más me he dado de bruces con la realidad, con la extenuante certeza de que van pasando los años y me siguen acechando los fantamas más feroces de mi pasado.
Ay, qué madrugadas tan ingratas para este pensamiento volátil que no da tregua, que me hace querer amenazar a las manecillas del reloj para que avancen más despacio y me permitan pararme a pensar.

jueves, 20 de diciembre de 2018

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Después de todo, es posible que no me haya equivocado tanto en las decisiones que he tomado. Estoy en paz conmigo misma y con los riesgos que he corrido y que me han traído hasta aquí, a pesar de los baches, y a pesar de que llevo lo que ha parecido un siglo cuestionándome si habré errado todos mis pasos en los últimos años.
He dejado el miedo a un lado, el que no me dejaba ver que es hora de dejar todo atrás definitivamente, para poder recordar todo aquel tiempo tan bonito como fue y, más que pasar página, cerrar este libro y apartarlo a un lado, quizás comenzar uno nuevo y abrirle las puertas a quien quiera venir. Y a quien ya esté y quiera quedarse también.

lunes, 2 de julio de 2018

We could have had it all

"Todo parece ir bien y, de pronto, como un destello, tropiezo con tus recuerdos. Como si el destino me diera una forma de lo más macabra de volver atrás en el tiempo.
Soy consciente de que cargo con la culpa de muchas de las cosas que me han salido mal en la vida. Me gusta pensar que esto ha sido para mejor, después de todos los errores imborrables y todas las cosas que no nos dijimos. Y las que sí, pero esa es otra historia. 
Quizás sea este insomnio el que me hace pensar, el que trae de vuelta esta parte de mí de la que suelo huir. Tal vez sea que no paran de llegarme señales por todos lados, y ya no sé en qué me he equivocado y en qué no."

martes, 15 de mayo de 2018

She was like the moon

Mira que intento no volver atrás, lo intento con todas las malditas fuerzas que tengo a día de hoy, y aun así se me escapa lo que he sido. Me escapo de mí misma cual fugitiva, escondiéndome en las cenizas que ha dejado atrás el fuego. Si ya me lo decían, que quien juega con fuego así es como termina, y ya es demasiado tarde para volver atrás. Supongo que me lo tengo merecido, que la culpa es mía y siempre lo ha sido, por no saber, o no entender, o no querer. 
Ojalá nada hubiera cambiado. Me gusta verme como la valiente, la que arremete con todo, y luego me sorprendo añorando la apacible cotidianeidad, ese momento en el que no piensas; solo vives, lo dejas todo fluir cómodamente. 
Mira que he aprendido a base de golpes, y siempre termino regresando a lo más bajo, desgarrando lo que he sido en contrapunto con lo que me gusta pensar que he logrado. Puede que esté orgullosa de lo que he ido consiguiendo, y aun así aquí estoy de nuevo, como si los años no pasaran. Como si fuera un delito añorar algo que ha quedado anclado en lo más recóndito del pasado.

viernes, 16 de febrero de 2018

Jamás

El pasado jamás regresa. Una de las vivencias más difíciles de comprender, y con la que más golpes nos damos a lo largo de la vida, es el hecho de que hay cosas que, por mucho que deseemos que permanezcan, tienen que quedar atrás. El confuso presente puede no dejar lugar a dudas, y aun así ese es el momento de aferrarse a un clavo ardiendo solo para no soltar aquello que es hora de abandonar en el recóndito pasado. ¡Y vaya si termina quemando!

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He vuelto. Más libre, más fuerte, más segura que nunca. Los años, los golpes y todos y cada uno de los minutos pasados desde la última vez que miré dentro de mí misma me han convertido en alguien distinto; alguien que sabe quién es al cien por cien, que asume sus fallos como una edificante manera de empezar de nuevo.
Ahora sí soy yo, con mis mil defectos, y así es como me quiero. Sin dudas y con la cabeza alta a pesar de las veces que he fallado. Y nunca me he sentido tan fuerte, tan capaz de clamar al mundo entero que estoy aquí para quedarme, para luchar. Siempre para luchar.
A día de hoy sigo preguntándome si todo lo vivido ha sido real, como si los años que han pasado en un breve suspiro sin permitirme pararme a pensar se hubieran esfumado, como si los recuerdos borrosos que anidan en mi cabeza fueran producto de mi imaginación. Las enseñanzas recolectadas por el camino son las que corroboran que todo ha sido real, que es cierto que me basto y me sobro para abrirme camino en este mundo de locos y que lo he demostrado a pesar de quienes no lo creían posible.
Así que, sí. He vuelto para quedarme.

martes, 3 de enero de 2017

It hurts to be near you, it's worse to be anywhere else

"-He leído lo que has escrito.
Lo miré sorprendida. Me esperaba cualquier cosa, excepto que me dijera eso.
-Ya sabes que siempre me has inspirado.-Le dije, y no mentía.
-Me enteré ayer.
-Entonces, ¿no lo has terminado?
Él asintió enseguida.
-Por supuesto que sí. Me he pasado la noche en vela leyendo y pensando. Y, por supuesto, llorando con cada palabra porque sabía que todas habían salido de tus hermosas manos, y me preguntaba cómo algo tan precioso y delicado podría clavarme unos puñales tan afilados.-Masculló, acariciando con suavidad mi mano derecha.
-No pretendía... Yo solo quería volver a sentir que lo nuestro había sido real. Ya casi no quedaba rastro de ti en mi vida, salvo los sueños de cada noche. Fue por eso por lo que decidí escribir, para no olvidar jamás.
Él me miró con nostalgia.
-No era consciente de lo bien que solías conocerme hasta que lo leí.
Quise decirle que eso era porque no había nadie en el mundo que lo quisiera como lo hacía yo, que las noches sin él eran una tortura y que incluso cuando mi colchón lo ocupaba alguien más siempre me parecía demasiado lleno de su ausencia.
Pero me contuve.
-Lo nuestro fue algo insólito. Un día pensé que el amor tan grande que habíamos compartido era aquel del que se escribían novelas, y me pregunté si yo sería capaz de hacerlo. Me refiero a ser capaz de plasmar con fidelidad lo que tú y yo fuimos.
Él parecíó abrumado. Por primera vez me mantuvo la mirada, y me sumergí en sus ojos.
¿Cómo era posible que aquello fuera lo correcto? El estar separados, el dolor, tener que contenerme las ganas de correr a sus brazos.
-Anoche no pegué ojo. Leyéndote me sentí de nuevo como en aquel tiempo, y al terminarlo me percaté de que no era real, que tú estabas quién sabe dónde compartiendo tu vida con otro afortunado que no era yo. Fue como perderte de nuevo.
-Lo siento.-Murmuré.
Él negó con la cabeza.
-Ha sido como tenerte un ratito más. Te lo agradezco.
Mi punto débil. Su sonrisa hizo acto de presencia y yo solo deseaba parar el mundo. No quería esta vida si no era con él."

miércoles, 8 de junio de 2016

Y se van las dudas

Solía estar tan perdida que en las pesadillas que me atormentaban cada noche solo venían a verme mis demonios, esos que me confirmaban que jamás hallaría yo un lugar que me otorgara paz. Y, por supuesto, me lo llegué a creer. 
Quién me hubiera dicho a mí en momentos de mi vida más confusos que tendría que irme para encontrarme. A día de hoy sigo gritando improperios al maldito destino por no haberme permitido partir antes, cuando todo me superaba pero aún tenía el valor para buscar desesperadamente un ápice de luz que encendiera la mecha de la ilusión.
Ahora supongo que nada es tan malo, pero en compañía de quienes ahora me rodean soy mucho más yo de lo que jamás pensé que fuera posible.

lunes, 25 de abril de 2016

You're the sun and I'm the moon

Puede que ya no sea la misma, pero, ¿a quién demonios le importa? La luna me acompaña, cambia de fase y trae consigo recuerdos que parecen tan reales pero que resultan no serlo. Tal vez es mi culpa, pues me dedico a hacerle preguntas a la parte más melancólica de mí misma, a sabiendas de que todas ellas tienen la misma respuesta.
Y qué bonitas estas noches de luna en cuarto menguante, con el frío calando hasta los huesos y la certeza de no querer estar en otro sitio del mundo que no sea bajo estas sábanas y en esta compañía.

sábado, 26 de marzo de 2016

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"You once said that loving me is like constantly struggling to come up for air without ever being underwater."

Malditas sean las musas

Las estrellas del cielo, mi única compañía en esta noche de primavera, se alzan majestuosas sobre mí, permitiéndome divisarlas de una manera tan nítida que casi parece irreal. Y yo, que me dejo guiar por el silencio devastador que hay a mi alrededor, me dedico a pensar. Dicen que las madrugadas son para eso, pero tal vez se equivoquen. Algo en mí sigue recordándome que, desde que tengo uso de razón, estas horas intempestivas las he malgastado escondida tras la abrumadora sensación de haber vivido cien vidas paralelas. Quizás el problema de la mente es que es traicionera. Siempre fue mi peor enemiga, ¿para qué mentir? Si hace muchos años me percaté de que repetirme a mí misma una y otra vez las mentiras no iba a hacer que me las creyera.

domingo, 27 de diciembre de 2015

El laberinto de tu piel

"Unas horas, diez minutos, e incluso un instante a tu lado me saben mejor que una eternidad agridulce en compañía de otros. Por supuesto que no supone ninguna novedad, pero, ¡ay, cuando vuelve a asaltarme la certeza! Me vanagloriaba de poseer el control, mas es quizás la parte menos racional de mí quien me domina de un tiempo a esta parte. Y mírame ahora, con la madrugada derramándose tras estas cuatro paredes y la melancolía que me causa no contar con tu calidez bajo las sábanas."

viernes, 4 de septiembre de 2015

Basta un paso en falso para arder en llamas

-Echo de menos esto.-Susurré, acariciando su brazo desnudo.-Tu piel. La adoraba, ¿recuerdas?
Ella trató de apartarse, pero mi mano ya había agarrado la suya, así que no le fue posible.
-Me ha sorprendido tu llamada.-Musitó.-Has estado meses sin dar señales de vida.
Suspiré y bajé la mirada, algo aturdido.
-Tenía miedo.-Confesé, mientras acariciaba la cicatriz de su antebrazo.-Sabía que al verte o incluso al escuchar tu voz se me nublarían las ideas.
Nos sumimos en un silencio sepulcral, tanto que podía oír su respiración entrecortada, y casi los latidos desbocados de su corazón.
-¿Ves? Lo notas, ¿verdad? Siempre hubo una conexión especial entre tú y yo.
Ella se había quedado muda, con sus ojos clavados en los míos.
-Entonces, ¿por qué siempre es todo tan complicado entre nosotros? ¿Por qué no pueden ser las cosas más sencillas?
Por supuesto, ninguno de los dos tenía la posible respuesta a esa icógnita, a pesar de lo mucho que nos la planteábamos.
-Quizás es que siempre fue un todo o nada entre nosotros. Supongo que los amores de tales dimensiones son difíciles de manejar, incluso para dos personas que solían conocerse tan bien como tú y yo.
Hablar en pasado me dolió más de lo que tenía planeado, y me vi obligado a hacer una pausa en mi alegato. A ella pareció afectarle del mismo modo, y bajó la mirada, como queriendo huir de todo lo que nos había sucedido.
-Lo nuestro era algo difícil de explicar.-Continué.-Diría que era como el fuego: se podía manejar, obtener cobijo de su calidez, pero bastaba un paso en falso para arder en llamas.

domingo, 7 de junio de 2015

Los sueños sin cumplir no dan cobijo

"Al final siempre acabo regresando a ese lugar en el que nunca he estado con las personas que jamás llegué a conocer. Como un círculo vicioso de crear mundos que no existen para intentar vivir en su interior. Pero es entonces cuando te percatas de que que los sueños no dan cobijo a uno hasta que no se cumplen, y la desazón que esto causa te hace regresar una y otra vez al punto de partida, hasta que maduras y eres consciente de que el mundo de a pie puede ser mucho más maravilloso que el que idealiza tu mente para escapar. Al final se trata de eso, de dejar de huir, pero supongo que para quien tiene una imaginación prodigiosa no es sencillo, porque es casi como estar viviendo dos vidas paralelas a la vez."

lunes, 11 de mayo de 2015

Ya no tengo nada de lo que huir

Qué curiosa es esa manera que tienen algunos miedos de calar tan hondo que se convierten en pasiones. Es como quien tiene una vez miedo de amar y de pronto se topa con alguien con quien se vuelve inútil resistirse, como si fuera inevitable. Quizás sea contradictorio, pero ahí reside la magia de estos delirios, su fuerza, capaz de romper toda clase de temores.
Serán estas madrugadas, que me incitan a pensar en exceso, mas he llegado a un punto de mi vida en el que soy tan feliz que no me importa. Y que me quedaría en vela cada noche si pudiera, porque ya no tengo nada de lo que huir.

domingo, 19 de abril de 2015

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"Cuando quise huir, ya tenía su mirada clavada en mí. 
Su intensidad me abrumó. No quería aquello. No otra vez. Después de todo, y del tiempo que había pasado, ¿aún no era distinta la aplastante turbación que sus ojos provocaban en mí?
Y qué modo tan descabellado tenía de profesarle amor. Era de un surrealismo solo digno de las mejores historias de ficción.
Y aun así, siempre había un nuevo obstáculo. Y siempre era yo la que se rendía."